El pasado 1 de junio, el nuevo terminal del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez abrió sus puertas con expectativas de modernización y mayor eficiencia en la atención a los viajeros. Sin embargo, apenas unos días después de su inauguración, ya enfrenta una serie de problemas operativos que están afectando la experiencia de los pasajeros y poniendo en evidencia la necesidad de implementar soluciones urgentes. El Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi) ha sido claro en su pronunciamiento, alertando sobre varias fallas críticas que requieren atención inmediata para garantizar la seguridad y el bienestar de los usuarios del aeropuerto.
Desde que comenzó a operar, el nuevo aeropuerto ha presentado al menos cuatro problemas graves que están perjudicando a los viajeros, generando retrasos y confusión en el proceso de embarque y desembarque. La principal problemática detectada por Indecopi está relacionada con el abastecimiento de combustible para las aeronaves. La falta de un procedimiento eficiente y bien estructurado para la carga de combustible ha provocado retrasos en la salida de numerosos vuelos, afectando no solo la puntualidad, sino también la tranquilidad de los pasajeros que dependen de horarios precisos para sus conexiones y compromisos.
Otra falla significativa consiste en la constante modificación en las puertas de embarque. Este cambio frecuente sin una comunicación clara y oportuna genera incertidumbre entre los pasajeros, quienes muchas veces no reciben la información necesaria para dirigirse a la puerta correcta, lo que podría llevar a que algunos pierdan sus vuelos. La confusión en las señales y en la asignación de puertas dificulta la experiencia del usuario y puede derivar en pérdidas de tiempo y frustración.
Asimismo, se han reportado fallas en las fajas transportadoras de equipaje, tanto en vuelos nacionales como internacionales. Estas averías están provocando demoras en la entrega de maletas, afectando la satisfacción de los viajeros al llegar a sus destinos. La adecuada gestión del equipaje es crucial para la operación aeroportuaria, y las fallas en estos sistemas generan incomodidad y pérdida de confianza en la infraestructura.
Por último, la aglomeración en los controles de seguridad representa otro problema que ha sido resaltado por Indecopi. La gran cantidad de pasajeros que llegan a estos puntos al mismo tiempo puede convertirse en un riesgo en caso de emergencias, además de contribuir a largas filas y molestias en la espera. La seguridad y el orden en estos controles son esenciales para evitar incidentes y garantizar una experiencia segura para todos.
Acciones y recomendaciones de Indecopi
Frente a estas dificultades, Indecopi ha exigido que Lima Airport Partners (LAP), la empresa responsable del aeropuerto, adopte medidas inmediatas para solucionar estos problemas y estabilizar el funcionamiento del terminal. Además, ha solicitado que las aerolíneas comuniquen de manera clara y transparente cualquier cambio en los vuelos, informen a los pasajeros sobre sus derechos en caso de cancelaciones, y mantengan activos sus canales de atención al cliente, incluyendo el Libro de Reclamaciones.
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El organismo también informó que cuenta con una oficina en el nuevo terminal, desde donde realiza fiscalizaciones permanentes para garantizar el respeto de los derechos de los pasajeros. Los usuarios pueden reportar cualquier problema a través del WhatsApp del aeropuerto, disponible las 24 horas del día, al número 985 197 624.
Recomendaciones para los pasajeros
Dado el momento de transición que atraviesa el aeropuerto, Indecopi ha brindado varias recomendaciones para los viajeros. Se aconseja llegar con más tiempo del habitual: al menos cuatro horas antes para vuelos internacionales y tres horas antes para vuelos nacionales, a fin de evitar contratiempos. También se recomienda estar atentos a las señales y seguir las indicaciones del personal del aeropuerto, así como revisar constantemente la información en las pantallas informativas, ya que las puertas de embarque podrían cambiar en el último momento.
En conclusión, aunque el nuevo aeropuerto Jorge Chávez representa un avance importante para la infraestructura aeroportuaria del Perú, su puesta en marcha ha evidenciado fallas que deben corregirse con prontitud. La coordinación entre las autoridades, la empresa operadora y las aerolíneas será clave para superar esta etapa de dificultades y ofrecer a los viajeros una experiencia segura, eficiente y cómoda en el futuro cercano.
Fuente: Infomercado


