El escenario de la innovación en la región
El último informe de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) sobre el Índice Global de Innovación 2025 ha sacudido el panorama latinoamericano. Mientras casi todas las economías de la región retrocedieron posiciones respecto al año anterior, Chile destacó como la única nación que ascendió, consolidándose como líder regional y superando a Brasil. En contraste, Perú experimentó una caída hasta el puesto 80, lo que enciende las alarmas sobre la capacidad del país para generar un entorno favorable a la investigación, el desarrollo tecnológico y la educación superior.
Este contexto abre una pregunta crucial: ¿qué factores impulsan a países como Chile a mejorar y cuáles frenan a Perú en su avance hacia una economía basada en la innovación?
Chile: un ascenso que refuerza su liderazgo regional
En 2024, Chile ocupaba el lugar número 52, pero en 2025 logró subir una posición hasta el 51, intercambiando posiciones con Brasil. Este ascenso, aunque modesto en cifras, es significativo en una región donde la mayoría de las economías perdió terreno. La OMPI destacó varios elementos que impulsaron este resultado:
- Alta matriculación en educación superior, lo que refuerza la formación de capital humano.
- Capitalización bursátil sólida, que refleja un sistema financiero dinámico.
- Iniciativas consistentes de apoyo a la innovación privada y pública.
Chile, de esta forma, consolida su posición como referente latinoamericano en materia de innovación.
Perú: caída al puesto 80 en el ranking global
El informe de la OMPI mostró un panorama menos alentador para Perú. El país descendió posiciones hasta situarse en el puesto 80 de 140 economías evaluadas. Esta caída refleja la persistencia de problemas estructurales que limitan el desarrollo innovador, entre ellos:
- Brechas en educación superior: falta de acceso, calidad desigual y baja inversión en investigación universitaria.
- Débil inversión en I+D tanto pública como privada.
- Dificultades para financiar proyectos innovadores en etapas tempranas.
- Escasa vinculación entre el sector académico y empresarial, lo que ralentiza la transferencia de conocimiento hacia soluciones aplicadas.
En comparación con Chile, Perú enfrenta más obstáculos para transformar la investigación y las ideas en productos, servicios y tecnologías competitivas en el mercado global.
Desempeño de otras economías latinoamericanas
El informe de la OMPI también refleja cómo se movió la región:
- México: cayó dos posiciones, ubicándose en el puesto 58.
- Uruguay: perdió seis posiciones, hasta el puesto 68.
- Colombia y Costa Rica: quedaron en los puestos 71 y 72, respectivamente.
- Argentina: descendió al puesto 77.
- Bolivia: fue el país con la mayor caída regional, perdiendo 11 lugares hasta el 111.
- Venezuela y Nicaragua: permanecen entre los últimos lugares globales, en el 136 y 130, respectivamente.
Este panorama general confirma que Latinoamérica enfrenta una brecha importante en materia de innovación, y que solo algunos países logran resistir la tendencia negativa.
El desafío global: la desaceleración de la inversión en innovación
El informe no solo expone las debilidades de la región, sino que también describe una tendencia global preocupante. La inversión en investigación y desarrollo (I+D) se desaceleró en 2024, con un crecimiento del 2,9%, el más bajo desde 2010.
La situación fue aún más crítica en el sector privado, donde la inversión apenas alcanzó un crecimiento del 1%, muy por debajo del promedio del 4,6% de la última década. Según la OMPI, la elevada inflación y la incertidumbre económica han llevado a muchas empresas a recortar sus presupuestos de innovación.
Esto implica que Perú no solo compite contra sus pares regionales, sino también contra un entorno internacional que presenta barreras adicionales para el financiamiento y la ejecución de proyectos tecnológicos.
Factores que impulsan la innovación en otros países
Para entender qué le falta a Perú, es útil observar qué están haciendo bien otras naciones:
- Brasil: aunque descendió un puesto, sigue mostrando fortalezas en producción científica, inversión privada en I+D y gasto en educación.
- México: mantiene un perfil sólido en comercio y fabricación de alta tecnología, posicionándose entre los 20 primeros del mundo en este rubro.
- China, India y Vietnam: países de ingresos medios que han escalado en el ranking gracias a estrategias estatales claras de apoyo a la innovación, atracción de inversión extranjera y promoción del emprendimiento tecnológico.
Estos ejemplos sugieren que la innovación requiere políticas de Estado a largo plazo, acompañadas de un ecosistema que conecte a universidades, empresas, gobierno e inversionistas.
¿Por qué Perú retrocede en innovación?
Perú enfrenta múltiples obstáculos para mejorar en este índice:
- Educación superior fragmentada: aunque la cobertura ha aumentado, la calidad de la enseñanza y la investigación sigue siendo desigual.
- Falta de inversión en I+D: el gasto nacional en este rubro es uno de los más bajos de la región.
- Dificultades en la transferencia tecnológica: la investigación universitaria no siempre llega a convertirse en innovación aplicada en el sector productivo.
- Financiamiento insuficiente: startups y proyectos innovadores encuentran barreras para acceder a capital de riesgo o fondos estatales.
- Entorno institucional débil: los cambios normativos y la burocracia afectan la confianza de los inversionistas.
En resumen, Perú no logra consolidar un ecosistema que fomente la innovación de manera integral.
Proyecciones y oportunidades para Perú
A pesar del retroceso, existen oportunidades para que Perú revierta la situación:
- Impulso al emprendimiento digital: con una población joven y alta penetración de internet, el país tiene un terreno fértil para startups tecnológicas.
- Reforma de la educación superior: fortalecer la investigación en universidades y promover la colaboración con empresas podría generar avances significativos.
- Fondos de innovación pública-privada: alianzas que incentiven la inversión temprana en proyectos con potencial internacional.
- Sectores estratégicos: minería sostenible, agroindustria, biotecnología y energías renovables son áreas donde Perú podría liderar en innovación regional.
- Aprendizaje de modelos exitosos: adaptar experiencias de países como Chile, México o India podría acelerar el desarrollo local.
Innovación, un reto urgente para Perú
El Índice Global de Innovación 2025 de la OMPI expone una realidad clara: mientras Chile avanza y consolida su liderazgo, Perú retrocede, quedando rezagado frente a otras economías emergentes.
El desafío no se limita a mejorar en un ranking, sino a transformar la innovación en un motor de crecimiento económico y social. Para lograrlo, el país necesita políticas consistentes, inversión sostenida y un ecosistema que conecte a los actores clave: universidades, empresas, startups, Estado e inversionistas.
La pregunta que queda abierta es si Perú aprovechará esta llamada de atención para redefinir su rumbo y posicionarse como un competidor relevante en la innovación regional y global.


