En un movimiento que marca un paso importante en la consolidación del mercado minorista de combustibles en Perú, el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi) autorizó, con condiciones, la adquisición de activos de la firma colombiana Terpel por parte de la empresa peruana Primax. Esta decisión, anunciada en la fecha del 30 de julio de 2025, refleja tanto el interés de la compañía por ampliar su presencia en la región como la atención del regulador para mantener la competencia en el sector.
El proceso de aprobación ocurrió más de un año después de que Primax manifestara su intención de adquirir la totalidad de los activos de Terpel en Perú y otros países andinos, incluyendo Ecuador, donde ya había consolidado una presencia significativa con la adquisición de 100 estaciones de servicio. La operación forma parte de la estrategia del Grupo Romero, propietario de Primax y Coesti, para fortalecer su red de estaciones de servicio, tiendas de conveniencia y segmentos relacionados, con una participación de mercado que ya supera el 30% en Perú.
La decisión del Indecopi no fue inmediata, ya que tras un análisis exhaustivo se determinó que la operación podría generar riesgos a la competencia en ciertas áreas de Lima Metropolitana. Como resultado, la autoridad reguladora estableció condiciones específicas para mitigar estos riesgos y promover un mercado competitivo y abierto. La principal condición es que Primax deberá desinvertir en cuatro estaciones de servicio ubicadas en distritos clave: Chorrillos, San Miguel, Rímac y Comas. La venta de estos activos incluirá toda la infraestructura necesaria —equipos, tiendas, permisos y demás activos— para que un nuevo operador pueda ingresar y competir de manera efectiva en esas zonas.
Otra condición importante es que Primax estará limitada en su capacidad para adquirir, arrendar, abanderar o suministrar combustible a nivel mayorista durante un período de diez años. Esta restricción busca evitar la concentración excesiva y promover un mercado más diversificado y competitivo en el largo plazo.
Desde la perspectiva de Terpel, la operación representa una modificación en su modelo de negocio en Perú. La compañía colombiana informó que, tras la transferencia de activos, dejará de operar estaciones de servicio de combustibles líquidos y gas natural vehicular (GNV) en Perú, aunque continuará fabricando y comercializando lubricantes Mobil en la región andina, además de mantener sus operaciones en combustibles de aviación y venta mayorista para transporte masivo. La firma destacó que el proceso de desmonte de sus actividades en el país se realizará de manera paulatina, asegurando una transición ordenada y formal, con la transferencia de activos y el cierre final de sus operaciones en el país.
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El movimiento de Primax en Perú forma parte de una estrategia regional de expansión del Grupo Romero, que busca reducir su exposición a riesgos específicos en cada mercado y consolidar su liderazgo en el sector de combustibles y tiendas de conveniencia en Latinoamérica. La operación, aunque representa menos del 2% adicional en cuota de mercado para Primax, es un paso importante en su proceso de crecimiento y consolidación en la región, fortaleciendo su presencia en un sector altamente competitivo y en constante transformación.
En resumen, esta aprobación condicional del regulador peruano refleja el interés de las empresas en expandirse, pero también la importancia de mantener un mercado equilibrado y competitivo. La decisión de desinvertir en ciertos activos y limitar ciertas operaciones mayoristas busca garantizar que la competencia siga siendo efectiva y que los consumidores tengan acceso a múltiples opciones en el sector de combustibles en Perú.
Fuente: DFSud

