Luego del anuncio realizado por el gobierno de Estados Unidos respecto a la implementación de aranceles recíprocos, Perú ha tomado medidas diplomáticas para hacer frente a esta situación. Estados Unidos decidió, en un primer momento, imponer estos aranceles como una respuesta a ciertas políticas comerciales y económicas de otros países, pero posteriormente, anunció una pausa de 90 días en la aplicación de dichas medidas, con la finalidad de facilitar negociaciones con sus socios comerciales, entre ellos Perú. Este período de suspensión representa una oportunidad clave para que las partes puedan dialogar y buscar acuerdos que beneficien a todos, y en particular, para que Perú presente sus argumentos y propuestas ante las autoridades estadounidenses.
En este contexto, Gestión conversó con Alfredo Ferrero, embajador peruano en Estados Unidos, quien expresó confianza en que las negociaciones podrán dar un resultado favorable para Perú. Ferrero destacó que el país ha sabido mantener una posición sólida, principalmente gracias al Tratado de Libre Comercio (TLC) que Perú tiene con Estados Unidos, un acuerdo que ha permitido mantener aranceles recíprocos bajos y facilitar el intercambio comercial. Desde el inicio de la política arancelaria del gobierno de Donald Trump, caracterizada por cambios constantes y medidas proteccionistas, Perú ha logrado sortear los efectos negativos gracias a su marco de acuerdos comerciales y su estrategia diplomática.
Ferrero explicó que en las reuniones con autoridades estadounidenses, Perú ha resaltado sus fortalezas como socio estratégico. La ubicación geográfica del país, sus recursos minerales y una balanza comercial que, en algunos casos, presenta un superávit para Estados Unidos, son aspectos que Perú ha puesto sobre la mesa para justificar la importancia de mantener relaciones comerciales abiertas y equitativas. En esas reuniones, también se ha subrayado que la buena relación comercial de Perú con Estados Unidos no solo beneficia a ambos en términos económicos, sino que también refuerza la cooperación en áreas de interés mutuo.
Uno de los puntos que ha generado preocupación en EE.UU. son temas vinculados a la seguridad y la protección del comercio, como la piratería y la tala ilegal. Estas cuestiones, que afectan la percepción de Perú en aspectos relacionados con la seguridad y la sostenibilidad, han sido abordadas por el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur), que trabaja en medidas para mejorar la fiscalización y reducir estos problemas. Además, la alta informalidad en ciertos sectores productivos del país también ha sido un tema en la agenda, aunque Ferrero aclaró que la reducción de la informalidad no puede lograrse de la noche a la mañana y requiere políticas integrales a largo plazo.
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Ferrero también enfatizó que Perú espera que los 90 días de pausa en la aplicación de los aranceles sirvan para generar resultados positivos en las negociaciones. Sin embargo, advirtió que hay que ser cautelosos respecto a las expectativas y los plazos, dado que las negociaciones internacionales pueden ser complejas y requieren de paciencia y persistencia. La postura peruana ha sido clara y firme en defender sus intereses, buscando una solución que permita mantener la estabilidad del comercio bilateral y evitar que las medidas proteccionistas afecten el crecimiento económico del país.
En conclusión, Perú ha desplegado una estrategia diplomática basada en la defensa de sus intereses, la promoción de sus ventajas comparativas y la búsqueda de acuerdos que beneficien a ambas naciones. La negociación en estos próximos meses será crucial para determinar el curso futuro de la relación comercial con Estados Unidos y, en general, para fortalecer la posición del país en el escenario internacional.
Fuente: DFSud

