Inflación en Perú 2025: un año marcado por estabilidad y niveles históricamente bajos
Durante 2025, Perú ha destacado como una de las economías con menor inflación de la región. De acuerdo con los últimos reportes oficiales, el país continúa mostrando un comportamiento de precios estable, con variaciones que se mantienen dentro del rango objetivo establecido por el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP). Esta situación ha contribuido a generar un entorno económico más predecible, especialmente relevante en un periodo donde otras economías latinoamericanas enfrentan mayores presiones inflacionarias.
El caso particular de Lima Metropolitana —la región económica de referencia para el cálculo de indicadores nacionales— confirma esta tendencia. A noviembre de 2025, la inflación anual se ubicó en 1.37%, un resultado que se posiciona entre los registros más bajos de los últimos diez años. En el ámbito nacional, la variación llegó incluso a 1.23%, lo que reafirma un escenario de inflación contenida y manejable, pese a la volatilidad internacional en materias primas y costos logísticos.
Este desempeño ha fortalecido la percepción de estabilidad dentro del país y ha permitido al BCRP mantener una estrategia de política monetaria coherente con la recuperación económica. En este artículo profundizamos en los factores que explican esta baja inflación, el comportamiento por sectores, las diferencias regionales y lo que se espera para los próximos meses.
Un panorama inflacionario dentro del rango meta del BCRP
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de Lima Metropolitana reportó un aumento mensual de 0.11% en noviembre. Con este resultado, la inflación acumulada entre enero y noviembre alcanzó 1.26%, mientras que la variación de los últimos doce meses llegó a 1.37%.
Estas cifras se sitúan dentro del rango objetivo del BCRP, que contempla una inflación entre 1% y 3%, con un punto medio ideal de 2%. Estar por debajo del centro del rango refleja que, pese a ligeras presiones en alimentos, el comportamiento general de los precios continúa siendo estable y sin sobresaltos significativos.
El Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) destacó que la cifra anual se ubica entre las más bajas desde 2017, reforzando la idea de que el país atraviesa un periodo de baja presión inflacionaria.
En tanto, a nivel nacional, la inflación mensual fue prácticamente nula (0.01%), mientras que la inflación anual llegó a 1.23%, confirmando un comportamiento controlado en la mayoría de ciudades monitoreadas.
Sectores que explican las variaciones de precios en noviembre
Aunque el resultado global muestra estabilidad, algunos rubros sí registraron variaciones relevantes durante el mes. El INEI ha señalado que la división con mayor impacto fue Alimentos y bebidas no alcohólicas, con un incremento de 0.41%.
● Alimentos y bebidas no alcohólicas: el mayor aporte al alza
Este grupo incidió principalmente debido al aumento de precios en pescados y mariscos, productos que suelen tener alta volatilidad dependiendo de la estacionalidad, disponibilidad marítima y costos logísticos.
La canasta sin alimentos y energía —usada para medir la inflación subyacente— avanzó 0.06%, lo que confirma que el comportamiento estructural de los precios sigue siendo moderado.
Vea también: Bimbo reduce precios y fortalece apoyo familiar
● Rubros que ayudaron a contener la inflación
Varias divisiones mostraron retrocesos en noviembre, lo que contribuyó a reducir la presión en el IPC. Entre ellas destacan:
Alojamiento, agua y electricidad, con una disminución ligada a menores tarifas eléctricas.
Gas y otros combustibles, afectados por ajustes internacionales.
Transporte, que tuvo variaciones mínimas sin impacto relevante sobre el índice.
La combinación de estos factores permitió mantener la inflación mensual moderada, pese al aumento puntual en alimentos.
Comportamiento regional: ciudades con aumentos y caídas
El análisis regional revela un panorama heterogéneo en cuanto a la evolución de precios en las 26 ciudades que el INEI monitorea. Aunque el promedio nacional muestra estabilidad, las realidades locales son diversas.
● Ciudades con aumentos de precios
Solo siete ciudades registraron incrementos mensuales en noviembre. La variación más alta se reportó en Puerto Maldonado, con un aumento de 0.21%, explicado principalmente por movimientos en productos de primera necesidad.
● Ciudades con disminuciones de precios
En contraste, 19 ciudades tuvieron reducciones mensuales, destacando:
Arequipa, con una variación negativa cercana a -0.40%
Iquitos, con un descenso similar
Estos comportamientos a la baja están relacionados con ajustes en energía, variaciones en oferta de alimentos y normalización de precios después de incrementos anteriores.
● Inflación anual regional
A nivel anual, el panorama también es favorable:
18 ciudades cerraron noviembre con tasas inferiores a las de Lima Metropolitana.
5 ciudades presentaron inflación negativa, un fenómeno que refleja una combinación de recuperación de oferta, costos energéticos menores y dinámicas locales estacionales.
Un número reducido de ciudades superó el 1.37%, lo que evidencia que los focos de presión inflacionaria son aislados y no generalizados.
Estos resultados consolidan a Perú como una economía con precios estables a lo largo del territorio.
Factores que explican la baja inflación en Perú 2025
Existen diversos elementos que contribuyen al comportamiento favorable de la inflación en Perú durante 2025:
1. Política monetaria prudente del BCRP
El BCRP ha mantenido una estrategia centrada en consolidar la estabilidad, manteniendo la tasa de interés de referencia en niveles adecuados para no generar presiones adicionales. Esta postura ha logrado equilibrar los esfuerzos por impulsar la recuperación económica sin comprometer el control de precios.
2. Expectativas de inflación ancladas
Las expectativas empresariales se encuentran alineadas con el objetivo de inflación del banco central, cercanas al 2% a 12 meses. Esto es clave para evitar incrementos abruptos en precios derivados de incertidumbre o especulación.
3. Normalización de cadenas logísticas
Luego de años de disrupciones globales, los costos de transporte y abastecimiento han mostrado mejoras. Esto reduce la presión sobre alimentos, insumos industriales y energía.
4. Promedio internacional favorable
Aunque algunos países aún enfrentan inflación elevada, la tendencia global muestra desaceleración en precios de alimentos y combustibles, lo que beneficia a economías abiertas como la peruana.
Proyecciones del BCRP para finales de 2025 y 2026
El Banco Central estima que la inflación interanual cerrará 2025 alrededor de 1.7%, una cifra alineada con el rango meta y mucho más cercana al punto medio deseado. Esta previsión considera tanto los datos actuales como el comportamiento reciente de expectativas y la evolución global de precios.
Para 2026, el BCRP proyecta que la inflación convergerá gradualmente hacia 2%, lo que consolidará un periodo prolongado de estabilidad y reforzará la confianza de inversionistas, empresas y hogares.
El organismo ha enfatizado que mantiene una vigilancia constante, especialmente sobre factores externos como precios de combustibles, minerales, clima y dinámica del comercio global. Sin embargo, el panorama base es optimista.
Un año de estabilidad que refuerza la confianza económica
La inflación en Perú 2025 ha sido uno de los puntos más sólidos de la economía nacional. Con registros por debajo del promedio regional, dentro del rango objetivo del BCRP y con expectativas controladas, el país muestra un escenario favorable para hogares, empresas e inversionistas.
Este entorno de precios estables facilita la planificación económica, reduce la presión sobre el consumo, permite una política monetaria coherente y contribuye a una recuperación gradual pero sostenida. Mientras el mundo sigue enfrentando desafíos globales, Perú destaca como una economía que ha logrado mantener la inflación en niveles saludables y competitivos.


