La Municipalidad Provincial de Trujillo (MPT) dispuso el cierre de dos centros comerciales en la ciudad, Mall Plaza y Real Plaza, por 30 días. La medida se tomó luego de una balacera que dejó un fallecido en el Mall Plaza.
El Comité de Restaurantes de la Sociedad Nacional de Industrias (SNI) expresó su rechazo a la medida, calificándola de «desproporcionada». Sostuvo que la medida perjudica a las familias de los ocho mil colaboradores que laboran en los centros comerciales, en especial al sector restaurantes.
La Asociación de Centros Comerciales y Entretenimiento del Perú (ACCEP) también se pronunció al respecto y consideró que la medida respondería más a una respuesta populista. Carlos Neuhaus, presidente de la ACCEP, afirmó que los operadores de malls son los primeros en cumplir con las medidas de seguridad.
La medida ha generado un debate en la opinión pública. Algunos consideran que la medida es necesaria para garantizar la seguridad de los ciudadanos, mientras que otros consideran que es desproporcionada y que perjudica a la economía de la ciudad.
Los argumentos a favor de la medida se centran en la necesidad de garantizar la seguridad de los ciudadanos. La balacera que ocurrió en el Mall Plaza Trujillo es un hecho grave que podría repetirse si no se toman medidas para mejorar la seguridad en los centros comerciales.
Los argumentos en contra de la medida se centran en el impacto negativo que tiene en la economía. El cierre de los centros comerciales afecta a los trabajadores de estos centros, así como a los comerciantes que venden sus productos en ellos. Además, el cierre de los centros comerciales perjudica a la reactivación económica de la ciudad.
En última instancia, la decisión de si la medida es proporcionada o no es una decisión política. Las autoridades deben evaluar los riesgos y beneficios de la medida antes de tomar una decisión.
En el caso específico de Trujillo, la medida ha sido criticada por ser tomada de manera apresurada y sin una evaluación adecuada de los riesgos y beneficios. Las autoridades locales deberían reconsiderar la medida y tomar una decisión más meditada.
La medida podría ser más efectiva si se enfoca en mejorar la seguridad de los centros comerciales sin tener que cerrarlos por completo. Por ejemplo, las autoridades podrían aumentar la presencia policial en los centros comerciales, instalar cámaras de seguridad y mejorar los sistemas de alarma.
También se podría trabajar en la prevención del crimen. Las autoridades podrían implementar programas de prevención del delito en los barrios que rodean los centros comerciales.
**Una medida más efectiva y menos perjudicial para la economía sería una combinación de medidas de seguridad y prevención del delito.
Con información de Diario Gestión

