En una reciente entrevista con Gestión, Jaime Reusche, vicepresidente del Grupo de Riesgo Soberano de Moody’s, ofreció una visión profunda acerca de la economía peruana, sus avances, desafíos y el estado de las instituciones públicas en el contexto político actual. La evaluación de Moody’s refleja una percepción crítica respecto a la percepción y la fortaleza de las instituciones económicas en Perú, señalando que la creencia en la invulnerabilidad de estas instituciones se ha visto afectada en los últimos años.
Reusche destacó que, a pesar de la incertidumbre y los desafíos políticos, la economía peruana ha mostrado signos sorprendentes de fortaleza en lo que va del año. Según sus estimaciones, el crecimiento económico para 2025 se sitúa en torno al 2.8%, pero las cifras preliminares y la dinámica actual sugieren que esta cifra podría quedar corta. De hecho, si la tendencia positiva se mantiene y la desaceleración en la segunda mitad del año no es tan pronunciada, el crecimiento podría superar el 3%. Sin embargo, la incertidumbre que genera la campaña electoral y las próximas elecciones presidenciales en Perú podría afectar esta perspectiva.
Uno de los aspectos más relevantes que abordó Reusche fue el estado de las instituciones públicas en Perú. Señaló que, en su opinión, ha habido un deterioro en la calidad del servicio público y en la integridad del Servicio Civil en los últimos años. La percepción general indica que, durante los dos últimos gobiernos, ha aumentado la tendencia a realizar nombramientos políticos en cargos clave, lo que ha socavado la confianza en las instituciones y ha contribuido a una percepción de pérdida de la soberanía institucional. La creencia de que las instituciones económicas, que alguna vez fueron consideradas sagradas y autónomas, han sido afectadas en su credibilidad y funcionamiento.
No obstante, Reusche resaltó que, a pesar de estos problemas, la institucionalidad del Banco Central de Reserva (BCR) y otros organismos técnicos, como la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS), se ha mantenido en niveles adecuados, brindando cierta estabilidad y confianza en la política monetaria y financiera del país. La calificación crediticia de Perú refleja, en parte, este reconocimiento a la fortaleza de estas instituciones técnicas, aunque advierte sobre las vulnerabilidades que aún persisten.
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Por otro lado, el ejecutivo de Moody’s también comentó sobre la rotación en el liderazgo del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). Señaló que, en su opinión, cada nuevo ministro parece llegar con ideas diferentes, lo que genera cierta inestabilidad en la formulación de políticas económicas. Sin embargo, aclaró que, en aspectos clave, ha habido cierta continuidad en las políticas, y que esta estabilidad relativa puede ser un respaldo para la recuperación y el fortalecimiento institucional, siempre y cuando el próximo gobierno implemente un gabinete competente y comprometido con las reformas necesarias.
En conclusión, Moody’s describe un panorama en el que Perú ha logrado mantener una economía relativamente fuerte en medio de un escenario político incierto y con instituciones públicas que han sufrido un deterioro en su credibilidad y autonomía. La confianza en las instituciones económicas, que en el pasado fue considerada sagrada, se ha visto erosionada, lo que representa un reto importante para el país en su proceso de recuperación y consolidación fiscal y económica. La percepción de Reusche deja en claro que, si bien existen fundamentos sólidos en ciertos organismos técnicos, la estabilidad y el crecimiento sostenido dependerán en gran medida de la capacidad del próximo gobierno para fortalecer las instituciones y recuperar la confianza en ellas.
Fuente: DFSud

