La operadora española Telefónica ha tomado la decisión de contratar al banco de inversión Rothschild para que le ayude a gestionar la complicada situación financiera que enfrenta su filial en Perú. Según el medio español El Confidencial, esta acción es parte de un plan más amplio que incluye la negociación con los acreedores de la compañía y la búsqueda de un comprador potencial para su operación peruana.
En este contexto, Telefónica se enfrenta a una deuda considerable que asciende a 1,240 millones de euros, equivalentes a aproximadamente 1,358 millones de dólares. La situación se ha complicado aún más después de que la empresa se acogiera a un Procedimiento Concursal Ordinario (PCO) ante el Indecopi, lo que indica que está buscando una reestructuración de su deuda y operaciones en el país.
El mandato otorgado a Rothschild es claro: no solo debe negociar soluciones con los acreedores, sino también explorar la posibilidad de vender la filial peruana. Este proceso podría incluir un canje de deuda por capital, lo que abriría la puerta a que los mismos fondos de pensiones e inversión, en su mayoría estadounidenses, se conviertan en posibles compradores.
Por su parte, los acreedores de Telefónica han tomado medidas para proteger sus intereses. Han contratado a Houlihan Lokey, una de las firmas más destacadas en reestructuraciones, y algunos bonistas han sumado a Moelis, otro banco de inversión estadounidense, para asegurar que sus derechos sean respetados en este proceso.
A pesar de los desafíos que enfrenta, la presidenta ejecutiva de Telefónica del Perú, Elena Maestre, ha asegurado que la empresa continuará operando en el país. En una reciente entrevista, Maestre destacó que la compañía está explorando diversas oportunidades para mejorar su situación, pero reafirmó su compromiso con la inversión y la mejora de los servicios en Perú. De hecho, mencionó que se ha recibido un préstamo desde España destinado a modernizar la red de fibra óptica y mejorar la conectividad en el país.
Vea también: Moody’s reduce calificación de Telefónica del Perú por deterioro financiero
Sin embargo, la situación financiera de la empresa es alarmante. Telefónica del Perú tiene una deuda acumulada con el fisco peruano que supera los 2,337 millones de soles, además de emisiones de bonos internacionales y corporativos que suman más de 2,300 millones de soles en total. La caída de sus ingresos es otra señal de la crisis, ya que estos han disminuido un 37% desde 2015, pasando de 9,572 millones de soles a 6,020 millones en 2024. Esto ha llevado a la empresa a perder cuota de mercado en el país, especialmente en los segmentos de telefonía móvil e internet fijo.
Mientras tanto, la matriz de Telefónica en España ha convocado a sus accionistas a una Junta General Ordinaria que se llevará a cabo el 10 de abril de 2025, donde se discutirán cuestiones cruciales como la aprobación de cuentas y la distribución de dividendos. Aunque la venta de la filial peruana aún no se ha confirmado oficialmente, es evidente que Telefónica está tomando medidas para reducir su deuda y fortalecer su posición en el mercado, lo que sugiere que el futuro de la empresa en Perú podría estar en una encrucijada decisiva.
Fuente: Infomercado

