Tasa de interés de referencia del BCR se mantiene en 4.25%: economía peruana muestra fortaleza pese a riesgos globales
El Banco Central de Reserva del Perú (BCR) decidió mantener la tasa de interés de referencia en 4.25%, una medida que refleja la confianza de la autoridad monetaria en la evolución de la economía nacional y en la trayectoria esperada de la inflación durante los próximos meses.
La decisión, anunciada en el Programa Monetario correspondiente a junio de 2026, se produce en un contexto donde diversos indicadores económicos continúan mostrando señales de dinamismo, mientras la inflación sigue un proceso gradual de moderación. Al mismo tiempo, el escenario internacional mantiene desafíos importantes debido a factores geopolíticos que continúan generando incertidumbre en los mercados globales.
La permanencia de la tasa de referencia responde a una evaluación integral de la actividad económica, la evolución de los precios, las expectativas inflacionarias y las condiciones financieras tanto locales como internacionales.
¿Qué significa mantener la tasa de interés de referencia?
La tasa de interés de referencia del BCR es uno de los principales instrumentos utilizados para ejecutar la política monetaria del país. A través de ella, el Banco Central influye en el costo del crédito, el nivel de consumo, la inversión y la dinámica económica en general.
Cuando la inflación se encuentra bajo control y la actividad económica mantiene un desempeño favorable, la autoridad monetaria puede optar por mantener la tasa sin cambios para preservar las condiciones de estabilidad financiera.
Por el contrario, cuando existen presiones inflacionarias elevadas, suele recurrirse a incrementos de la tasa para moderar el gasto y contener el aumento de precios. En escenarios de desaceleración económica, una reducción de la tasa puede incentivar el crédito y estimular la actividad productiva.
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La decisión adoptada en junio indica que el Banco Central considera apropiado mantener el actual nivel de política monetaria mientras continúa monitoreando la evolución de los principales indicadores macroeconómicos.
La economía peruana mantiene un sólido desempeño
Uno de los principales argumentos que respaldan la decisión del BCR es la fortaleza mostrada por diversos indicadores adelantados de actividad económica.
Según la entidad, las cifras observadas hasta mayo continúan reflejando una economía dinámica, impulsada por una mayor inversión privada, un crecimiento sostenido del consumo y una expansión del crédito.
Estos resultados permiten mantener una visión favorable sobre el comportamiento económico del país durante el presente año.
La evolución de distintos sectores productivos también confirma que la actividad económica continúa recuperando impulso, generando un entorno más favorable para empresas, consumidores e inversionistas.
Inversión empresarial impulsa las perspectivas económicas
Uno de los indicadores que más llamó la atención del Banco Central fue el comportamiento de las importaciones de bienes de capital.
Durante abril y mayo de 2026, este indicador registró una expansión real interanual de 38.1%, reflejando una importante recuperación de las inversiones realizadas por las empresas.
Las importaciones de maquinaria, equipos y tecnología suelen ser consideradas una señal adelantada de crecimiento, ya que evidencian que las compañías están ampliando su capacidad productiva o desarrollando nuevos proyectos.
Cuando las empresas incrementan sus inversiones, también aumentan las oportunidades de generación de empleo, productividad y crecimiento económico en el mediano plazo.
Por ello, el desempeño observado constituye una señal positiva para las perspectivas de la economía peruana.
El consumo privado continúa fortaleciéndose
Otro factor que respalda la evolución favorable de la actividad económica es el comportamiento de las importaciones de bienes de consumo duradero.
De acuerdo con los datos del Banco Central, este indicador registró un crecimiento de 24.6% durante abril y mayo.
Los bienes duraderos incluyen productos como electrodomésticos, vehículos, equipos tecnológicos y otros artículos cuyo consumo suele estar asociado a una mayor confianza económica por parte de los hogares.
Cuando las familias perciben estabilidad laboral, mejores ingresos y perspectivas favorables, tienden a incrementar la adquisición de este tipo de bienes.
Por esa razón, el crecimiento registrado constituye una evidencia adicional de que el consumo interno continúa mostrando fortaleza.
El sector construcción mantiene una importante expansión
La construcción también continúa desempeñando un papel relevante en la recuperación económica.
El consumo interno de cemento, considerado uno de los principales indicadores del sector, registró un incremento de 19% durante abril y mayo.
Este resultado refleja una mayor actividad en proyectos de infraestructura, edificaciones privadas y desarrollos inmobiliarios.
La expansión de la construcción tiene efectos multiplicadores sobre diversos sectores de la economía debido a la demanda de materiales, servicios especializados, transporte y mano de obra.
Por ello, el crecimiento observado contribuye significativamente al dinamismo económico general del país.
La recaudación tributaria confirma la recuperación
Las cifras preliminares de recaudación también muestran señales positivas.
El Impuesto General a las Ventas (IGV) interno registró una expansión real interanual de 11.3% durante abril y mayo, reflejando una mayor actividad comercial y un incremento en las operaciones económicas formales.
La evolución del IGV constituye una referencia importante para evaluar el comportamiento de la economía, ya que está directamente vinculada al consumo y a las ventas realizadas por empresas y comercios.
Un crecimiento sostenido de la recaudación suele interpretarse como una señal de fortalecimiento de la actividad productiva y comercial.
Crédito y liquidez mantienen un crecimiento elevado
El sistema financiero peruano también continúa mostrando indicadores favorables.
El Banco Central informó que los agregados monetarios, la liquidez y el crédito mantienen niveles importantes de expansión, respaldando el crecimiento de la actividad económica.
La liquidez total registró un incremento nominal interanual de 18.4%, mientras que el crédito total aumentó 14.5% durante abril y mayo.
Por su parte, el dinero circulante creció 12.5%, reflejando una mayor disponibilidad de recursos dentro de la economía.
Estos indicadores evidencian que tanto empresas como consumidores continúan accediendo al financiamiento, situación que favorece la inversión, el consumo y el desarrollo de nuevos proyectos productivos.
Los pagos con tarjeta siguen aumentando
La digitalización financiera también continúa avanzando en el país.
Las transacciones realizadas mediante tarjetas de pago registraron una expansión nominal interanual de 7.6% entre enero y abril de 2026.
Este comportamiento refleja una creciente adopción de medios de pago electrónicos por parte de consumidores y empresas.
Además de impulsar la inclusión financiera, el uso de herramientas digitales contribuye a mejorar la formalización económica, incrementar la eficiencia de las operaciones y fortalecer la trazabilidad de las transacciones.
La tendencia confirma que el ecosistema financiero peruano continúa adaptándose a los cambios tecnológicos y a las nuevas preferencias de los usuarios.
La inflación muestra señales de moderación
En materia de precios, el Banco Central destacó que la inflación continúa evolucionando de manera favorable.
Durante mayo, la inflación mensual registró una variación de -0.16%, mientras que la inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, alcanzó 0.09%.
La reducción observada en el índice general estuvo asociada principalmente a menores precios de determinados productos alimenticios.
En términos anuales, la inflación total pasó de 4% en abril a 3.9% en mayo.
Si bien aún se mantiene por encima del objetivo central de largo plazo, la tendencia observada resulta consistente con el proceso de convergencia previsto por la autoridad monetaria.
Las expectativas inflacionarias permanecen controladas
Uno de los indicadores más relevantes para la política monetaria son las expectativas de inflación.
Según el Banco Central, las expectativas a doce meses aumentaron ligeramente desde 2.82% en abril hasta 2.89% en mayo.
A pesar de este incremento, las proyecciones continúan ubicándose dentro del rango meta establecido por la institución.
La estabilidad de las expectativas es fundamental porque influye en las decisiones de consumo, inversión, negociación salarial y fijación de precios por parte de empresas y consumidores.
El hecho de que permanezcan ancladas dentro del objetivo contribuye a fortalecer la confianza en la capacidad del Banco Central para controlar la inflación.
Empresarios mantienen una visión optimista
La encuesta de expectativas elaborada por el BCR también muestra una mejora en la percepción empresarial.
La mayoría de los indicadores vinculados a la situación actual y a las perspectivas futuras se mantiene dentro del tramo considerado optimista.
Asimismo, varios indicadores registraron una recuperación respecto a meses anteriores, reflejando una mayor confianza en la evolución de la economía.
Las expectativas positivas suelen traducirse en mayores inversiones, contratación de personal y expansión de operaciones, factores que contribuyen al crecimiento económico sostenible.
Los riesgos externos continúan presentes
A pesar de los avances observados en el ámbito interno, el entorno internacional sigue presentando desafíos importantes.
El Banco Central advirtió que el riesgo global permanece elevado debido a las tensiones geopolíticas existentes en Medio Oriente.
Estos conflictos han generado una mayor volatilidad en los mercados financieros internacionales y presiones sobre los precios del petróleo.
Las fluctuaciones en el mercado energético pueden impactar los costos de transporte, producción y consumo en distintas economías, incluido Perú.
Por ello, la autoridad monetaria mantiene un monitoreo permanente de los acontecimientos internacionales y sus posibles efectos sobre la inflación y la actividad económica local.
Perspectivas favorables para 2027
Pese a la incertidumbre externa, el Banco Central mantiene una visión positiva sobre la evolución futura de la economía peruana.
La institución considera que gran parte de las presiones inflacionarias actuales responde a factores temporales de oferta, por lo que espera que tanto la inflación general como la inflación subyacente converjan progresivamente hacia el rango meta.
Las proyecciones oficiales indican que ambas variables podrían ubicarse alrededor de 2% durante 2027, consolidando así el retorno a niveles consistentes con la estabilidad de precios.
Este escenario permitiría preservar condiciones favorables para el crecimiento económico, la inversión privada y el fortalecimiento del mercado laboral.
Una decisión orientada a la estabilidad
La decisión de mantener la tasa de interés de referencia del BCR en 4.25% refleja un equilibrio entre la necesidad de consolidar la reducción de la inflación y el objetivo de sostener el crecimiento económico.
Los sólidos indicadores de actividad, la recuperación de la inversión, el dinamismo del crédito y la moderación gradual de los precios respaldan la postura adoptada por la autoridad monetaria.
Aunque persisten riesgos internacionales que exigen cautela, las perspectivas para la economía peruana continúan siendo positivas. En este contexto, la política monetaria busca garantizar la estabilidad macroeconómica y crear las condiciones necesarias para que el crecimiento se mantenga durante los próximos años.



