Pagos digitales en Perú: crecimiento acelerado impulsa inclusión financiera y transformación del sistema
El ecosistema de pagos digitales en Perú atraviesa una etapa de expansión sin precedentes. Así lo confirmó Paul Castillo, gerente general del Banco Central de Reserva del Perú (BCR), quien destacó que el país ha superado las 1.500 millones de transacciones mensuales, consolidando un crecimiento sostenido en los últimos años.
Este avance no solo refleja una mayor adopción tecnológica, sino también una transformación estructural del sistema financiero, donde los pagos digitales se posicionan como una herramienta clave para la inclusión, la eficiencia y el desarrollo económico.
Un ecosistema en expansión acelerada
Durante su intervención en el Seminario Internacional de Microfinanzas Arequipa 2026, el ejecutivo subrayó que el crecimiento del ecosistema ha sido “impresionante”, tanto en volumen de operaciones como en adopción por parte de los usuarios.
El aumento en el uso de pagos digitales ha sido significativo. Antes de la pandemia, el promedio de transacciones digitales por persona era de 59 al año. Sin embargo, para 2025, esta cifra superó las 600 operaciones anuales por usuario, lo que evidencia un cambio profundo en los hábitos de consumo y en la forma en que las personas interactúan con el dinero.
Este salto posiciona a Perú como uno de los países con mayor dinamismo en la región en materia de digitalización financiera.
La digitalización como motor de inclusión financiera
Uno de los principales beneficios del crecimiento de los pagos digitales es su impacto en la inclusión financiera. Según el BCR, la masificación de estos sistemas permite integrar tanto a personas bancarizadas como a aquellas que aún están fuera del sistema formal.
El uso de herramientas digitales facilita el acceso a servicios financieros básicos, reduce las barreras de entrada y permite que más personas puedan realizar transacciones de manera segura y eficiente.
Además, el aumento en la “transaccionalidad” de las cuentas —es decir, la frecuencia con la que se utilizan— contribuye a generar historial financiero, lo que a su vez mejora las posibilidades de acceder a productos como créditos, seguros y otros servicios.
Reducción de costos y mayor eficiencia
Otro aspecto clave del desarrollo del ecosistema digital es la reducción de costos de transacción. Las operaciones digitales suelen ser más económicas que las realizadas a través de canales tradicionales, lo que beneficia tanto a usuarios como a empresas.
Asimismo, los pagos digitales generan información valiosa que puede ser utilizada por las entidades financieras para evaluar riesgos y diseñar productos más adecuados a las necesidades de los clientes.
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Este flujo de datos permite una mayor eficiencia en el sistema, facilitando la innovación y el desarrollo de nuevas soluciones financieras.
Interoperabilidad: el pilar del crecimiento
Uno de los factores determinantes en el avance de los pagos digitales en Perú ha sido la interoperabilidad. Este concepto se refiere a la capacidad de distintos sistemas y entidades para operar entre sí sin fricciones, permitiendo que los usuarios puedan realizar transferencias y pagos sin importar la institución financiera a la que pertenezcan.
El BCR ha liderado este proceso a través de una implementación progresiva en tres etapas:
Interconexión de billeteras digitales
Integración de entidades en la cámara de compensación
Incorporación de empresas de dinero electrónico
Gracias a este enfoque, hoy los usuarios pueden enviar y recibir dinero de forma rápida, segura y sin barreras tecnológicas.
Nueva etapa: apertura del ecosistema financiero
El siguiente paso en esta evolución es la denominada “fase 4” de interoperabilidad, enfocada en la iniciación de pagos. Esta etapa permitirá la incorporación de nuevos actores al ecosistema, como fintech, empresas tecnológicas y compañías de telecomunicaciones.
El objetivo es fomentar la competencia, impulsar la innovación y ampliar la oferta de servicios disponibles para los usuarios.
En este contexto, el BCR también está desarrollando una nueva infraestructura denominada Transferencias Automáticas de Pagos (TAP), que permitirá integrar servicios financieros dentro de distintas plataformas digitales, facilitando aún más la experiencia del usuario.
El rol de las billeteras digitales y el dinero electrónico
Dentro del ecosistema, las billeteras digitales y el dinero electrónico han tenido un crecimiento particularmente acelerado, con tasas que oscilan entre el 50% y más del 300% anual.
Estas herramientas han sido clave para ampliar el acceso a los pagos digitales, especialmente en segmentos de la población que no cuentan con acceso tradicional al sistema bancario.
Su facilidad de uso, junto con la creciente penetración de smartphones, ha permitido que millones de personas puedan realizar transacciones de manera simple y rápida.
Impulso al dinero digital en zonas rurales
El BCR también ha puesto énfasis en la inclusión de poblaciones rurales a través del desarrollo de soluciones específicas. En este sentido, el piloto de dinero digital ha mostrado resultados prometedores.
Actualmente, esta iniciativa cuenta con más de 300.000 usuarios activos y ha permitido la emisión de más de 12 millones de soles.
El enfoque está en ofrecer herramientas accesibles, de bajo costo y adaptadas a las condiciones de conectividad de estas zonas, aprovechando las redes de telecomunicaciones para ampliar la cobertura.
Este tipo de proyectos es fundamental para reducir las brechas existentes entre áreas urbanas y rurales en términos de acceso a servicios financieros.
Impacto en el acceso al crédito
Uno de los efectos más relevantes de la expansión de los pagos digitales es su impacto en el acceso al crédito. Al generar un historial de transacciones, los usuarios pueden demostrar su comportamiento financiero, lo que facilita la evaluación por parte de las entidades.
Esto permite ofrecer créditos en mejores condiciones, tanto en términos de tasas como de montos, beneficiando especialmente a personas y pequeñas empresas que anteriormente tenían dificultades para acceder a financiamiento.
Además, el desarrollo de un ecosistema digital robusto sienta las bases para la implementación de modelos de finanzas abiertas, donde la información puede ser compartida —con consentimiento del usuario— entre distintas instituciones.
Perú como referente regional en digitalización
El avance de los pagos digitales ha posicionado a Perú como uno de los países más dinámicos en la región en este ámbito. La combinación de políticas públicas, innovación tecnológica y adopción por parte de los usuarios ha generado un entorno favorable para el crecimiento.
Este liderazgo regional no solo fortalece el sistema financiero, sino que también abre oportunidades para el desarrollo de nuevos negocios y servicios digitales.
Desafíos y oportunidades hacia el futuro
A pesar de los avances, el ecosistema de pagos digitales aún enfrenta desafíos importantes. Entre ellos, la necesidad de seguir ampliando la cobertura, mejorar la educación financiera y garantizar la seguridad de las transacciones.
Sin embargo, las oportunidades son aún mayores. La incorporación de nuevos actores, el desarrollo de tecnologías emergentes y la creciente digitalización de la economía abren un escenario de crecimiento sostenido.
El rol del BCR será clave en este proceso, asegurando que la expansión del ecosistema se realice de manera ordenada, inclusiva y segura.
Hacia un sistema financiero más inclusivo y digital
La masificación de los pagos digitales en Perú no es solo una tendencia, sino una transformación estructural que está redefiniendo la forma en que las personas y las empresas interactúan con el sistema financiero.
El impulso a la interoperabilidad, la innovación tecnológica y la inclusión financiera permitirá construir un sistema más accesible, eficiente y competitivo.
En este contexto, el país avanza hacia un futuro donde los servicios financieros estarán cada vez más integrados en la vida cotidiana, facilitando el acceso a oportunidades y contribuyendo al desarrollo económico.
Fuente: Andina


