En el marco de los preparativos para la revisión del Tratado México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), la Asociación de Zonas de Comercio Exterior de Texas (TAFTZ) ha emitido una postura contundente: es imperativo mantener los aranceles en cero y eliminar las restricciones que hoy asfixian la competitividad de las Zonas Francas (FTZ) estadounidenses.
A través de una carta dirigida a la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR), la TAFTZ instó a los negociadores a suprimir el Artículo 2.5 del acuerdo, calificándolo como una disposición «obsoleta» que socava los objetivos de relocalización industrial (nearshoring) y expansión de la producción nacional impulsados por la administración actual.
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Zonas Francas de Texas denuncian desventaja frente a México y Canadá
El núcleo de la protesta reside en las limitaciones que el T-MEC impone a los programas de devolución de aranceles (duty drawback) y aplazamiento de aranceles (duty deferral). Según el organismo, estas reglas —heredadas del antiguo TLCAN— colocan a los fabricantes texanos en una situación de vulnerabilidad.
Los industriales de las zonas francas enfrentan hoy una doble carga impositiva:
En exportaciones: Deben asumir aranceles sobre productos enviados a sus socios comerciales, México y Canadá.
En mercado interno: Enfrentan aranceles al importar productos fabricados dentro de la propia Zona Franca cuando estos se venden en Estados Unidos.
«Estas restricciones no solo son perjudiciales, sino que están desfasadas. Mientras que acuerdos posteriores con países como Australia, Corea o el CAFTA han eliminado estas trabas, el T-MEC sigue anclado en modelos ineficaces», señala la organización.
Zonas Francas de Texas denuncian desventaja frente a México
La TAFTZ destaca que sus competidores en la región cuentan con mecanismos de protección que Estados Unidos no ha equiparado. Por un lado, México dispone de programas nacionales como el PROSEC, y por otro, Canadá aplica reducciones arancelarias específicas. Ambos permiten a sus fabricantes evitar el pago de aranceles sobre componentes utilizados en bienes de exportación.
Como resultado, los fabricantes de Texas terminan pagando impuestos que sus homólogos en México y Canadá logran eludir, incluso cuando producen bienes idénticos. Además, denuncian que una enmienda técnica prohíbe el trato preferencial para productos de Zonas Francas en el comercio estadounidense, aun cuando cumplen estrictamente con las reglas de origen.
Un llamado al diálogo técnico
La organización concluyó su misiva reafirmando su disposición para participar en talleres y mesas de consulta técnica junto a la USTR. El objetivo es desarrollar soluciones prácticas que permitan a las zonas económicas de Texas competir en igualdad de condiciones y fortalecer la cadena de suministro de América del Norte.
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«Es hora de que el T-MEC evolucione. Eliminar estas barreras es la única vía para garantizar que la producción nacional sea realmente competitiva en el mercado global», finaliza la TAFTZ.
Fuente: Thelogisticsworld.com


