En un contexto de creciente tensión comercial, el último informe del despacho del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha puesto su mirada en dos de los principales centros de comercio en Perú: Gamarra y Polvos Azules. Este informe, conocido como el Informe de Estimación del Comercio Nacional de 2025, destaca las barreras que enfrenta el comercio exterior peruano, particularmente en lo que respecta a la piratería y a la protección de la propiedad intelectual.
Desde la implementación de aranceles del 10% a Perú, la administración estadounidense ha intensificado su enfoque hacia el país andino. El informe revela la preocupación de Estados Unidos por la proliferación de productos pirateados y falsificados en Perú, sugiriendo que la nación sudamericana debe tomar medidas más contundentes para abordar esta problemática.
En el informe, se hace mención explícita de Gamarra y Polvos Azules como dos de los principales mercados donde la piratería es rampante. Gamarra, un emporio textil que se extiende por más de veinte manzanas en Lima, es conocido por su vasta oferta de productos, muchos de los cuales son copias no autorizadas de marcas reconocidas. La gran cantidad de tiendas que operan en este complejo refleja un fenómeno donde la demanda de productos asequibles supera las preocupaciones por la legalidad de su procedencia.
Según el informe, “las reseñas en sitios web de viajes destacan la amplia selección de productos falsificados” que se pueden encontrar en Gamarra. Esto ha llevado a que la Policía Nacional del Perú realice operativos de control, aunque, a pesar de estos esfuerzos, la cantidad de productos ilícitos en el mercado sigue siendo considerable. En 2024, se realizaron 36 operativos que resultaron en la incautación de artículos falsificados valorados en más de $15 millones, pero aún así, la situación no ha mejorado significativamente.
Por su parte, Polvos Azules, otro punto neurálgico para la piratería en Perú, es un centro comercial que alberga aproximadamente 2,000 puestos de venta. Este lugar es conocido por ofrecer una amplia gama de productos falsificados, incluyendo ropa, accesorios, calzado y productos electrónicos. A pesar de las acciones de las autoridades, como los operativos de incautación que han llevado a arrestos y confiscaciones de mercancía, el tráfico de productos infractores en este centro comercial parece persistir sin mayores restricciones.
El informe de Estados Unidos no solo se limita a señalar la existencia de la piratería, sino que también exige a Perú una serie de reformas en materia de propiedad intelectual. Estas incluyen la implementación de indemnizaciones por infracción de derechos de autor y marcas registradas, así como un fortalecimiento de las medidas de control y sanciones disuasorias.
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La presión del gobierno estadounidense también se manifiesta en la insistencia de mejorar la capacitación de los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley en materia de propiedad intelectual. Esto pone de relieve la necesidad de un enfoque más integral y sistemático para abordar el problema de la piratería en Perú, lo que podría tener repercusiones significativas en la relación comercial entre ambos países.
A medida que avanza el año 2025, la situación de la piratería en Perú se convierte en un tema cada vez más candente, no solo por las implicaciones legales y económicas, sino también por el impacto que podría tener en la imagen internacional del país. La capacidad de Perú para responder a estas demandas y adecuar sus políticas comerciales será crucial para mantener su acceso a los mercados estadounidenses y evitar sanciones adicionales que podrían afectar su economía en general.
Fuente: Infobae


