El Mercado Minorista N° 1 La Parada, uno de los iconos históricos de La Victoria y punto neurálgico de la actividad comercial mayorista y minorista en Lima, afrontará una transformación completa que aspira a convertirlo en un espacio más seguro, ordenado y funcional. La iniciativa, liderada por la Municipalidad de Lima (MML) con el respaldo del Fondo Metropolitano de Inversiones (Invermet), cuenta con una inversión estimada de 300 millones de soles y se propone devolverle protagonismo al mercado como centro de abastecimiento de la ciudad.
Históricamente operativo desde 1945, La Parada se convirtió con el paso de décadas en un referente de diversidad comercial y de tradición. Sin embargo, los crecimientos desordenados, la gestión administrativa débil y problemas de infraestructura, salubridad y seguridad han ido erosionando su operatividad y experiencia para compradores y vendedores. En este marco, el gerente general de Invermet, Pablo Paredes, explicó ante el Concejo Metropolitano que el objetivo es transformar el actual mercado en un espacio digno, ordenado y funcional, eliminando el caos y la informalidad que afectan a la zona.
Entre los elementos más relevantes del plan destaca la modernización estructural. El nuevo diseño contempla dos niveles de puestos comerciales y una planta adicional destinada a áreas de almacenamiento y servicios, totalizando más de 2.500 puestos para abarrotes, productos frescos, comidas y artículos misceláneos. Un tercer nivel albergará zonas recreativas para fomentar la vida comunitaria y ampliar las opciones de uso del espacio. Los puestos serán de distintas medidas —6,25 m², 11,25 m² y 14,50 m²— para adaptarse a las diversas modalidades de comercio que conviven en el mercado.
La propuesta también prioriza la seguridad y la salubridad. Se prevén estacionamientos, servicios básicos modernos, procesos de limpieza y gestión de residuos y áreas de descarga bien delimitadas. El proyecto, además, incorpora servicios que eleven la calidad de vida de los comerciantes arrendatarios: la formalización del comercio se acompaña de derechos de primera opción de compra de los nuevos puestos, facilitando así la posibilidad de acreditar propiedad, acceder a créditos y mejorar las condiciones laborales.
Para mitigar el impacto de la construcción en la actividad comercial, se prevé un traslado temporal de los vendedores al Parque del Migrante, que será acondicionado con infraestructura, seguridad y servicios adecuados. Esta medida busca garantizar la continuidad de las operaciones durante las obras, evitando pérdidas económicas para quienes dependen del mercado como fuente de ingresos y sustento familiar.
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En materia de financiamiento, el proyecto se articulará a través de un fideicomiso que protegerá los recursos y asegurará la continuidad de los trabajos ante posibles contratiempos. Este mecanismo pretende evitar paralizaciones y asegurar una ejecución sostenida, conforme a los plazos y metas contemplados en la planificación de Invermet y la MML.
Más allá de la renovación física, el plan de La Parada busca sentar las bases para un desarrollo urbano y económico más sólido en La Victoria y Lima Metropolitana. Los impulsores del proyecto sostienen que un mercado modernizado no solo mejora la experiencia de compra para residentes y visitantes, sino que también dinamiza la economía local, facilita la formalización de la actividad comercial y genera un entorno más seguro y agradable para vecinos y turistas.
En síntesis, la renovación de La Parada representa una apuesta de largo plazo por la dignificación del comercio popular y la competitividad de un centro de abastecimiento históricamente clave. Si se cumplen las proyecciones, el icónico mercado no solo conservará su tradición, sino que logrará incorporarse plenamente a los estándares contemporáneos de seguridad, higiene, accesibilidad y convivencia vecinal.
Fuente: El Popular

