Patricia Paulet, subdirectora de la Facultad de Tecnología e Ingeniería de IDAT, afirmó que «la IA tiene el potencial de mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, automatizando procesos y haciendo más eficientes los servicios públicos». Esto es especialmente relevante en sectores cruciales como la salud y la educación, donde ya hay ejemplos en otras naciones que han logrado optimizar la operatividad de dichos servicios mediante la implementación de tecnologías basadas en IA.
Un avance significativo en la regulación de la IA en Perú es la promulgación de la Ley 31814, destinada a fomentar el uso de la inteligencia artificial en áreas críticas como la educación, la salud y la economía. Esta normativa no solo busca elevar la calidad de los servicios públicos, sino también refuerza el compromiso del Estado peruano con la transformación digital. Además, se considera un elemento clave en la regulación de la IA, estableciendo un precedente en comparación con otros países de la región.
No obstante, la adopción generalizada de la inteligencia artificial enfrenta ciertos obstáculos. A pesar de que un 28% de las empresas peruanas ya ha integrado la IA en sus operaciones, el reporte de IBM resalta que la principal limitación para su expansión es la insuficiente disponibilidad de habilidades especializadas en este campo. Paulet subraya la importancia de que las instituciones educativas se alineen con las exigencias del mercado, preparando a los futuros profesionales en competencias tecnológicas y de pensamiento crítico.
Vea también: Walmart revoluciona las compras navideñas con inteligencia artificial
Adicionalmente, el Artificial Intelligence Index de la Universidad de Stanford posiciona a Perú entre los 20 países con mayor disposición para adoptar productos y servicios basados en IA. A pesar de estar en una buena posición, Paulet enfatiza la necesidad de continuar invirtiendo en la capacitación y en el desarrollo de tecnologías propias, con el objetivo de competir efectivamente a nivel regional con países como Brasil y Chile, que actualmente lideran en este ámbito.
Mirando hacia el futuro, el uso de la IA en Perú se considera prometedor, aunque no exento de retos. El Foro Económico Mundial proyecta que hacia 2027, los empleos relacionados con trabajos mecánicos, tales como cajeros y personal de seguridad, experimentarán un descenso, mientras que las habilidades vinculadas a la inteligencia artificial y el pensamiento crítico serán cada vez más requeridas en el mercado laboral.
En conclusión, Paulet resalta que la inteligencia artificial no tiene como objetivo reemplazar el talento humano, sino complementarlo, potenciando nuestras capacidades para enfrentar problemas complejos y tomar decisiones informadas. Actualmente, se plantea que la IA ofrece una oportunidad única para que Perú se convierta en un referente en la región latinoamericana, junto a otros países. Sin embargo, para alcanzar este potencial, es crucial superar las barreras existentes, invertir en educación, fortalecer el ecosistema digital y asegurar un acceso tecnológico amplio, especialmente en áreas rurales del país.
Fuente: ecommercenews


