En los últimos años, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) de México ha implementado reformas estructurales para digitalizar la recaudación. Una de las medidas más significativas es el esquema de retención de impuestos para plataformas tecnológicas, que afecta directamente a quienes venden a través de gigantes como Amazon y Mercado Libre.
Comprender estas reglas no solo es vital para que los vendedores mantengan su rentabilidad, sino también para que los compradores entiendan las variaciones de precios en el mercado digital.
Históricamente, muchos vendedores en plataformas digitales operaban en una zona gris fiscal, lo que generaba una competencia desleal frente a los comercios físicos que sí pagaban impuestos completos. A partir de junio de 2020, se estableció que las plataformas digitales deben actuar como agentes de retención, recaudando una parte del Impuesto sobre la Renta (ISR) y del Impuesto al Valor Agregado (IVA) de cada venta realizada por personas físicas.
Todo sobre la retención de Impuestos en Amazon y Mercado Libre
El IVA es un impuesto indirecto que se aplica al consumo. En el contexto de los marketplaces, la regla es clara pero depende de la situación fiscal del vendedor:
Vendedores registrados (con RFC): La plataforma retiene el 50% del IVA generado en la venta (es decir, el 8% del total, considerando que el IVA general es del 16%). El otro 8% lo recibe el vendedor, quien debe declararlo mensualmente.
Vendedores sin RFC: Si un usuario decide vender sin haber proporcionado su Registro Federal de Contribuyentes a la plataforma, Amazon o Mercado Libre se ven obligados por ley a retener el 100% del IVA (16%). Esto reduce drásticamente el margen de ganancia del vendedor informal.
El Impuesto sobre la Renta (ISR)
A diferencia del IVA, el ISR grava la utilidad o el ingreso. Aquí es donde la formalidad marca la mayor diferencia económica:
Con RFC registrado: La tasa de retención es fija y actualmente se sitúa en el 1% sobre los ingresos brutos del vendedor. Es una tasa relativamente baja que facilita el flujo de efectivo para los emprendedores formales.
Sin RFC registrado: Para aquellos que no están dados de alta o no han subido su información fiscal, la plataforma retendrá un masivo 20% de los ingresos totales en concepto de ISR.
¿Cómo afecta esto al precio final?
Aunque los impuestos están diseñados para gravar al vendedor, el mercado suele absorber estos costos de dos maneras:
Aumento de precios: Muchos vendedores han tenido que ajustar sus listas de precios al alza para compensar las retenciones y mantener sus márgenes de beneficio.
Profesionalización del catálogo: Los vendedores informales están desapareciendo de las plataformas principales debido a que la retención del 36% (16% IVA + 20% ISR) hace que sus negocios sean financieramente insostenibles.
Obligaciones de las Plataformas (Amazon, Mercado Libre, etc.)
Las plataformas no se quedan con este dinero; tienen obligaciones estrictas ante el SAT:
Emitir certificados de retención: Deben entregar a los vendedores un comprobante fiscal (CFDI) que detalle cuánto se les retuvo, para que los vendedores puedan acreditar esos montos en sus declaraciones anuales o mensuales.
Reportar información: Las plataformas comparten con el SAT los datos de contacto y ventas de todos sus usuarios activos, haciendo que la evasión fiscal sea prácticamente imposible dentro de estos ecosistemas.
El papel de las personas morales (Empresas)
Es importante notar que estas retenciones aplican principalmente a Personas Físicas con Actividad Empresarial. Las Personas Morales (empresas constituidas) generalmente no están sujetas a estas retenciones por parte de la plataforma, ya que ellas mismas son responsables de declarar y pagar sus impuestos directamente al SAT según su régimen general.
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El mensaje del SAT y de los marketplaces es claro: la informalidad sale cara. Para cualquier emprendedor en México que desee utilizar Amazon o Mercado Libre como canal de ventas, el primer paso indispensable es tramitar su RFC y configurar correctamente su información fiscal. De lo contrario, los impuestos pueden consumir más de un tercio de sus ingresos totales, dejando el negocio fuera de combate frente a competidores fiscalmente optimizados.
Este ecosistema asegura que el crecimiento del comercio electrónico en México sea ordenado y contribuya de manera equitativa al gasto público del país.


