Descubrimiento de marcas en redes sociales transforma las decisiones de compra
Las redes sociales han evolucionado hasta convertirse en uno de los principales motores del consumo digital. Lo que antes era un espacio dedicado al entretenimiento, la interacción y el seguimiento de tendencias, hoy tiene un rol mucho más estratégico en el proceso de compra de millones de personas. Desde el descubrimiento de nuevos productos hasta la búsqueda de opiniones y comparaciones, estas plataformas influyen cada vez más en las decisiones de los consumidores.
El descubrimiento de marcas en redes sociales se ha consolidado como una de las tendencias más importantes del ecosistema digital. De acuerdo con el informe State of Social Research 2025 de Deloitte Digital, el 61% de los consumidores a nivel global afirma haber conocido una nueva marca o producto a través de estas plataformas durante el último año. Además, el 46% reconoce que las reseñas de otros usuarios aumentan significativamente sus posibilidades de concretar una compra.
Estos datos evidencian un cambio profundo en la relación entre consumidores y empresas. Las redes sociales han dejado de ser simples vitrinas de contenido para convertirse en espacios donde se construye confianza, se generan conversaciones y se forman las decisiones de compra.
Perú fortalece su ecosistema digital
El crecimiento del entorno digital en Perú ha impulsado esta transformación. Según datos de Comscore, el país alcanzó los 21 millones de visitantes únicos digitales al cierre de 2025, una cifra que demuestra el creciente nivel de conectividad de los peruanos.
A ello se suma la información proporcionada por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), que revela que el 91% de los usuarios de internet utiliza la red para comunicarse mediante correos electrónicos, aplicaciones de mensajería o redes sociales. Asimismo, el 80,8% accede a internet con el objetivo de buscar información.
Estos hábitos han convertido a las plataformas digitales en una fuente permanente de consulta para los consumidores, quienes investigan, comparan y buscan referencias antes de tomar una decisión de compra.
Las redes sociales ya forman parte del proceso de decisión
Para las empresas, el desafío ya no consiste únicamente en tener presencia digital. El verdadero reto está en ofrecer contenido relevante y útil en el momento en que el consumidor necesita información para decidir.
Willard Manrique, CEO del Grupo Crosland y especialista en Dirección Comercial por el PAD, señala que las redes sociales pueden convertirse en el primer contacto entre una persona y una marca, pero también en el espacio donde el consumidor resuelve dudas, analiza comentarios y define si confía o no en una propuesta.
Esta realidad ha hecho que el recorrido de compra sea cada vez más complejo y menos lineal.
Una persona puede descubrir un producto en Instagram o TikTok, luego buscar videos en YouTube, leer opiniones de otros usuarios, revisar precios en un marketplace y finalmente realizar la compra en una tienda física o en una plataforma de comercio electrónico.
Vea también: Social commerce impulsa nuevos pagos digitales inmediatos peruanos
Aunque la transacción no siempre ocurre dentro de las redes sociales, gran parte de la decisión se construye en estos entornos digitales.
TikTok se posiciona como un nuevo buscador de productos
El crecimiento de TikTok ha modificado la forma en que las personas descubren productos y servicios, especialmente entre las generaciones más jóvenes.
La plataforma ha dejado de ser exclusivamente un espacio de entretenimiento para convertirse en una herramienta de búsqueda, inspiración y consumo.
De acuerdo con TikTok Insights, el 85% de los usuarios peruanos estaría dispuesto a adquirir un producto relacionado con viajes después de verlo en la aplicación. Además, ocho de cada diez usuarios investigan más sobre un artículo luego de descubrirlo en un video y cuatro de cada cinco terminan concretando una compra tras realizar una búsqueda dentro de la plataforma.
Estas cifras demuestran que el video corto posee un enorme poder para despertar interés, incentivar la investigación y acelerar las decisiones de compra.
La capacidad de generar emociones y mostrar experiencias reales convierte a TikTok en un canal especialmente atractivo para las marcas que buscan conectar con nuevos consumidores.
La inteligencia artificial redefine el recorrido del consumidor
El descubrimiento de marcas en redes sociales también está siendo impulsado por la inteligencia artificial.
Según el informe Tendencias Digitales: Definiendo el rumbo del 2026, elaborado por Comscore, las herramientas de inteligencia artificial y las plataformas sociales están transformando el embudo tradicional de ventas y acelerando la manera en que los usuarios encuentran información y contenidos.
El estudio identifica a las personas de entre 25 y 34 años como el principal grupo de usuarios de herramientas de inteligencia artificial generativa.
Además, el 28% utiliza estas tecnologías en el trabajo, mientras que el 41% las emplea para actividades de carácter personal.
La combinación de redes sociales, motores de búsqueda, asistentes de inteligencia artificial y plataformas de video está creando un ecosistema cada vez más fragmentado, donde las decisiones de compra se forman a partir de múltiples puntos de contacto.
La relevancia supera a la cantidad de contenido
En un escenario marcado por la sobreinformación, producir grandes cantidades de contenido ya no garantiza resultados.
Los especialistas coinciden en que el verdadero desafío consiste en ofrecer información que responda a las necesidades del consumidor.
Los usuarios valoran especialmente aquellos contenidos que les permiten resolver dudas, comparar alternativas o entender mejor los beneficios de un producto o servicio.
Por ello, las empresas deben construir estrategias orientadas a la utilidad y no únicamente al alcance.
Una marca puede alcanzar millones de visualizaciones, pero si su contenido no aporta información relevante o no genera confianza, será difícil que logre convertirse en la opción preferida por los consumidores.
En la actualidad, la calidad de la información pesa más que la frecuencia de publicación.
La confianza se convierte en un factor decisivo
La credibilidad es otro de los elementos que están transformando el consumo digital.
El informe State of the Consumer 2025 de McKinsey advierte que, aunque los canales digitales continúan ganando protagonismo, todavía existen diferencias importantes en los niveles de confianza que generan.
En las redes sociales esta situación se vuelve especialmente evidente.
Las marcas pueden ganar notoriedad en muy poco tiempo, pero también están expuestas permanentemente a comentarios, críticas y experiencias compartidas por otros usuarios.
Las reseñas, la rapidez de respuesta, la atención al cliente y la claridad de la información se han convertido en factores tan relevantes como la creatividad de una campaña publicitaria.
La conversación ya no ocurre únicamente entre la empresa y el consumidor.
Hoy participan también otras personas que recomiendan, cuestionan o validan públicamente una experiencia, influyendo en la percepción de miles de potenciales compradores.
Las redes sociales y el negocio deben estar conectados
La presencia digital no puede entenderse como una acción aislada dentro de la estrategia empresarial.
Cada publicación, comentario o interacción tiene un impacto directo en la reputación, la atención al cliente, las ventas y la fidelización.
Por ello, las compañías necesitan desarrollar estrategias integradas que permitan ofrecer una experiencia coherente en todos los canales.
El consumidor actual se mueve constantemente entre redes sociales, buscadores, creadores de contenido, marketplaces, videos, reseñas y herramientas de inteligencia artificial.
En ese entorno, las marcas que sean capaces de resolver dudas, generar confianza y acompañar al usuario durante todo el proceso de decisión tendrán mayores posibilidades de ser elegidas.
El futuro del consumo digital estará marcado por la confianza
El descubrimiento de marcas en redes sociales seguirá ganando relevancia en los próximos años. La manera en que las personas investigan y toman decisiones continuará evolucionando de la mano de nuevas tecnologías y de plataformas cada vez más interactivas.
Las empresas que comprendan este nuevo comportamiento del consumidor podrán construir relaciones más sólidas y generar experiencias de mayor valor.
La clave ya no está solo en aparecer en las redes sociales, sino en hacerlo en el momento adecuado, con el contenido correcto y ofreciendo respuestas que ayuden a las personas a tomar mejores decisiones de compra.
En un entorno digital cada vez más competitivo, la confianza y la relevancia se perfilan como los principales activos para conquistar al consumidor del futuro.


