Es interesante observar cómo, a poco tiempo de su lanzamiento, Tambo no solo logró establecerse en el mercado, sino que rápidamente se posicionó como el líder indiscutible del sector de tiendas de conveniencia. Esta cadena ha elegido estratégicamente las ubicaciones para sus tiendas, lo que ha contribuido a su éxito. Muchos se preguntan cómo comenzó este recorrido triunfante.
Los inicios de Tambo se remontan a 2015, cuando se presentó como una cadena de tiendas de conveniencia que se inspira en los antiguos tambos del Imperio Incaico. Estos lugares históricos eran puntos de descanso y acopio utilizados por los chasquis, los mensajeros del imperio. La marca se ha arraigado en esta rica herencia cultural, lo que refleja su misión de estar cerca del consumidor y mantener una interconexión entre sus diversas sedes.
Detrás de Tambo se encuentra el Grupo Lindcorp, dirigido por la familia Lindley, descendientes de Isaac Lindley, el creador de Inca Kola. La constante diversificación de los negocios de la familia Lindley es un claro indicador de su compromiso con la expansión en diferentes sectores, que incluye no solo Tambo, sino también Aruma, enfocada en la belleza, y Comidas Gourmet.
La estrategia de Tambo, bajo la dirección de Luis Seminario, se centró en captar las demandas de la generación millennial, un grupo demográfico que busca en sus compras características como practicidad, cercanía e innovación. Comprendiendo que el sector de tiendas de conveniencia era aún poco explorado y prometía un gran potencial, la compañía ideó diversas estrategias de compra que atendieran a las necesidades específicas de este grupo, como la compra rápida y la satisfacción de antojos.
La primera tienda de Tambo fue inaugurada el 1 de abril de 2015 en el distrito de Comas. Desde el principio, la marca utilizó las redes sociales, especialmente Facebook, como herramientas clave para conectar con una amplia variedad de clientes, lo que contribuyó a su creciente popularidad. En sus primeros días, Tambo ofrecía principalmente snacks, golosinas y diferentes tipos de bebidas, pero pronto se destacó al agregar comidas listas para consumir, como sándwiches, enrollados y empanadas.
A medida que las tiendas se ubicaban cada vez más cerca de sus consumidores, Tambo decidió expandir sus servicios, incluyendo el pago de cuentas y la recarga de teléfonos celulares, lo que les permitió atraer a un público aún más diverso. Este tipo de conveniencia ha resultado ser un factor determinante en su éxito.
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Una de las claves del crecimiento de Tambo ha sido la necesidad de espacio reducido para abrir nuevas tiendas, a diferencia de los supermercados tradicionales. Aprovechando esta ventaja, Tambo logró abrir 40 tiendas en sus primeros nueve meses, ensamblando un impresionante total de 100 aperturas anuales hasta 2019, alcanzando una destacada suma de 400 tiendas en ese año.
Sin embargo, la pandemia de COVID-19 alteró radicalmente sus planes de expansión. Durante 2020 y 2021, Tambo se vio obligada a cerrar varias sucursales debido a una drástica caída en rentabilidad. Pero al cesar la crisis sanitaria, y con un renovado interés por recuperar el tiempo perdido, la cadena continuó con sus planes de expansión a nivel nacional, ampliando su presencia en el mercado.
En 2024, Tambo se siente en una posición sólida para seguir creciendo. Según declaraciones de Bruno Fullone, CEO de Tambo, la compañía ya ha inaugurado 65 nuevas tiendas este año y se proyecta que alcanzará un total de 80 nuevas aperturas antes de que finalice el mismo. La marca tiene planes para abrir 15 más en el último trimestre, lo que la llevaría a un total de 540 tiendas funcionando a fin de año. Sin duda, Tambo se ha consolidado como un nombre destacado en el sector de tiendas de conveniencia en Perú, y su historia de éxito continúa brillando.
Fuente: Infobae


