El mercado de los medicamentos para el control metabólico y la reducción de peso ha experimentado un auge sin precedentes. Sin embargo, este éxito ha dado pie a un mercado negro que distribuye sustancias sin registro sanitario. La Tirzepatida, un fármaco originalmente diseñado para el tratamiento de la diabetes tipo 2 y recientemente aprobado en algunos países para la obesidad crónica, se ha convertido en el objetivo principal de falsificadores y distribuidores no autorizados en México.
La Tirzepatida es un agonista dual de los receptores GIP y GLP-1. Su función es regular los niveles de azúcar en la sangre y retardar el vaciado gástrico, lo que genera una sensación de saciedad prolongada.
El riesgo no radica necesariamente en la molécula oficial, sino en las versiones apócrifas o compuestas que se venden en redes sociales, sitios web no oficiales y clínicas estéticas:
Falta de esterilidad: Al ser un medicamento inyectable, cualquier contaminación en el proceso de fabricación ilegal puede causar infecciones graves o sepsis.
Dosificación incierta: Los productos ilegales no garantizan la cantidad exacta del principio activo, lo que puede derivar en sobredosis o choques hipoglucémicos.
Ingredientes desconocidos: COFEPRIS ha detectado que muchas de estas versiones contienen sustancias no declaradas para potenciar el efecto, las cuales pueden ser tóxicas para el hígado y los riñones.
PROFECO emiten alerta sanitaria por venta ilegal de medicinas
PROFECO ha identificado que la comercialización de estos productos se realiza principalmente a través de:
Publicidad engañosa en redes sociales: Promesas de «pérdida de peso milagrosa» sin dieta ni ejercicio.
Venta fraccionada: Sitios web que ofrecen jeringas precargadas o viales sin etiquetas originales ni número de lote.
Clínicas de «Bienestar» no reguladas: Establecimientos que ofrecen el tratamiento como parte de paquetes estéticos sin contar con la supervisión de un médico endocrinólogo.
Consecuencias legales y sanitarias
COFEPRIS ha sido enfático: la venta de Tirzepatida sin receta médica y fuera de farmacias autorizadas es un delito. Las autoridades han iniciado operativos para el desmantelamiento de laboratorios clandestinos y el bloqueo de cuentas bancarias asociadas a estas ventas.
Para el consumidor, las consecuencias de utilizar estos productos ilegales pueden incluir:
Efectos secundarios graves: Pancreatitis aguda, problemas de la vesícula biliar y trastornos gastrointestinales severos.
Reacciones alérgicas: Debido a conservadores o vehículos no aprobados en la mezcla.
Pérdida de patrimonio: Al ser productos costosos que no ofrecen ninguna garantía de devolución o soporte médico tras la compra.
Recomendaciones de PROFECO y COFEPRIS
Para salvaguardar la integridad de los ciudadanos, las instituciones recomiendan:
No adquirir medicamentos en redes sociales o plataformas de venta informal (Marketplace, grupos de WhatsApp, etc.).
Consultar siempre a un especialista: Solo un médico puede determinar si este tipo de fármacos son adecuados para su perfil metabólico.
Verificar el Registro Sanitario: Todo medicamento legítimo en México debe contar con un número de registro impreso en la caja, verificable en la página oficial de COFEPRIS.
Denunciar: Si usted ha identificado un punto de venta ilegal, puede realizar una denuncia sanitaria anónima a través del portal de la comisión.
Vea también: Costco tiene previsto cerrar en México el 5 de abril
La alerta por la Tirzepatida es un recordatorio de que en temas de salud, no existen atajos seguros. La coordinación entre PROFECO y COFEPRIS busca frenar una tendencia peligrosa donde la estética se antepone a la seguridad biológica. Antes de iniciar cualquier tratamiento de esta naturaleza, la verificación y la consulta profesional son los únicos pasos que garantizan que el camino hacia el bienestar no termine en una emergencia hospitalaria.


