El Puerto del Callao, uno de los principales puntos de comercio marítimo en Perú, ha reanudado sus operaciones tras el incidente ocurrido con el buque taiwanés Ever Lunar, que durante sus operaciones en dicho puerto perdió aproximadamente 50 contenedores con mercancía. Este evento generó una serie de inquietudes entre importadores y exportadores, especialmente aquellos que realizan transacciones mediante plataformas como Temu, AliExpress o similares. La situación ha puesto en evidencia la importancia de conocer los protocolos a seguir en casos de pérdida de carga y las posibles causas que pueden desencadenar incidentes de esta naturaleza.
El Capitán de Navío Amílcar Velásquez, quien ocupa el cargo de Capitán del Puerto del Callao, explicó que toda la carga que se pierde en estos incidentes está cubierta por seguros. Esto significa que los exportadores y comerciantes afectados tienen la posibilidad de presentar reclamos ante sus respectivas compañías aseguradoras para gestionar la compensación correspondiente. La aseguradora, en estos casos, evalúa la situación y realiza los pagos de acuerdo con las condiciones de la póliza contratada. Velásquez enfatizó que este procedimiento es habitual en el comercio internacional, y que los seguros ofrecen una protección que ayuda a mitigar las pérdidas ocasionadas por incidentes imprevistos en el transporte marítimo.
Respecto a las causas del incidente, las autoridades han iniciado una investigación exhaustiva para determinar con precisión qué provocó la caída de los contenedores. En un principio, se consideró la hipótesis de que un alerta de tsunami pudiera haber influido en el suceso, pero esta fue descartada, ya que la alerta en cuestión se había finalizado días antes del incidente. Además, se aclaró que el buque Ever Lunar había navegado sin inconvenientes desde el puerto de Buenaventura, en Colombia, lo cual descarta problemas relacionados con la ruta marítima. También se negó la posibilidad de que el accidente haya sido causado por un exceso de carga, ya que las inspecciones previas indicaron que el buque cumplía con las normativas y límites establecidos.
Entre las posibles causas que se están investigando, se encuentran una falla en el sistema de amarre de los contenedores o una rotura en alguna de las tincas que aseguran la carga. La tinca es un elemento fundamental que mantiene la estabilidad y seguridad de los contenedores durante la navegación y las operaciones en puerto. La hipótesis de una falla en estos mecanismos ha llevado a los inspectores especializados a realizar una evaluación minuciosa para determinar responsabilidades y asegurar que el incidente no se repita en el futuro.
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Los inspectores continúan trabajando en la evaluación del caso, coordinando con las compañías aseguradoras para la recuperación de los contenedores afectados y esclareciendo las circunstancias exactas del incidente. La transparencia en este proceso es fundamental para que los exportadores puedan tomar las medidas necesarias y evitar pérdidas económicas significativas. Además, las autoridades del puerto han reiterado su compromiso de garantizar la seguridad en sus operaciones y de mantener la confianza de los usuarios en el sistema portuario peruano.
En conclusión, aunque el incidente en el Puerto del Callao generó preocupación en la comunidad marítima y comercial, las medidas tomadas por las autoridades y las aseguradoras ofrecen un mecanismo efectivo para la recuperación de la mercancía perdida. Los exportadores deben seguir los pasos adecuados para presentar sus reclamos y mantenerse informados sobre los avances en la investigación para entender las causas del suceso y prevenir futuros incidentes. La colaboración entre las autoridades, las empresas aseguradoras y los operadores portuarios es esencial para fortalecer la seguridad y la confianza en las operaciones marítimas nacionales.
Fuente: Infomercado

