Nuevos aranceles de Estados Unidos 2026: Trump impone gravámenes de hasta 12,5 % a 60 economías, incluido Perú
La política comercial de Estados Unidos vuelve a endurecerse. La administración del presidente Donald Trump anunció la aplicación de nuevos aranceles de Estados Unidos 2026 que oscilarán entre 10 % y 12,5 % para las importaciones procedentes de 60 países y economías, entre ellas Perú.
La medida fue comunicada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) y entrará en vigor tras el vencimiento del arancel global temporal del 10 % que Washington mantenía vigente. Según el Gobierno estadounidense, la decisión responde a investigaciones relacionadas con la aplicación de normas destinadas a impedir la importación de bienes elaborados mediante trabajo forzoso.
El anuncio representa una nueva etapa de la estrategia comercial impulsada por Donald Trump desde su regreso a la Casa Blanca y podría tener repercusiones sobre el comercio internacional, especialmente para los países exportadores que dependen del mercado estadounidense.
Estados Unidos reemplaza el arancel temporal por nuevos gravámenes
La nueva política comercial sustituirá el arancel global temporal del 10 %, vigente desde febrero de este año, que expirará este viernes.
Ese gravamen había sido implementado luego de que el Tribunal Supremo de Estados Unidos limitara parte de las facultades presidenciales utilizadas para imponer aranceles generales.
Frente a ese escenario, la administración Trump recurrió a otro mecanismo jurídico contemplado en la legislación comercial estadounidense: la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, herramienta que permite aplicar medidas comerciales cuando se considera que determinadas prácticas extranjeras afectan los intereses económicos del país.
Con base en esa normativa, Washington desarrolló una investigación sobre 60 economías y concluyó que correspondía establecer nuevos aranceles diferenciados.
¿Por qué Estados Unidos impuso estos nuevos aranceles?
La decisión tiene como origen las investigaciones iniciadas el 12 de marzo de 2026 por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos.
El objetivo consistía en evaluar si diversos países contaban con normas suficientemente eficaces para impedir la importación de bienes producidos total o parcialmente mediante trabajo forzoso.
De acuerdo con la administración estadounidense, aquellas economías que no prohíben expresamente este tipo de importaciones o cuya legislación resulta insuficiente podrían generar condiciones que afectan la competitividad de las empresas y trabajadores estadounidenses.
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Tras varios meses de análisis y consultas con los gobiernos involucrados, la USTR concluyó que existían fundamentos para aplicar nuevas medidas comerciales.
Perú figura entre los países afectados
Dentro de la lista de economías investigadas se encuentra Perú, cuyos productos deberán afrontar un arancel adicional del 12,5 % para ingresar al mercado estadounidense, salvo las mercancías que hayan sido expresamente excluidas por la resolución.
Esta decisión podría afectar la competitividad de diversos sectores exportadores, especialmente aquellos vinculados a productos con mayor valor agregado y alta participación dentro de las exportaciones no tradicionales.
Perú integra el grupo de países que recibirán la tasa arancelaria más elevada establecida en esta nueva política comercial.
Dos niveles de arancel según cada economía
La resolución establece dos categorías principales de gravámenes.
Por un lado, un grupo de países enfrentará un arancel adicional del 10 %.
El resto de las economías investigadas, incluido Perú, estará sujeto a un gravamen de 12,5 %.
Además, algunos socios comerciales mantendrán tratamientos específicos dependiendo del tipo de producto importado y de acuerdos previamente establecidos.
Los países que enfrentarán un arancel del 10 %
Entre las economías sujetas al gravamen del 10 % figuran:
Argentina.
Bangladesh.
Camboya.
Canadá.
Ecuador.
El Salvador.
Guatemala.
Honduras.
India.
Indonesia.
Jordania.
Malasia.
México.
Pakistán.
Sri Lanka.
Reino Unido.
Trinidad y Tobago.
En estos casos, la administración estadounidense determinó que el incremento arancelario sería menor al aplicado sobre el resto de las economías investigadas.
Perú integra el grupo con arancel de 12,5 %
La tasa del 12,5 % será aplicada a todas las demás economías analizadas durante la investigación que no fueron incluidas en el grupo anterior.
Entre ellas se encuentran:
Perú.
Chile.
Brasil.
Colombia.
Uruguay.
Costa Rica.
Panamá.
República Dominicana.
Japón.
Corea del Sur.
Taiwán.
Suiza.
Australia.
Nueva Zelanda.
Noruega.
Arabia Saudita.
Emiratos Árabes Unidos.
Sudáfrica.
Turquía.
Filipinas.
Vietnam.
Singapur.
Qatar.
Omán.
Marruecos.
Egipto.
Nigeria.
Hong Kong.
Kazajistán.
Kuwait.
Irak.
Libia.
Rusia, entre otros.
En total, la investigación abarcó 60 economías distribuidas en América, Europa, Asia, África y Oceanía.
América Latina también será impactada
La región latinoamericana figura entre las más afectadas por la nueva política comercial estadounidense.
Dentro del grupo con arancel del 10 % aparecen:
México.
Guatemala.
Honduras.
El Salvador.
Ecuador.
Trinidad y Tobago.
Argentina.
Mientras tanto, países como:
Perú.
Chile.
Brasil.
Colombia.
Costa Rica.
Panamá.
República Dominicana.
Uruguay.
Venezuela.
quedarán sujetos al arancel superior del 12,5 %.
La Unión Europea también enfrentará nuevos gravámenes
La medida también alcanza a los 27 países que integran la Unión Europea.
En este caso, Estados Unidos aplicará un arancel conjunto del 10 %, aunque algunos productos podrían recibir tratamientos diferenciados dependiendo de futuras decisiones comerciales.
China queda fuera de esta nueva lista
Aunque China fue incluida dentro de la investigación desarrollada por la USTR, no aparece dentro del nuevo esquema general anunciado este jueves.
Esto se debe a que los productos chinos ya se encuentran sujetos a un régimen arancelario independiente, con gravámenes específicos establecidos previamente por la administración estadounidense.
Por esa razón, Pekín continuará bajo un esquema distinto al aplicado al resto de las economías investigadas.
La Sección 301 vuelve a convertirse en el principal instrumento comercial
La utilización de la Sección 301 confirma el cambio de estrategia jurídica adoptado por la administración Trump.
Después de que el Tribunal Supremo limitara gran parte de los aranceles generales impuestos anteriormente, el Gobierno estadounidense comenzó a utilizar investigaciones específicas para justificar nuevas medidas comerciales.
La Sección 301 permite responder cuando Estados Unidos considera que determinadas políticas extranjeras perjudican el comercio nacional mediante prácticas consideradas irrazonables o discriminatorias.
En esta ocasión, el argumento central gira alrededor del tratamiento legal del trabajo forzoso dentro de cada país investigado.
La política comercial de Trump continúa endureciéndose
Desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025, Donald Trump ha mantenido una estrategia orientada a reforzar la protección del mercado estadounidense.
Los aranceles se han convertido nuevamente en uno de los principales instrumentos de su política económica, buscando incentivar la producción nacional y reducir las ventajas competitivas de algunos socios comerciales.
Durante los últimos meses, Estados Unidos ya había anunciado medidas similares contra distintos sectores industriales y varios países exportadores.
Con esta nueva decisión, la administración amplía el alcance de su estrategia comercial hacia un mayor número de economías.
¿Qué impacto puede tener sobre el comercio internacional?
La aplicación de estos nuevos gravámenes podría modificar la competitividad de numerosos productos en el mercado estadounidense.
Las empresas exportadoras deberán asumir mayores costos para ingresar a uno de los principales destinos comerciales del mundo, situación que podría afectar:
cadenas internacionales de suministro;
exportaciones agrícolas;
manufacturas;
textiles;
productos industriales;
bienes con mayor valor agregado.
Asimismo, algunos países podrían responder mediante negociaciones diplomáticas o ajustes en sus políticas comerciales para intentar reducir el impacto de las nuevas medidas.
Perú deberá fortalecer su estrategia comercial
En el caso peruano, el nuevo escenario obliga a fortalecer las acciones diplomáticas y comerciales con Estados Unidos.
Diversos gremios empresariales ya han solicitado acelerar las reformas relacionadas con la legislación sobre trabajo forzoso y mantener un diálogo permanente con las autoridades estadounidenses para lograr una revisión de la medida.
El objetivo será preservar la competitividad de las exportaciones nacionales y minimizar el impacto sobre sectores como la agroindustria, manufactura, minería y confecciones.
Un nuevo capítulo en la guerra comercial impulsada por Washington
Los nuevos aranceles de Estados Unidos 2026 representan una nueva etapa dentro de la política comercial impulsada por Donald Trump.
La utilización de la Sección 301 permite al Gobierno estadounidense mantener una estrategia proteccionista pese a las restricciones impuestas por el Tribunal Supremo sobre los aranceles generales.
Mientras los países afectados evalúan las consecuencias económicas y diplomáticas de esta decisión, el comercio internacional enfrenta un escenario de mayor incertidumbre, marcado por nuevas barreras arancelarias y un creciente desafío para mantener la competitividad en uno de los mercados más importantes del mundo.

