El mercado logístico en Perú: el motor invisible de la economía digital
Cada compra online esconde una historia compleja que pocas personas llegan a imaginar. Detrás de un simple clic desde un celular —hecho desde Lima, Arequipa o Cusco— se activa una red global de procesos logísticos que conecta almacenes, centros de distribución, aeropuertos, aduanas, operadores de transporte y plataformas tecnológicas. Lo que parece un acto cotidiano es, en realidad, la chispa que pone en marcha una de las industrias más sofisticadas del mundo moderno: la logística.
Cuando un consumidor compra unas zapatillas en una plataforma como Amazon, el pedido se integra automáticamente en un sistema inteligente que coordina inventarios, robots de almacén, operarios humanos, rutas de despacho y vuelos de carga. En cuestión de segundos, algoritmos optimizan recorridos, asignan prioridades de entrega y determinan el camino más eficiente para que el producto llegue a su destino final.
Sin que el comprador lo note, el paquete recorre miles de kilómetros, pasa por controles aduaneros, centros de consolidación y operadores de última milla, hasta llegar a la puerta de su hogar. Esta operación —rápida, precisa y casi invisible— es posible gracias a una industria logística cada vez más automatizada, interconectada y estratégica.
La logística como pilar del crecimiento económico en Perú
Más allá del comercio electrónico, la logística es uno de los principales engranajes de la economía peruana. Sin ella, sectores clave como la minería, la agroexportación, la industria manufacturera, el retail y el comercio exterior simplemente no podrían operar.
Cada producto que llega a una tienda, mercado o empresa ha pasado por una cadena logística cuidadosamente coordinada. Desde el transporte de materias primas hasta la distribución de bienes terminados, la logística conecta regiones, integra mercados y sostiene el intercambio comercial dentro y fuera del país.
La pandemia evidenció con claridad la importancia de esta industria. Las restricciones a las entregas de ecommerce entre marzo y junio de 2020 demostraron cómo la interrupción logística puede afectar el abastecimiento, el consumo y la dinámica económica general.
¿Cuánto representa la logística en el PBI peruano?
Las estimaciones basadas en datos del Banco Mundial, la Encuesta Nacional de Logística y diversos análisis sectoriales indican que los costos logísticos representan aproximadamente el 16% del Producto Bruto Interno (PBI) del Perú.
En términos económicos, esto equivale a un mercado que en 2024 habría superado los US$ 46 mil millones, considerando tanto operaciones internas como servicios tercerizados. En otras palabras, por cada S/100 que mueve la economía peruana, alrededor de S/16 están vinculados directamente a procesos logísticos.
Este porcentaje es considerablemente mayor que el de países desarrollados, donde los costos logísticos suelen representar entre el 8% y el 10% del PBI. La diferencia refleja retos estructurales propios de economías emergentes, especialmente en infraestructura, digitalización y eficiencia operativa.
Logística y ecommerce: un mercado en expansión
El comercio electrónico ha intensificado la relevancia de la logística en Perú. En 2024, las ventas por ecommerce alcanzaron aproximadamente US$ 15.6 mil millones, consolidando al canal digital como uno de los más dinámicos del retail.
Sin embargo, no todas estas transacciones implican transporte físico. Tras ajustar por productos digitales y compras con recojo en tienda, se estima que el mercado logístico vinculado específicamente al ecommerce retail con entrega a domicilio alcanza los US$ 332 millones.
De este monto, cerca del 60% corresponde a la última milla, es decir, la fase final del proceso de entrega. Esta etapa es la más costosa, compleja y visible para el consumidor, ya que implica el traslado del producto desde un centro de distribución hasta la puerta del cliente.
La última milla: el eslabón más desafiante
La última milla representa uno de los mayores retos para la logística moderna. Su complejidad se debe a factores como:
- Alta dispersión geográfica de los clientes
- Tráfico urbano y congestión vial
- Entregas fallidas por ausencia del destinatario
- Costos operativos elevados
- Expectativas crecientes de rapidez y flexibilidad
A pesar de estos desafíos, la última milla es clave para la experiencia del cliente. Una entrega rápida, puntual y sin errores puede fortalecer la fidelidad hacia una marca, mientras que un retraso puede afectar la percepción del servicio.
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Por ello, muchas empresas están invirtiendo en tecnologías de ruteo inteligente, lockers automatizados, micro-fulfillment y flotas especializadas para optimizar esta etapa crítica.
Cómo se estima el tamaño del mercado logístico en Perú
Medir el tamaño real del mercado logístico requiere combinar enfoques macroeconómicos con análisis sectoriales detallados. En el caso peruano, expertos de la Cámara Peruana de Comercio Electrónico han señalado la importancia de aplicar dos metodologías complementarias.
1. Enfoque macro: logística como porcentaje del PBI
Este método evalúa cuánto representa la logística dentro de la economía nacional. Mientras que en países desarrollados los costos logísticos oscilan entre el 8% y el 10% del PBI, en América Latina estos pueden ubicarse entre el 15% y el 20%.
En el caso de Perú, el valor estimado de 16% del PBI refleja ineficiencias estructurales, pero también el tamaño de una industria con enorme impacto económico.
2. Enfoque sectorial: análisis por industrias y cadenas de suministro
El segundo enfoque desagrega los costos logísticos por sectores como:
- Retail y comercio electrónico
- Agroexportación
- Industria manufacturera
- Minería
- Comercio exterior
Este análisis permite entender cómo se distribuye el gasto logístico, qué industrias concentran mayor demanda y dónde existen oportunidades de optimización.
¿Por qué los costos logísticos son más altos en Perú y Latinoamérica?
Existen varios factores que explican por qué los costos logísticos en Perú superan los de economías más desarrolladas.
Infraestructura de transporte limitada
El país enfrenta una brecha significativa en infraestructura vial. De los más de 180 mil kilómetros del Sistema Nacional de Carreteras (SINAC), solo 17.9% se encuentra pavimentado, según el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC).
En regiones como Loreto y Madre de Dios, la cobertura de carreteras pavimentadas es aún menor, lo que incrementa los tiempos de traslado, los costos de mantenimiento vehicular y los riesgos operativos.
En contraste, países como Estados Unidos cuentan con entre el 95% y el 98% de sus carreteras pavimentadas, lo que reduce significativamente los costos por tonelada transportada.
Bajo nivel de digitalización y automatización
En gran parte de América Latina, la gestión logística sigue siendo altamente manual. El uso de tecnologías como:
- TMS (Transportation Management Systems)
- WMS (Warehouse Management Systems)
- Sistemas de ruteo inteligente
- Plataformas de trazabilidad en tiempo real
La falta de automatización genera ineficiencias como rutas mal optimizadas, errores en inventarios, entregas fallidas y desperdicio de recursos operativos.
Fragmentación del ecosistema logístico e informalidad
El mercado logístico peruano está compuesto en gran medida por pequeñas empresas de transporte y operadores independientes, con baja integración entre sí.
Además, existe un componente relevante de informalidad, lo que dificulta la estandarización de procesos, la planificación a gran escala y la adopción de tecnologías avanzadas.
En países como Alemania o EE. UU., los grandes operadores logísticos ofrecen servicios integrados de punta a punta, logrando economías de escala y mayor eficiencia operativa.
Procesos aduaneros y burocracia
Aunque Perú ha avanzado en la digitalización de trámites aduaneros, los procesos de despacho aún pueden resultar lentos y costosos en comparación con economías desarrolladas.
Los retrasos en la liberación de mercancías generan sobrecostos por almacenamiento, demoras en la distribución y afectación en los tiempos de entrega.
En mercados más avanzados, las aduanas operan con ventanillas únicas digitales y liberación de cargas en cuestión de horas, optimizando la cadena de suministro.
Baja densidad de carga y dispersión geográfica
En muchas regiones del país, especialmente fuera de Lima Metropolitana, la demanda de envíos es reducida y dispersa. Esto dificulta la consolidación de pedidos y obliga a realizar viajes con baja ocupación, reduciendo la productividad del transporte.
En países con alta concentración urbana, los operadores pueden agrupar entregas por zonas, optimizando costos y tiempos.
La logística como oportunidad estratégica para Perú
A pesar de los desafíos, el mercado logístico peruano representa una gran oportunidad de crecimiento, innovación e inversión.
Mejorar la eficiencia logística permitiría:
- Reducir costos para empresas y consumidores
- Aumentar la competitividad del comercio exterior
- Impulsar el ecommerce y la digitalización
- Fortalecer la integración regional
- Generar empleo y desarrollo tecnológico
Invertir en infraestructura, automatización, capacitación y regulación puede transformar la logística en un motor clave para el crecimiento sostenible del país.
El futuro de la logística en Perú
El avance del comercio electrónico, la expansión del retail digital y la adopción progresiva de tecnologías logísticas abren nuevas oportunidades para el sector.
Tendencias como:
- Micro-fulfillment urbano
- Inteligencia artificial para ruteo
- Automatización de almacenes
- Flotas eléctricas de reparto
- Integración omnicanal
podrían redefinir la forma en que los productos se mueven en Perú durante los próximos años.
La logística mueve más de lo que imaginamos
Cada clic en una tienda online activa una cadena de procesos que conecta países, empresas, tecnologías y personas. En Perú, la logística no solo hace posible el ecommerce, sino que sostiene gran parte de la economía nacional.
Comprender el tamaño del mercado logístico en Perú, sus desafíos y oportunidades, es clave para diseñar mejores políticas públicas, impulsar la competitividad empresarial y fortalecer la infraestructura comercial del país.
Porque detrás de cada compra, cada envío y cada entrega puntual, existe una industria silenciosa que mantiene en movimiento al país.


