Boom del running impulsa marcas deportivas en Perú
El running en Perú atraviesa uno de los momentos más dinámicos de su historia. Lo que comenzó como una actividad recreativa hoy se ha consolidado como un fenómeno social, económico y cultural que impacta a múltiples industrias. Marcas deportivas, empresas de bebidas, retail especializado y organizadores de eventos han puesto su foco en una comunidad que no deja de crecer y que mueve más de US$120 millones anuales, según estimaciones de Perú Runners.
El país ha registrado más de 150 competencias urbanas solo en lo que va del año, una cifra que confirma que correr ya no es una moda pasajera, sino un estilo de vida que articula bienestar, comunidad y experiencia.
Un deporte que se instaló en la vida urbana
Basta recorrer parques, malecones o grandes avenidas los fines de semana para notar que el running se ha integrado plenamente en la rutina de miles de peruanos. Aunque el primer auge se dio a inicios de los años 2000, el crecimiento más acelerado se produjo después de la pandemia, cuando la búsqueda de salud física y mental cobró un nuevo protagonismo.
Un estudio de Ipsos Perú reveló que, en 2023, el 80% de los limeños realizaba alguna actividad física planificada, un contexto que favoreció especialmente al running por su accesibilidad, bajo costo inicial y facilidad de práctica.
Según Alejandra Rodríguez Larraín, gerenta general de Perú Runners, este crecimiento responde a tres factores clave: una mayor conciencia sobre el bienestar, el impulso de la digitalización y las redes sociales, y la llegada de nuevas generaciones que conciben el deporte como parte de su identidad.
Más carreras, más corredores y mayor diversidad
Las cifras respaldan esta evolución. En los últimos cinco años, el número de corredores en competencias urbanas se duplicó, superando los 70.000 participantes en 2024. Además, las carreras no solo aumentaron en número, sino también en variedad, desde distancias de 5K hasta maratones completas.
Las inscripciones se agotan con mayor rapidez, especialmente en pruebas de 21K y 42K, lo que refleja una demanda sólida y sostenida. A ello se suma el crecimiento de corredores debutantes, atraídos por el ambiente comunitario y la fusión entre deporte y entretenimiento que ofrecen los eventos actuales.
Aunque el grupo etario predominante sigue siendo el de 25 a 45 años, uno de los cambios más relevantes es la creciente participación de jóvenes entre 18 y 25 años, algo poco común en décadas anteriores.
El impacto económico del running en Perú
El running en Perú genera un efecto económico transversal. Cada maratón o carrera urbana moviliza sectores como el turismo deportivo, hotelería, transporte, gastronomía y servicios logísticos. A ello se suma el impacto en el retail especializado, desde zapatillas y ropa técnica hasta accesorios, wearables y tecnología deportiva.
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Uno de los eventos más relevantes del calendario es la Maratón de Lima 42K, que puede generar entre S/10 millones y S/15 millones en impacto directo e indirecto. En conjunto, la industria del running mueve más de US$120 millones anuales, consolidándose como un motor económico emergente.
Marcas deportivas y una mirada estratégica al corredor
El auge del running ha transformado la estrategia de las marcas deportivas, especialmente en el segmento de calzado. Para New Athletic, por ejemplo, la línea de running representa cerca del 28% del total de zapatillas que importa, con un crecimiento anual sostenido de entre 2% y 3% en los últimos años.
La tendencia ha impulsado el desarrollo de modelos con mayor tecnología, como zapatillas con placa de carbono, mejoras en transpirabilidad y diseños enfocados en el rendimiento. La estrategia no solo apunta al producto, sino también a la experiencia del consumidor, con tiendas especializadas y colecciones exclusivas.
El objetivo de estas marcas es claro: acercarse a la comunidad runner, entender sus necesidades y construir relaciones de largo plazo basadas en confianza y afinidad.
El trail running gana terreno
Dentro del ecosistema del running, el trail running se ha posicionado como una disciplina en fuerte expansión. Correr por senderos naturales, montañas o playas conecta deporte, naturaleza y comunidad, atrayendo a un público que busca experiencias más inmersivas.
En el caso de Merrell Perú, el trail running representa cerca del 30% de su portafolio, lo que implica un crecimiento de más de 17 puntos porcentuales frente a 2019. Esta evolución responde a una inversión constante en innovación, marketing y posicionamiento de marca.
La estrategia también se refleja en la expansión del retail, con nuevas tiendas en Lima y regiones, acercando la oferta outdoor a más consumidores en todo el país.
Innovación y expansión en el retail deportivo
El crecimiento del running no solo impacta en producto, sino también en la forma de vender. Las marcas apuestan por tiendas que ofrecen asesoría especializada, experiencias personalizadas y conexión directa con la comunidad.
La apertura de nuevos puntos de venta y la llegada a regiones como Arequipa demuestran que el fenómeno no se limita a Lima, sino que se expande a nivel nacional, fortaleciendo el ecosistema deportivo local.
Bebidas funcionales: hidratación y bienestar
Otro sector que ha sabido capitalizar el auge del running es el de las bebidas. La búsqueda de bienestar y rendimiento ha impulsado el crecimiento de categorías como sueros, aguas funcionales y bebidas rehidratantes.
Según NielsenIQ Perú, la categoría de sueros ha registrado crecimientos de triple dígito en los últimos tres años, mientras que las aguas, tanto planas como saborizadas, mantienen incrementos sostenidos.
Este fenómeno no es exclusivo del Perú, sino parte de una tendencia global hacia soluciones funcionales que acompañan estilos de vida activos.
Gatorade y la evolución de la rehidratación diaria
En este contexto, PepsiCo lanzó en 2024 Gatorlit, una bebida pensada para situaciones cotidianas de deshidratación, agotamiento o exposición al calor. La respuesta del mercado ha sido positiva, con una tendencia de ventas al alza durante 2025.
La producción local de este tipo de bebidas posiciona al Perú como un hub de innovación y abastecimiento para la región, fortaleciendo la industria y ampliando la oferta para el consumidor final.
Más mujeres, más inclusión
Uno de los cambios más relevantes en el running en Perú es el aumento de la participación femenina. Hoy, las mujeres representan más del 40% de los corredores, con una tendencia clara hacia la paridad.
Eventos como la Maratón de Lima han registrado incrementos sostenidos en participación femenina, lo que evidencia una expansión de la base activa y una mayor inclusión dentro del deporte.
Esta tendencia también se observa en el trail running, donde cada vez más mujeres participan en competencias, entrenamientos y comunidades digitales.
El rol de las comunidades y las marcas
Las marcas ya no ven al running solo como un deporte, sino como una plataforma de conexión auténtica con el consumidor. A través de patrocinios, activaciones, naming rights y experiencias en ruta y meta, logran asociarse a valores altamente valorados por las nuevas generaciones: salud, esfuerzo, bienestar y comunidad.
Además, la gestión de datos y la fidelización permiten diseñar productos y servicios personalizados, elevando la experiencia del corredor y fortaleciendo la relación marca–usuario.
Un mercado con proyección de crecimiento
Todo indica que el running en Perú seguirá expandiéndose. Existe masa crítica, interés sostenido y una oferta cada vez más sofisticada que integra deporte, entretenimiento y bienestar.
Para marcas deportivas, bebidas y organizadores de eventos, el desafío será mantener la innovación, fortalecer las comunidades y acompañar la evolución de un consumidor que ya no solo corre por tiempo, sino por experiencia, identidad y pertenencia.


