La majestuosa ciudadela de Machu Picchu, uno de los símbolos más emblemáticos del Perú y patrimonio mundial de la humanidad, enfrenta una grave amenaza que pone en riesgo su conservación y su integridad cultural y ecológica. La Contraloría General de la República ha emitido una alerta categórica dirigida al Ministerio de Cultura (Mincul), advirtiendo sobre una situación crítica de masificación, ingreso irregular de turistas y deterioro estructural que, si no se controla a tiempo, podrían llevar al sitio a ser incluido en la lista de Patrimonio Mundial en Peligro de la UNESCO.
Un aumento descontrolado de turistas y aforos sobrepasados
El informe de la Contraloría, correspondiente al periodo comprendido entre el 20 de enero y el 14 de abril de 2025, revela que durante estos meses se ha registrado un incremento alarmante en la afluencia de visitantes a Machu Picchu. En particular, entre el 17 y el 30 de abril, se detectó un exceso de 2,505 personas en la terraza superior de la ciudadela (Ruta 1-B); y en mayo, la cifra superó las 1,546 personas adicionales, sin contar con un control efectivo para evitar estas sobrecargas. Estas cifras oficiales evidencian que los límites autorizados, establecidos en 250 visitantes diarios para ciertas rutas, han sido ampliamente superados.
El problema se agudiza en rutas alternas, como la Ruta 5 de la Red de Caminos Inca, que termina en la misma terraza superior y se ha convertido en una vía preferida para aquellos que buscan vistas panorámicas y fotografías impactantes. Sin embargo, esta ruta ha facilitado la entrada irregular de turistas, evadiendo los controles oficiales y poniendo en peligro la estructura misma del sitio. En abril, se detectaron 936 visitantes en exceso a través de esta vía, mientras que en mayo, la cifra alcanzó las 1,490 personas adicionales.
Fallas en la fiscalización y responsabilidad de operadores turísticos
La investigación de la Contraloría señala que estas irregularidades no son casuales ni accidentales. Gran parte del problema recae en la falta de una fiscalización efectiva por parte del Ministerio de Cultura, que no ha logrado controlar adecuadamente los accesos y tarifas. Además, se identifica una falla en la supervisión de los operadores turísticos locales, quienes aprovechan los vacíos en la regulación y en la plataforma oficial tuboleto.cultura.pe, la cual, a pesar de respetar los aforos oficiales, no logra evitar el ingreso por rutas alternas no autorizadas.
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Un hallazgo especialmente preocupante es la situación en la Ruta Realeza Diseñada (Ruta 3-B), reservada para sectores de la nobleza inca. La Contraloría denuncia que no se está cobrando la tarifa oficial de S/ 152 por este acceso, lo que implica un perjuicio económico al Estado y una vulneración de los controles establecidos. En abril, ingresaron 1,368 personas más allá del límite permitido, y en mayo, otras 1,248.
Impacto ambiental, arqueológico y en la imagen internacional
El flujo masivo de turistas, además de ser un riesgo para la integridad estructural del sitio, genera daños ambientales irreversibles. La erosión del suelo, la compactación de los caminos y el deterioro de muros y escalinatas son algunas de las consecuencias inmediatas de la saturación turística. La sobreexplotación también pone en peligro la estabilidad del ecosistema andino que rodea Machu Picchu, poniendo en riesgo su biodiversidad y su valor arqueológico.
La preocupación de la comunidad internacional, especialmente de la UNESCO, ha aumentado. En la 46.ª reunión del Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCO, realizada en India en 2024, se expresó una preocupación formal por el futuro del santuario. La falta de acciones efectivas para gestionar el turismo y proteger el patrimonio podría llevar a que Machu Picchu sea incluido en la lista de Patrimonio en Peligro, lo cual afectaría negativamente la imagen del país como destino turístico y dañaría su economía basada en el turismo cultural y arqueológico.
Llamado urgente a la acción y medidas necesarias
La Contraloría ha enviado un documento al titular del Mincul, solicitando medidas urgentes para garantizar la conservación del sitio. Entre las recomendaciones figuran el control estricto del aforo, la regulación efectiva del ingreso por rutas alternas, y la fiscalización de operadores turísticos y tarifas. La situación requiere una intervención inmediata para evitar daños irreversibles y garantizar que Machu Picchu siga siendo un símbolo cultural y turístico del Perú por generaciones futuras.
Fuente: Infomercado


