Las remesas enviadas por mexicanos residentes en el exterior registraron un total de 5,360 millones de dólares en mayo de 2025, lo que representa una disminución del 4.6% en comparación con el mismo mes del año anterior, marcando así dos meses consecutivos de contracción. Este dato, reportado por el Banco de México, sorprende al considerar que mayo suele ser un mes pico de envíos debido a la celebración del Día de la Madre.
A pesar de esta caída nominal en el flujo, el valor promedio de los envíos se mantuvo resiliente, alcanzando los 385 dólares (aproximadamente 7,700 pesos mexicanos), lo que supone un incremento del 1.2% interanual. Sin embargo, el número de operaciones de envío descendió un 5.7%.
El Poder Adquisitivo en Ascenso: Una Perspectiva Crucial
Un análisis económico realizado por Guillermina Rodríguez de Banamex arroja una luz diferente sobre estos números. Según su estimación, el valor adquisitivo de las remesas experimentó un crecimiento del 5.7% en mayo, una notable recuperación en comparación con el 0.9% registrado en abril. Este fenómeno se atribuye directamente al comportamiento del tipo de cambio y a la baja inflación en México, factores que continúan favoreciendo el poder de compra de los recursos enviados.
«El entorno del tipo de cambio y la baja inflación continúan favoreciendo el poder adquisitivo de los envíos», señaló Rodríguez.
Acumulado Anual y Expectativas Futuras
En el acumulado hasta el quinto mes del año, el monto total de remesas a México alcanzó los 24,375 millones de dólares, lo que representa una contracción del 3% frente al mismo periodo de 2024.
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De cara al futuro, Rodríguez de Banamex anticipa una alta volatilidad en el flujo de remesas durante el resto del año, principalmente influenciada por las políticas migratorias en Estados Unidos. No obstante, considera que el reciente impuesto del 1% aprobado por el Senado de EE. UU. a las remesas enviadas en efectivo tendrá un impacto limitado. Además, este efecto podría ser mitigado por los apoyos anunciados por el gobierno de México, sugiriendo estrategias para proteger el ingreso de las familias receptoras.
La Dinámica Migratoria y Laboral en EE. UU.
Juan José Li Ng, analista de BBVA México, cuestiona la premisa de que el control fronterizo y las redadas en EE. UU. sean la única explicación de la caída de remesas. Li Ng argumenta que, entre enero y mayo de 2025, los envíos a otros países con mayor migración no documentada (como Guatemala, 15%; Honduras, 19%; y El Salvador, 17%) e incluso a aquellos con diásporas más documentadas que la mexicana, han mostrado crecimiento.
Asimismo, Li Ng destacó que las condiciones laborales de la población migrante mexicana en EE. UU. se mantuvieron sólidas durante los primeros cinco meses de 2025. En mayo de ese año, la tasa de participación laboral alcanzó el 66.2%, el desempleo se situó en un bajo 3.6%, y el 18.3% trabajaba en empleos de medio tiempo. «Estas cifras reflejan condiciones laborales sólidas desde una perspectiva histórica», afirmó.
Remesas e Inflación: Impacto en el Ingreso Disponible
Desde la perspectiva de Gerónimo Ugarte, economista en Jefe de Valmex, la conversión de estos flujos a pesos y su ajuste por inflación revelan un crecimiento real del 5.7% en mayo, superando el 0.7% observado en abril. Con este resultado, las remesas acumulan doce meses consecutivos de crecimiento anual en términos reales, lo que ha sido un factor crucial para el ingreso disponible de los hogares mexicanos.
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Ugarte atribuye este crecimiento real principalmente a la depreciación del tipo de cambio frente al dólar en comparación con abril de 2024. Sin embargo, advirtió que la desaceleración nominal de las remesas podría implicar un menor soporte para el consumo privado, especialmente en regiones altamente dependientes de estos flujos.
«Esto podría restar tracción al crecimiento en los próximos trimestres, en un entorno donde otros motores de la demanda interna también muestran señales de moderación», comentó Ugarte. Adicionalmente, un panorama laboral más complejo para los trabajadores mexicanos en EE. UU. y una inflación en México sesgada al alza podrían añadir riesgos adicionales a la estabilidad futura de las remesas.
