El panorama del comercio minorista en los Estados Unidos ha experimentado una transformación profunda durante las últimas dos décadas. Lo que antes eran simples estaciones de servicio con estantes básicos, hoy se han consolidado como centros gastronómicos y de servicios esenciales. Según el último informe sobre el Estado de la Industria de la National Association of Convenience Stores (NACS), el sector ha alcanzado un hito histórico: 23 años de crecimiento ininterrumpido en sus ventas internas.
En 2025, el sector de las tiendas de conveniencia (c-stores) no solo demostró resiliencia ante las fluctuaciones económicas, sino que alcanzó una facturación de $341.200 millones en productos de tienda y alimentación preparada, lo que supone un incremento del 1,7 % respecto al ejercicio anterior. Este crecimiento sostenido subraya un cambio en el ADN del consumidor norteamericano, quien prioriza cada vez más la inmediatez y la calidad de la oferta alimentaria sobre el formato de supermercado tradicional.
Foodservice: El Nuevo Motor de Rentabilidad
Si hay un protagonista claro en este informe, es el foodservice. Este segmento ha dejado de ser un complemento para convertirse en la columna vertebral financiera de las tiendas de conveniencia. En 2025, la alimentación preparada representó el 28,5 % de las ventas internas, pero su impacto más significativo se refleja en los márgenes: generó el 38,9 % del beneficio bruto del sector.
Para poner estas cifras en perspectiva, la participación del foodservice en el beneficio bruto se ha más que duplicado desde 2005. Dentro de esta categoría, la comida preparada domina con un abrumador 73,9 %, consolidando la tendencia de que los estadounidenses ven ahora a su tienda de conveniencia local como una alternativa real y competitiva a las cadenas de comida rápida (QSR). La inversión en cocinas propias, ingredientes frescos y menús diversificados ha sido la clave para capturar a un público que busca soluciones de cena y almuerzo «on-the-go».
Bebidas y el Fenómeno de los Snacks «Saludables»
El segundo lugar en el podio de ventas internas lo ocupan las bebidas envasadas, con un 18,7 % del total. Sin embargo, la sorpresa del año la dieron los snacks alternativos, que registraron un crecimiento del 7,9 %.
Este repunte tiene una explicación sociológica y médica fascinante. Los analistas de NACS vinculan parte de este auge al incremento masivo en el uso de medicamentos GLP-1 (utilizados para el tratamiento de la diabetes y la pérdida de peso). Estos fármacos alteran los hábitos alimenticios, llevando a los consumidores a buscar porciones más pequeñas y snacks que ofrezcan un alto valor nutricional o saciedad rápida, un nicho que las tiendas de conveniencia han sabido llenar con rapidez.
El Mercado de Combustibles: Mayor Volumen, Menor Ingreso
A pesar del éxito dentro de la tienda, el mercado de combustibles presentó una dinámica inversa. Los ingresos totales por este concepto descendieron un 5,4 %, situándose en $476.300 millones. No obstante, esta caída no se debió a una falta de demanda —de hecho, el volumen de galones vendidos aumentó un 0,5 %—, sino a la estabilización y reducción de los precios en el surtidor en comparación con los picos de años anteriores.
En total, si sumamos combustibles y ventas internas, el sector movilizó la impresionante cifra de $817.500 millones. Es notable mencionar que el número de estaciones que venden combustible alcanzó su nivel más alto en ocho años, llegando a 122.620 ubicaciones, lo que demuestra que, a pesar de la electrificación del parque móvil, la infraestructura de hidrocarburos sigue expandiéndose y refinándose.
Desafíos Operativos: El Peso de las Comisiones y la Inflación
No todo son cifras positivas de ventas; el sector también enfrenta presiones de costes récord. Los gastos operativos crecieron un 4,2 %. Si bien es el ritmo de crecimiento más lento desde el inicio de la pandemia, sigue representando un desafío para los márgenes de beneficio.
Un punto crítico de fricción son las comisiones por pagos con tarjeta, que alcanzaron un récord histórico de $21.300 millones. Para muchos propietarios de tiendas, este coste es ahora su segundo gasto operativo más alto, solo después de la mano de obra. Este dato alimenta el debate nacional en EE. UU. sobre la necesidad de una mayor competencia en el mercado de procesamiento de pagos.
Impacto Social y Estructura del Sector
El sector de la conveniencia no es solo un motor económico, sino un pilar de empleo y fiscalidad. Actualmente, estas tiendas sostienen 2,75 millones de puestos de trabajo en todo el país y aportan $232.000 millones en impuestos, fondos vitales para infraestructuras y servicios públicos a nivel estatal y federal.
En cuanto a la infraestructura física, el censo de tiendas en EE. UU. se situó en 151.975 establecimientos. Esta capilaridad permite que el sector esté presente en casi cada código postal, sirviendo a comunidades donde, a menudo, la tienda de conveniencia es el único punto de acceso a alimentos frescos en un radio de varios kilómetros.
Perspectivas Futuras: Hacia el Informe Completo de Junio
Los datos presentados son un adelanto del informe exhaustivo que la NACS publicará en junio. Se espera que el documento detallado profundice en métricas como el beneficio por pie cuadrado, la rotación de inventario y el impacto real de la carga de vehículos eléctricos (EV) en el tiempo de permanencia dentro de la tienda.
Lo que queda claro es que la industria ha sabido pivotar. Ya no dependen exclusivamente de la volatilidad del precio del petróleo. Al centrarse en la calidad del foodservice y en adaptar su oferta de snacks a las nuevas realidades de salud de la población, las tiendas de conveniencia han blindado su relevancia para la próxima década.
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El año 2025 será recordado como el año en que la «comida de gasolinera» terminó de morir para dar paso al retail gastronómico de proximidad. Con ventas récord y una adaptación ágil a las tendencias médicas y sociales, las tiendas de conveniencia de EE. UU. demuestran que la clave del éxito reside en la evolución constante. A pesar de los costes operativos y las comisiones bancarias, el sector goza de una salud envidiable, respaldada por 23 años de crecimiento persistente.



