TUUA de transferencia internacional: impacto en la conectividad aérea del Perú
La conectividad aérea es uno de los pilares clave para la competitividad económica de un país. En el caso del Perú, el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez (AIJCH) ha desempeñado durante años un rol estratégico como punto de conexión entre Sudamérica, Norteamérica y el Caribe. Sin embargo, este posicionamiento enfrenta hoy un desafío relevante tras el inicio del cobro de la Tarifa Unificada por Uso de Aeropuerto (TUUA) de transferencia internacional, vigente desde el 7 de diciembre de 2025.
Según la Asociación de Empresas de Transporte Aéreo Internacional (AETAI), la aplicación de esta tarifa ya está generando efectos negativos concretos sobre la conectividad aérea del país, debilitando la posición de Lima frente a otros hubs regionales que ofrecen esquemas de costos más competitivos.
Un nuevo costo que cambia las decisiones operativas
La TUUA de transferencia internacional establece un cobro obligatorio de US$ 11,86 por tramo a los pasajeros que realizan conexiones internacionales en el Aeropuerto Jorge Chávez. Aunque el monto puede parecer marginal a nivel individual, su impacto acumulado resulta determinante para las aerolíneas al momento de definir rutas, frecuencias y centros de conexión.
Carlos Gutiérrez, gerente general de AETAI, advirtió que este nuevo esquema tarifario está provocando que las aerolíneas reconsideren el uso de Lima como punto de escala. En la práctica, las compañías están optando por trasladar parte de sus operaciones a otros aeropuertos de la región donde no se aplican cargos similares, afectando directamente la competitividad del hub peruano.
Pérdida de atractivo frente a otros hubs regionales
Uno de los principales efectos del cobro de la TUUA de transferencia internacional es el fortalecimiento de otros centros de conexión en América Latina. Aeropuertos como El Dorado (Bogotá), Ezeiza (Buenos Aires) y Guarulhos (Sao Paulo) han comenzado a captar rutas, frecuencias y pasajeros que antes transitaban por Lima.
Vea también: Pymes peruanas impulsan crecimiento económico pese desafíos
Este fenómeno no es teórico. En las últimas semanas, diversas aerolíneas han anunciado modificaciones en sus operaciones, privilegiando rutas directas o escalas en estos aeropuertos, con el objetivo de evitar el costo adicional que implica conectar en el Jorge Chávez.
Bogotá: expansión de rutas y mayor protagonismo
El Aeropuerto El Dorado, en Bogotá, es uno de los principales beneficiados por este reordenamiento. Latam Airlines anunció la duplicación de su ruta Bogotá–Orlando, que pasará de siete a catorce frecuencias semanales, además de la apertura de la ruta Bogotá–Curazao con tres frecuencias.
Estos movimientos se explican, en parte, por la cancelación de las rutas Lima–Orlando y Lima–Curazao, lo que evidencia un traslado efectivo de capacidad aérea desde Perú hacia Colombia. Para AETAI, este cambio responde directamente a la búsqueda de esquemas operativos más eficientes y menos costosos para las aerolíneas.
Buenos Aires refuerza vuelos directos
El Aeropuerto Internacional de Ezeiza, en Buenos Aires, también ha fortalecido su conectividad internacional. Aerolíneas Argentinas inauguró vuelos directos hacia Aruba y amplió frecuencias desde Ezeiza, Córdoba y Mendoza, consolidando una estrategia orientada a reducir escalas y ofrecer conexiones más simples.
Este enfoque permite evitar cargos adicionales asociados a aeropuertos de tránsito, como ocurre actualmente en Lima. De acuerdo con el gremio aéreo, esta tendencia hacia rutas directas responde a un contexto donde cada costo adicional influye en la competitividad de una operación aérea.
Sao Paulo acelera su crecimiento como hub
El reordenamiento de rutas también se observa en Brasil. Desde el Aeropuerto de Guarulhos, Latam Airlines anunció que, a partir de julio de 2026, operará un vuelo directo Sao Paulo–Punta Cana, eliminando la escala tradicional por Lima.
La propia industria reconoce que estas decisiones buscan esquivar nuevas cargas tarifarias, entre ellas la TUUA de transferencia internacional, lo que confirma que el impacto de la medida ya se traduce en ajustes operativos concretos.
Menor crecimiento del tráfico internacional
Las proyecciones sobre el impacto de la TUUA refuerzan las alertas del sector. Según estimaciones de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), sin el cobro de la tarifa de transferencia, el tráfico internacional del Aeropuerto Jorge Chávez podría crecer hasta 9 % anual.
Con la aplicación de la TUUA, ese crecimiento se reduciría a cerca de 3 %, una diferencia significativa que afecta no solo a las aerolíneas, sino también a toda la cadena de valor asociada al transporte aéreo, incluyendo turismo, comercio, empleo y servicios aeroportuarios.
Rutas canceladas y reducción de conectividad
Desde que se confirmó la aplicación de la TUUA de transferencia internacional, ya se han registrado ocho cancelaciones de rutas internacionales desde el Aeropuerto Jorge Chávez. Entre ellas se encuentran:
- Lima–La Habana
- Lima–Orlando
- Lima–Curazao
- Lima–Florianópolis
- Lima–Tucumán
- Lima–Guatemala
- Lima–Belo Horizonte
- Lima–Cancún
Estas rutas eran operadas por Latam Airlines Perú y SKY Airline Perú, y su cancelación representa una pérdida directa de conectividad para el país, así como una menor oferta para los pasajeros.
Impacto más allá de las aerolíneas
La reducción de rutas y frecuencias no solo afecta a las aerolíneas. También tiene consecuencias sobre el empleo vinculado al sector, el turismo receptivo, la conectividad empresarial y la competitividad del Perú como destino de inversión.
Menos vuelos implican menos opciones para pasajeros en tránsito, mayores tiempos de viaje y, en algunos casos, tarifas más elevadas. Además, la pérdida del rol de hub reduce la visibilidad internacional del país y limita su capacidad para integrarse eficientemente a las redes globales de transporte.
Diálogo con el Ejecutivo y preocupación del sector
Ante este escenario, el 23 de diciembre se realizó una reunión entre el concesionario Lima Airport Partners (LAP), los gremios de aerolíneas y representantes del Ejecutivo, incluyendo la Presidencia del Consejo de Ministros, Cancillería, Ministerio de Economía y Finanzas, Ministerio de Transportes y Comunicaciones y Mincetur.
Durante el encuentro, AETAI expuso el impacto concreto que el cobro de la TUUA de transferencia internacional ya está generando en la conectividad aérea del país. Según el gremio, se advirtió que las aerolíneas habían comenzado a tomar decisiones operativas irreversibles, afectando rutas, frecuencias y empleo.
Evaluación pendiente y riesgos para la competitividad
En dicha reunión, el Ejecutivo manifestó su disposición a seguir evaluando la medida y se comprometió a convocar una segunda reunión técnica para revisar los impactos del nuevo esquema tarifario. Sin embargo, desde el sector aéreo señalan que el tiempo es un factor crítico.
Cada mes que pasa sin ajustes aumenta el riesgo de que Lima pierda definitivamente su posición como hub regional frente a otros aeropuertos que ofrecen condiciones más atractivas para las aerolíneas y los pasajeros.
Lima frente a un punto de inflexión
Para AETAI, el debate en torno a la TUUA de transferencia internacional trasciende una discusión contractual. Lo que está en juego es el posicionamiento estratégico del Perú en el mapa aéreo de la región.
Mientras otros hubs compiten activamente por atraer vuelos, pasajeros e inversión, la aplicación de costos adicionales en Lima podría acelerar un proceso de pérdida de relevancia que sería difícil de revertir en el mediano plazo.
Una decisión con efectos estructurales
El inicio del cobro de la TUUA de transferencia internacional en el Aeropuerto Jorge Chávez ya muestra impactos concretos en la conectividad aérea del país. Cancelación de rutas, traslado de operaciones a otros hubs y menor crecimiento del tráfico internacional son señales claras de un problema estructural.
Para el sector aéreo, resulta clave que las autoridades evalúen de manera integral los efectos de esta tarifa y consideren su impacto en la competitividad del Perú. En un entorno regional altamente competitivo, cada decisión tarifaria puede marcar la diferencia entre consolidar o perder el rol estratégico de hub aéreo que Lima ha construido durante años.


