Recesión en Cusco frena crecimiento regional 2025
Mientras la economía peruana retomó la senda del crecimiento en la primera mitad de 2025, no todas las regiones experimentan mejoras. Un caso preocupante es Cusco, cuyo Producto Interno Bruto (PIB) registró un descenso del 7,2% entre enero y junio de 2025, según cifras del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI).
Este resultado negativo refleja problemas estructurales que van más allá de las dificultades del turismo en Machu Picchu, afectando sectores clave como minería, construcción y agricultura, y repercutiendo en el empleo y los ingresos de la población local.
Factores detrás de la recesión en Cusco
El mal desempeño económico comenzó a fines de 2024 y se prolongó en el primer semestre de 2025. La minería, actividad con mayor peso en la economía cusqueña, experimenta contracción debido a la falta de ejecución en yacimientos. Según el economista Jimmy Astocóndor, de la Pacífico Business School, esta situación se vincula a demoras en permisos y trámites mineros, afectando proyectos importantes como Antapaccay y Hudbay.
El sector construcción también registró caídas significativas, con un descenso del 12,3%. Esto se debe a la baja inversión pública y a retrasos en proyectos críticos como la vía expresa de Cusco y carreteras en provincias como Chumbivilcas, Paruro, Anta y Canas. César García, economista de la Red de Estudios para el Desarrollo (REDES), destacó que Cusco concentra el mayor número de obras paralizadas en el país.
Impacto climático y agrícola
Las condiciones climáticas desfavorables, como retrasos en las lluvias, también han afectado la agricultura, provocando bajas cosechas y reduciendo el rendimiento de cultivos orientados al mercado externo. Según el Banco Central de Reserva (BCR), el subsector agrícola cayó 20,7%, afectando tanto a productores locales como a la agroindustria.
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El impacto negativo en la agricultura afecta directamente al empleo rural, ya que la mayoría de los trabajadores de la región dependen de este sector. García señaló que la caída en la agroindustria y la pesca representa un riesgo para los ingresos familiares, incrementando la vulnerabilidad social en Cusco.
Turismo: Machu Picchu y bloqueos
El turismo, otra fuente vital de ingresos, también enfrenta serias dificultades. Los bloqueos y paralizaciones en Machu Picchu han reducido la atención a turistas extranjeros, afectando tanto a operadores locales como a la entrada de divisas al país. Astocóndor indicó que aproximadamente 100.000 familias dependen del turismo, por lo que los problemas en el santuario repercuten en la economía de otras regiones, dado que muchos turistas internacionales compran paquetes que incluyen varios destinos.
Exportaciones y sectores productivos
La recesión se refleja también en la canasta exportadora de Cusco. A pesar de un leve crecimiento global de las exportaciones, varios productos mostraron caídas notables entre enero y agosto de 2025:
Cobre: -6,4%
Oro: -32,9%
Cacao en grano: -29%
Café: -23,6%
Esto evidencia que tanto la minería como la agricultura enfrentan retos que limitan la competitividad regional.
Minería: motor económico pero con empleo limitado
Aunque la minería contribuye significativamente al PIB de Cusco, no absorbe la mayoría de la mano de obra local. Según García, mientras este sector aporta al crecimiento económico, el empleo se concentra en la agricultura y la pesca, sectores que sustentan a la población rural.
La extracción de cobre (100.135 toneladas) y oro (1.231 kg) sigue siendo relevante, pero su impacto en el bienestar económico de la población es limitado, debido a la baja participación laboral directa.
Retos para la economía regional
Especialistas coinciden en que, aunque la recesión de Cusco no compromete el crecimiento nacional, sí evidencia la vulnerabilidad de la región ante problemas sectoriales y climáticos. Entre los principales retos se encuentran:
Dependencia del turismo en Machu Picchu, concentrando gran parte de los ingresos por visitantes internacionales.
Burocracia y retrasos en permisos mineros, que limitan la inversión y ejecución de proyectos.
Volatilidad en la producción agrícola, influida por el clima y las temporadas de cosecha.
Propuestas de expertos
César García sugiere eliminar trabas burocráticas y agilizar los proyectos mineros para mejorar la ejecución pública en Cusco. Por su parte, Jimmy Astocóndor recomienda diversificar la agricultura, reduciendo la dependencia de cultivos vulnerables a factores climáticos y asegurando producción constante durante el año.
Asimismo, ambos economistas destacan la necesidad de fortalecer la infraestructura turística y ofrecer alternativas que no dependan exclusivamente de Machu Picchu, para evitar la concentración de riesgos económicos.
Diversificación y eficiencia pública
La recesión de Cusco en 2025 refleja la importancia de una gestión pública eficiente y diversificación económica. La caída en minería, construcción, agricultura y turismo muestra que la región necesita políticas integrales que fomenten:
Agilización de proyectos mineros y de infraestructura.
Diversificación agrícola y agroindustrial.
Sostenibilidad y modernización del turismo regional.
Estas medidas permitirían que Cusco aproveche mejor el crecimiento nacional y reduzca la vulnerabilidad frente a choques sectoriales o climáticos, asegurando empleo e ingresos estables para su población.


