El dólar en Perú marca un nuevo mínimo histórico en 2025
El dólar en Perú cerró este viernes 3 de octubre en S/3,464, según datos oficiales del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP). Este nivel representa la cotización más baja desde el 11 de junio de 2020, cuando el billete verde alcanzó S/3,463. La caída del dólar no solo refleja la fortaleza del sol peruano, sino también una tendencia global en la que la moneda estadounidense ha perdido protagonismo frente a otras divisas y activos refugio como el oro y el cobre.
De acuerdo con el BCRP, en lo que va de 2025 el dólar acumula un retroceso de 7.98%, mientras que en los últimos 12 meses la depreciación llega al 7.11%. Este comportamiento ha colocado al sol peruano como una de las monedas más fuertes de Sudamérica, respaldado por el ingreso de divisas provenientes de exportaciones mineras y por el atractivo de los bonos locales.
Un contexto internacional que debilita al dólar
La caída del dólar en Perú no ocurre en un escenario aislado. Según explicó la economista Paola del Carpio, de la Red de Estudios para el Desarrollo, el debilitamiento del dólar se observa en varias economías del mundo. «Hay menos demanda del dólar en general. No solo en Perú, sino frente a diversas monedas en el mercado internacional», detalló la especialista en una entrevista con Latina.
Vea también: Sake conquista Perú: bebida japonesa gana espacio
El billete verde ha perdido parte de su atractivo como moneda de referencia global, presionado por varios factores: la desaceleración del crecimiento en Estados Unidos, la volatilidad de los mercados financieros, la política monetaria internacional y el auge de los metales como alternativa de resguardo.
El sol peruano, una moneda fortalecida por las exportaciones
El sol peruano se ha beneficiado directamente de los ingresos de divisas provenientes de la minería, un sector que sigue siendo el motor de la economía nacional. Las exportaciones de cobre, oro y otros metales han permitido sostener un flujo constante de dólares hacia el país, generando confianza en los inversionistas y fortaleciendo la moneda local.
A este factor se suma el atractivo de los bonos peruanos en el mercado internacional. Con una rentabilidad que supera a la de otros países de la región, estos instrumentos financieros han captado la atención de inversionistas extranjeros, quienes demandan soles para adquirirlos, lo que incrementa el valor de la moneda local frente al dólar.
El dólar pierde estatus de activo refugio
Históricamente, el dólar fue considerado el activo refugio por excelencia en tiempos de incertidumbre económica. Sin embargo, la coyuntura actual muestra un cambio de tendencia. En el caso peruano, muchos ahorristas e inversionistas han optado por trasladar sus capitales hacia el oro y el cobre, dos metales que han mostrado un rendimiento superior en los últimos meses.
Del Carpio explicó que «el dólar sigue siendo una moneda importante, pero ha perdido un poco de estatus como activo refugio. Hoy, muchos prefieren ampararse en el oro y en otros tipos de inversiones para proteger sus riquezas».
El oro se dispara y supera expectativas
El precio del oro en Perú ha registrado un incremento de hasta 40% en comparación con noviembre de 2024, de acuerdo con las principales páginas de cotización. Actualmente, el gramo de oro se ubica en S/432,62, un valor que refleja el creciente interés de los inversionistas por este metal precioso.
El aumento del oro se explica por la incertidumbre en los mercados globales, la persistente inflación en diversas economías y la búsqueda de activos más estables frente a la volatilidad cambiaria. Para los peruanos, esta tendencia representa una oportunidad de diversificación financiera y un claro ejemplo de cómo el mercado se está alejando de la dependencia del dólar.
El cobre: otro protagonista en el mercado de refugio
El cobre, considerado el «nuevo petróleo» por su rol clave en la transición energética y la industria tecnológica, también se ha consolidado como un activo atractivo para proteger capitales. Perú, siendo uno de los principales productores de cobre a nivel mundial, se beneficia directamente de este escenario.
Los precios del cobre se han mantenido en niveles altos debido a la demanda sostenida de países como China y Estados Unidos, interesados en asegurar suministro para sus proyectos de energías renovables, infraestructura y electromovilidad. Este auge no solo favorece a la balanza comercial peruana, sino que también refuerza la fortaleza del sol frente al dólar.
Implicancias para el mercado peruano
La caída del dólar en Perú tiene efectos tanto positivos como negativos para la economía nacional. Entre los beneficios se encuentra la reducción en los costos de importación, lo que permite abaratar productos de consumo masivo y bienes de capital. Esto puede impactar favorablemente en la inflación, ofreciendo cierto alivio al bolsillo de los hogares peruanos.
Sin embargo, no todo es positivo. Un dólar más débil también reduce los ingresos de las exportaciones, dado que estas se liquidan en moneda local. Esto podría presionar a algunos sectores, especialmente a los pequeños productores, que dependen de la competitividad del tipo de cambio para mantener sus márgenes de ganancia.
Perspectivas para el cierre del 2025
El panorama hacia finales de 2025 sigue siendo incierto. Analistas consideran que el dólar en Perú podría mantener su tendencia bajista si continúan los altos precios de los metales y si la política monetaria del país sigue generando confianza en los inversionistas.
No obstante, factores externos como la política de tasas de interés de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), la evolución de la economía china y posibles tensiones geopolíticas podrían alterar esta trayectoria. Por ello, tanto empresas como ciudadanos deben estar atentos a los movimientos del mercado para tomar decisiones financieras informadas.
Conclusión: un escenario de transición económica
La reciente caída del dólar a su nivel más bajo desde 2020 marca un punto de inflexión en la economía peruana. El fortalecimiento del sol, el auge del oro y el cobre como refugios financieros y el atractivo de los bonos locales han configurado un nuevo panorama en el que el dólar ha dejado de ser el protagonista absoluto.
Aunque la tendencia beneficia a los importadores y consumidores locales, plantea desafíos para exportadores y sectores vinculados directamente a las divisas. En este escenario, diversificar las fuentes de inversión y seguir de cerca el comportamiento de los mercados internacionales será clave para aprovechar las oportunidades y mitigar los riesgos.


