Indecopi confirma sanción a Nestlé por etiquetado engañoso en alimentos para mascotas
La reciente decisión de la Sala Especializada en Protección al Consumidor (SPC) del Indecopi vuelve a poner en debate la transparencia en la industria de alimentos para mascotas. Tras un largo proceso administrativo, la entidad confirmó que un conjunto de productos de Nestlé Perú no reflejaba con precisión su verdadera composición. Esta resolución, que ha captado la atención pública, recalca la importancia de que las empresas comuniquen con claridad los ingredientes reales que utilizan, especialmente cuando los consumidores esperan adquirir productos que cumplan exactamente con lo que se anuncia en sus etiquetas.
El caso gira en torno a 28 alimentos para perros y gatos que, según las investigaciones de Indecopi, incluían mezclas de carnes distintas a las destacadas en sus denominaciones comerciales. El problema no estaba en la calidad del producto, sino en la forma en que se presentaba la información al usuario final. Esta falta de coincidencia entre lo que se prometía y lo que realmente contenían los productos fue considerada una vulneración directa del derecho de los consumidores a recibir información veraz, un principio resguardado por la Ley peruana.
Como resultado, Nestlé Perú recibió una sanción económica significativa: 117.68 UIT, equivalente a S/ 629.588. Además, el colegiado decidió otorgar el 26,5 % de esa multa a la Asociación de Consumidores y Usuarios de la Región Áncash, organización que inició el procedimiento y aportó los elementos probatorios que permitieron identificar la infracción.
Una investigación que revela discrepancias en el etiquetado
La autoridad de protección al consumidor determinó que las etiquetas de varios productos incluían nombres que aludían únicamente a una fuente específica de proteína —como salmón, atún o pollo—, pero que la fórmula real contenía otros tipos de carne no mencionados de manera destacada. Esta práctica, aunque común en algunos mercados internacionales, está regulada en Perú cuando puede generar percepción engañosa sobre la naturaleza del producto.
El caso expuesto por Indecopi incluyó ejemplos claros que demostraban la falta de correspondencia entre denominación y contenido. Uno de los productos investigados, “Dog Chow Salmón”, no solo contenía salmón, sino también hígado y vísceras de cerdo, carne de pollo y/o atún, además de carcasa e hígado de pollo. Las etiquetas, sin embargo, destacaban únicamente el salmón, lo que para la autoridad resultó insuficiente y potencialmente confuso.
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Otro ejemplo fue «Felix Classic con Atún», que, pese a resaltar el atún como componente principal, incorporaba carne y menudencias de pollo, cerdo, carcasa de pollo y hasta posibles mezclas de salmón o sardina. Estos adicionales no estaban reflejados en la denominación comercial del producto, lo que podría inducir al consumidor a pensar que el atún era la única proteína presente.
Asimismo, el análisis incluyó marcas reconocidas como “Cat Chow Adulto Pollo”, un producto que, además del pollo, combinaba vísceras de cerdo y carne de pavo. Lo mismo sucedió con “Fancy Feast Petits Filets Salmón”, cuyo contenido real integraba salmón junto con hígado y vísceras de cerdo y carne de pollo. Esta mezcla terminaba distanciándose de lo que su nombre sugería.
La importancia de la información clara para el consumidor
Para la Sala Especializada en Protección al Consumidor, la información incompleta o poco precisa puede impactar negativamente en la decisión de compra. Un consumidor que busca un alimento elaborado exclusivamente con una proteína específica lo hace por diversas razones: alergias, necesidades nutricionales, preferencias personales o recomendaciones veterinarias. Cualquiera de estas motivaciones requiere un etiquetado confiable.
Con base en ello, el organismo concluyó que Nestlé vulneró lo estipulado en el artículo 3° del Código de Protección y Defensa del Consumidor, que establece el deber de los proveedores de comunicar de manera veraz y suficiente las características reales de sus productos. En esta ocasión, lo cuestionado no fue el contenido nutricional ni la seguridad del alimento, sino el impacto que puede producir en el comprador la diferencia entre lo que se comercializa a simple vista y lo que realmente se ofrece.
Un precedente relevante para la industria de alimentos para mascotas
La comercialización de alimentos para mascotas ha crecido de manera acelerada en los últimos años, impulsada por un consumidor más informado, exigente y preocupado por la salud de sus animales. Este crecimiento ha generado un mercado altamente competitivo, con marcas que buscan diferenciarse por ingredientes premium, proteínas específicas o formulaciones dirigidas a necesidades particulares.
En este contexto, la transparencia es un valor cada vez más demandado. La resolución de Indecopi establece un precedente que puede influir en la forma en la que las empresas comunican la composición de sus productos. En especial, podría motivar a reformular estrategias de etiquetado para evitar confusiones y asegurar que la información resaltada coincide, de manera clara y directa, con los ingredientes predominantes.
Además, permite reforzar la vigilancia sobre un sector en plena expansión y alentar prácticas que fortalezcan la confianza entre las marcas y los consumidores.
El rol de las asociaciones de consumidores
Un aspecto llamativo de esta resolución es el reconocimiento económico otorgado a la Asociación de Consumidores y Usuarios de la Región Áncash, grupo denunciante del caso. Su participación activa permitió que los cuestionamientos iniciales fueran examinados a profundidad. La SPC determinó que, gracias a su denuncia y aporte de pruebas, el procedimiento pudo desarrollarse con evidencia suficiente para acreditar la infracción.
El incentivo económico del 26,5 % de la multa no solo busca reconocer este esfuerzo, sino también promover la labor de vigilancia ciudadana en defensa de los derechos del consumidor. En un sistema donde las organizaciones civiles cumplen un papel clave en la fiscalización de bienes y servicios, esta medida refuerza su importancia.
Consecuencias para Nestlé y para el sector
Aunque la compañía aún puede evaluar acciones posteriores o ajustes internos tras la decisión definitiva de la Sala, el caso implica un llamado de atención para el sector. Las marcas deberán examinar cuidadosamente la manera en la que formulan las denominaciones de sus productos y verificar que estas coincidan con su contenido real.
En mercados donde la diferenciación se basa en el tipo de proteína principal, cualquier inconsistencia puede ser interpretada como práctica engañosa. Por ello, las empresas del rubro deberán fortalecer sus procesos de control interno, desde el desarrollo de producto hasta la comunicación final al consumidor.
Un mercado que exige estándares más altos
La creciente tendencia hacia la alimentación premium para mascotas impulsa a los compradores a revisar con mayor detalle las etiquetas. Quienes buscan proteínas específicas o dietas controladas esperan encontrar productos que cumplan lo prometido. Frente a esto, las autoridades exigen mayor precisión en el etiquetado y en la publicidad.
Este caso evidencia un cambio en el comportamiento de los consumidores, quienes hoy exigen productos con ingredientes claros, sin ambigüedades y con información fácilmente verificable. La sanción a Nestlé refuerza la necesidad de que las empresas adopten estándares más rigurosos y alineados con las expectativas del mercado.
El caso de etiquetado engañoso Nestlé marca un hito dentro del mercado de alimentos para mascotas en Perú. La decisión de Indecopi confirma que la transparencia en la información no es un detalle menor, sino un aspecto fundamental para garantizar la confianza del consumidor. También evidencia el rol clave de las asociaciones que vigilan el cumplimiento de los derechos ciudadanos y aportan en la supervisión del mercado.
A medida que la industria crece y se diversifica, implementar prácticas claras y honestas se vuelve indispensable. Con este precedente, tanto empresas como consumidores podrán avanzar hacia un entorno más informado, seguro y responsable, donde la comunicación sea tan importante como la calidad del producto.


