La unión del efectivo y lo digital para México. En México, un país donde conviven diversas formas de pago, el efectivo sigue siendo un componente fundamental en la economía cotidiana. A pesar del crecimiento exponencial de las billeteras virtuales y los servicios digitales, una gran parte de la población mexicana continúa prefiriendo el uso del dinero en efectivo para sus transacciones diarias.
Ante este escenario, el modelo Cash-in/Cash-out se presenta como una estrategia viable y efectiva para cerrar la brecha de inclusión financiera, sin imponer una digitalización forzada a quienes aún prefieren el efectivo.
Según la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2024, un asombroso 85.2% de la población en México utiliza efectivo para realizar compras menores a 500 pesos, y un significativo 73.5% lo emplea para gastos de mayor cuantía. Estos datos revelan que, si bien los pagos digitales están ganando terreno, el efectivo sigue siendo el método de pago predilecto para la mayoría de los mexicanos.
La unión del efectivo y lo digital para México
Consciente de esta realidad, la red de pagos tapi está impulsando activamente el sistema Cash-in/Cash-out. Este modelo permite a los usuarios depositar o retirar dinero de sus cuentas digitales en una extensa red de más de 13 mil puntos de servicio distribuidos a lo largo y ancho del país.
Esta amplia red de puntos de acceso facilita que cualquier persona, incluso aquellas que no están bancarizadas, puedan acceder a una variedad de servicios digitales. Esto incluye la posibilidad de realizar compras en línea, pagar suscripciones, cubrir colegiaturas y gestionar otros cobros recurrentes de manera sencilla y segura.
«El objetivo no debe ser eliminar el efectivo, sino integrar soluciones que lo conecten con el ecosistema digital. Esa es la clave para avanzar verdaderamente en la inclusión financiera», explica Kevin Litvin, CBO y cofundador de tapi, la red de pago más grande de Latinoamérica.
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Según datos de la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO), el comercio electrónico en México experimentó un crecimiento del 20% en 2024, acumulando seis años consecutivos de crecimiento de dos dígitos. Esta tendencia representa una oportunidad significativa para integrar a aquellos que aún utilizan efectivo, permitiéndoles participar activamente en el ecosistema digital con mayor seguridad, accesibilidad y confianza.
Educación Financiera: Un Componente Esencial
El enfoque de tapi va más allá de la mera tecnología, e incluye un fuerte énfasis en la educación financiera. Las empresas de tecnología financiera (fintechs) deben asumir la responsabilidad de educar a los usuarios sobre las ventajas y beneficios de los servicios virtuales, desmitificando cualquier percepción de complejidad o inseguridad que puedan tener.
Fortaleciendo el Ecosistema Financiero
La propuesta de Cash-in/Cash-out también tiene un impacto positivo en el ecosistema bancario en general. Al fomentar la colaboración entre bancos y fintechs, se pueden desarrollar soluciones conjuntas que respondan de manera más efectiva a las necesidades reales de los usuarios.
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En lugar de segmentar el mercado, esta estrategia busca integrarlo y diversificar las opciones de pago disponibles, ofreciendo a los consumidores una mayor flexibilidad y adaptabilidad a sus preferencias y circunstancias. La coexistencia armoniosa del efectivo y las soluciones digitales, facilitada por iniciativas como Cash-in/Cash-out, se presenta como un camino prometedor hacia una inclusión financiera más amplia y efectiva en México.


