México se distingue globalmente por su elevado consumo de refrescos, alcanzando un promedio de 164 litros por persona anualmente, según datos de la ONU. En comunidades como Chamula, Chiapas, ciertas bebidas gaseosas incluso poseen un estatus «sagrado». No obstante, la ingesta excesiva de estos productos azucarados conlleva riesgos significativos para la salud.
Expertos de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) advierten que el consumo regular de refrescos puede desencadenar problemas de salud graves, como obesidad, diabetes, enfermedades cardíacas y afecciones dentales.
Ante esta preocupación, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) ha llevado a cabo un estudio para identificar los refrescos más perjudiciales para la salud, debido a su alto contenido de azúcares y aditivos.
En este análisis, se examinaron 46 productos, de los cuales 6 destacaron por contener niveles alarmantes de ingredientes como azúcares y edulcorantes.
México se distingue globalmente por su elevado consumo de refrescos
Los refrescos más dañinos identificados son:
Barrilitos
Coca-Cola sabor original
Sangría Señorial
Sidral Aga
Ameyal
Chaparritas
A pesar de las advertencias sobre los riesgos asociados con estos productos, su consumo persiste. La Profeco recomienda encarecidamente la lectura detallada de las etiquetas de los refrescos, prestando especial atención a los sellos de advertencia, para identificar aquellos con altos niveles de azúcar, edulcorantes o aditivos. Asimismo, se insta a la población a reducir su consumo para salvaguardar la salud a largo plazo.
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Es importante destacar que el consumo de bebidas azucaradas es un problema de salud pública en México, y que es necesario tomar medidas para reducir su consumo.
La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) es una institución gubernamental mexicana que desempeña un papel fundamental en la protección de los derechos de los consumidores en México. La institución realiza verificaciones y monitoreos de establecimientos comerciales para asegurar el cumplimiento de la ley.

