El sector de franquicias en Perú se encuentra en un momento de notable expansión y consolidación, proyectándose para alcanzar los US$1,300 millones en ingresos durante este año 2025. Este crecimiento no solo refleja una recuperación económica sólida, sino también una tendencia favorable que podría mantenerse en el mediano plazo, con tasas de crecimiento estimadas entre el 6.2% y el 7.5%. Estas cifras posicionan a Perú como un mercado atractivo para inversores nacionales y extranjeros, consolidando su rol como uno de los referentes en el sector en la región.
De acuerdo con la Cámara de Comercio de Lima (CCL), las ventas del sector franquicias están en plena recuperación, acercándose a los niveles previos a la pandemia, que en su momento marcaron los 1,300 millones de dólares en facturación. La recuperación económica, la estabilidad en la inversión, el mayor entusiasmo de los consumidores y el impulso de sectores clave han sido los principales motores de este crecimiento. En particular, la gastronomía lidera el proceso, concentrando aproximadamente el 68% de las marcas activas en el mercado peruano. La popularidad de este rubro se debe a la fuerte tradición culinaria y a la innovación constante que atrae tanto a locales como a turistas.
Le siguen otros sectores que también muestran un crecimiento sostenido, aunque en menor escala, como el de educación, estética y artesanía. La diversificación del mercado es un factor importante, pues permite que diferentes segmentos económicos se beneficien del auge de las franquicias, generando una economía más dinámica y descentralizada. La digitalización ha jugado un papel fundamental en esta expansión, facilitando operaciones más eficientes y permitiendo que las franquicias lleguen a públicos más amplios, incluso en zonas alejadas de las grandes ciudades. La adopción de tecnologías digitales ha abierto nuevas posibilidades para la expansión y la innovación en modelos de negocio.
Por otro lado, los acuerdos internacionales, en especial los Tratados de Libre Comercio firmados por Perú, han sido claves para atraer inversión extranjera. La reciente mejora en el acuerdo con China, por ejemplo, ha abierto las puertas para que marcas asiáticas consideren al Perú como un destino de inversión atractivo. La presencia de marcas internacionales en el país, principalmente de Estados Unidos, Brasil, Argentina, Colombia, España y México, que representan alrededor del 60%, evidencia la confianza del mercado peruano en el modelo de franquicias. El resto, un 40%, está conformado por marcas peruanas, fortaleciendo la identidad local.
El perfil del mercado también revela que Perú mantiene un ritmo de incorporación de nuevas franquicias internacionales, estimado entre 15 y 21 durante 2025. A pesar de los desafíos políticos y electorales, países como México, Ecuador y algunas naciones de Centroamérica continúan mostrando interés en invertir en el mercado peruano, lo que refleja la estabilidad y el potencial del sector.
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Lima sigue siendo el epicentro de las franquicias en Perú, concentrando la mayor cantidad de establecimientos, pero otras regiones como Arequipa, Ica, Piura, Trujillo y Cusco están ganando protagonismo. Estas ciudades contribuyen a la descentralización económica, generando nuevas oportunidades y promoviendo el crecimiento regional sostenido.
Finalmente, el espíritu emprendedor de los peruanos y la tendencia a buscar nuevas oportunidades de negocio fortalecen aún más el modelo de franquicia, que se presenta como una vía atractiva para quienes desean invertir con menor riesgo y mayor respaldo. Con un mercado en plena expansión y un escenario de crecimiento positivo, las franquicias en Perú parecen destinadas a consolidarse como un pilar fundamental de la economía nacional en los próximos años.
Fuente: Infomercado


