Aunque los pagos digitales crecen, el efectivo sigue siendo el rey en México, con el 90% de las transacciones realizándose en este formato. Este hábito no solo frena la inclusión financiera, sino que también tiene un impacto ambiental significativo.
El estudio «Panorama de los pagos digitales en las PyMEs 2025» de Kuvasz Solutions revela que el uso del efectivo en México produce alrededor de 350 toneladas de CO2 al año. Este impacto se debe a toda la infraestructura necesaria: la producción de billetes y monedas, el transporte de valores y la operación de cajeros automáticos.
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Los pagos digitales, una alternativa sostenible en México
Migrar a los pagos electrónicos podría reducir la huella de carbono del sector financiero. Una transacción en efectivo genera 2.8 gramos de CO2, mientras que una digital solo 2.4 gramos. A gran escala, esta pequeña diferencia se traduce en un ahorro considerable.
Según el reporte de Kuvasz Solutions, los pagos digitales podrían reducir el impacto ambiental hasta en un 25% a nivel global, lo que se traduciría en un ahorro de más de 9,000 toneladas de CO2 al año. Lucas Souza, de Kuvasz Solutions, enfatiza que la seguridad y la sostenibilidad son pilares del futuro de los pagos.
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A pesar de estos beneficios, el cambio de hábito es lento. El 90% de los mexicanos usa efectivo en compras menores a 500 pesos, lo que demuestra que aún hay un gran camino por recorrer para fomentar la adopción de medios de pago más sostenibles. El reto es educar a los consumidores sobre los beneficios de los pagos electrónicos, no solo en términos de seguridad y conveniencia, sino también de impacto ambiental.


