México: potencia agroalimentaria con miras al éxito internacional. México, con su rica variedad de ecosistemas, es un potente productor de alimentos que goza de gran interés en el mercado internacional. Sin embargo, exportar productos agroalimentarios no se limita a la simple cosecha y envío, sino que exige el cumplimiento de certificaciones específicas para asegurar la aceptación en los distintos mercados.
Productos estrella de la exportación mexicana:
Aguacate: El «oro verde» domina la escena, con un superávit de 809 millones de dólares en 2023, principalmente en Estados Unidos, Canadá y Asia.
Jitomate: Le sigue el jitomate con un superávit de 779 millones de dólares.
Pimiento mexicano: Con un superávit de 608 millones de dólares.
Pepino: Aportando 284 millones de dólares al superávit.
Melones, sandías y papayas: Completan el top 5 con un superávit de 131 millones de dólares.
México: potencia agroalimentaria con miras al éxito internacional
Su éxito es notable, especialmente durante el Super Bowl, donde acapara el 80% de su superávit anual. Michoacán, Estado de México y Jalisco lideran la exportación, aunque Michoacán enfrenta desafíos en la seguridad alimentaria del suelo.
Las 5 certificaciones clave para abrir fronteras:
GLOBAL G.A.P.: Estándar líder mundial para una agricultura segura y sostenible.
BRC e IFS: Certificaciones privadas de calidad y seguridad alimentaria.
Agricultura Ecológica: Certificación pública avalada por el Parlamento Europeo.
Agricultura Integrada: Certificación pública que permite el uso restringido de insumos agrícolas.
DOP e IGP: Certificaciones públicas locales para productos de zonas específicas.
El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) exige el cumplimiento de sus certificaciones para la entrada de productos al país. Los agricultores deben estar al día con las normativas y certificaciones para expandir su mercado y alcanzar el éxito en el ámbito internacional.
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La agricultura ha sido un pilar fundamental en la historia y la cultura de México. Desde las antiguas civilizaciones mesoamericanas hasta la actualidad, el campo mexicano ha sido fuente de alimento, sustento y desarrollo para las comunidades. La agricultura mexicana tiene un gran potencial para contribuir al desarrollo económico y social del país.
