Las recientes medidas arancelarias anunciadas por la administración del expresidente Donald Trump en Estados Unidos han generado una serie de alertas y preocupaciones en el Gobierno peruano. Aunque en un principio Perú no fue incluido en las listas de países afectados por estos aranceles, las autoridades nacionales han decidido adelantarse a los posibles efectos económicos y han comenzado a implementar estrategias preventivas. Esta situación ha puesto en evidencia la vulnerabilidad de las exportaciones peruanas ante cambios en la política comercial de uno de sus principales socios internacionales.
Desde que las nuevas políticas comerciales entraron en vigor, las exportaciones del Perú en abril mostraron resultados positivos, con un crecimiento interanual del 17%. Este aumento se atribuye principalmente a sectores clave como hidrocarburos, metalurgia, agricultura y textiles, que han logrado mantener su impulso en medio de un entorno global cada vez más desafiante. Sin embargo, a pesar de estos indicadores alentadores, los expertos y autoridades económicas mantienen una evaluación cautelosa respecto a las perspectivas a mediano y largo plazo, dado que la posible extensión y profundización de los aranceles estadounidenses podría tener efectos negativos.
El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) ha estimado que, si estas medidas persisten y se intensifican, podrían reducir hasta en 0.5 puntos porcentuales el crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) peruano en el año 2025. Esta proyección refleja la preocupación acerca de cómo las barreras arancelarias afectarán las cadenas de suministro, la competitividad de las exportaciones y, en consecuencia, el desempeño económico del país en el mediano plazo.
Por su parte, el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur) ha confirmado que las exportaciones peruanas han logrado mantener un crecimiento positivo, pero también ha señalado que el riesgo no ha desaparecido. La ministra Desilú León Llempén resaltó que Estados Unidos sigue siendo un socio estratégico para Perú, gracias a su gran tamaño de mercado, que comprende aproximadamente 340 millones de habitantes, y a su elevado poder adquisitivo, con un PIB per cápita de US$86,000. Además, remarcó que el Tratado de Libre Comercio (TLC) con EE.UU., vigente desde 2009, ha sido fundamental para fortalecer las relaciones bilaterales, duplicando las exportaciones peruanas hacia ese país y facilitando un marco regulatorio claro para el comercio.
En respuesta a la amenaza potencial de los aranceles, el Gobierno peruano ha activado un plan de contingencia. Se conformó un grupo de trabajo interinstitucional integrado por el Mincetur, el MEF, la Cancillería, Midagri y Produce, con el fin de analizar los riesgos y oportunidades en aquellos mercados donde las tarifas estadounidenses superan el 10%. Además, se han identificado medidas más severas, con aranceles que alcanzan hasta un 125%, aplicables a ciertos países desde abril, aunque con una pausa de 90 días para su implementación definitiva. Esta estrategia busca proteger a las industrias y exportaciones peruanas de posibles restricciones y sanciones.
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En particular, productos clave como el cobre y la madera están siendo objeto de investigación por parte de las autoridades estadounidenses, quienes buscan determinar si las importaciones de estos bienes dañan a su industria local. Perú ha presentado argumentos para evitar restricciones adicionales, conscientes de la importancia de estos productos para su economía.
Asimismo, el país continúa fortaleciendo sus relaciones comerciales con otros mercados, como China y Hong Kong, mediante la ampliación y optimización de los tratados de libre comercio existentes. Se espera que la implementación de estos acuerdos eleve del 89% al 94% el porcentaje del comercio total de Perú que disfruta de condiciones preferenciales, diversificando así su matriz de exportación y reduciendo la vulnerabilidad ante cambios en las políticas de un solo país.
Mientras tanto, el Gobierno peruano mantiene gestiones activas con la Oficina del Representante Comercial de EE.UU. (USTR) para asegurar que los productos peruanos continúen gozando de condiciones ventajosas y no sean penalizados por las nuevas medidas. La situación sigue siendo dinámica y requiere de una atención constante, pero la anticipación y la diversificación de mercados parecen ser las mejores estrategias para mitigar los posibles impactos de estos aranceles en el futuro cercano.
Fuente: Infomercado

