La sostenibilidad se ha convertido en un eje central de las operaciones empresariales a nivel mundial. Los directorios, inversionistas, reguladores y diversos actores del ecosistema de negocios prestan cada vez más atención a cómo las compañías gestionan sus impactos ambientales, sociales y de gobernanza. En este contexto, Sudamérica no es la excepción, y cada vez más países de la región están adoptando normativas obligatorias en materia de rendición de cuentas en sostenibilidad.
Chile: Pionero en la región
Chile fue el primer país de Sudamérica en establecer requisitos obligatorios de divulgación en sostenibilidad para todas las entidades supervisadas por la Comisión para el Mercado Financiero (CMF). A través de la Norma de Carácter General Nº461, implementada en 2021, las empresas chilenas deben reportar sus desempeños en sostenibilidad de acuerdo con los estándares del Sustainability Accounting Standards Board (SASB). Estos estándares ofrecen un marco de referencia específico para cada sector industrial, permitiendo a las empresas identificar y medir los factores ESG más relevantes para su negocio.
México: Adopción gradual
A partir de 2025, México se unirá a esta tendencia con la entrada en vigor de las Normas de Información sobre Sostenibilidad (NIS). Desarrolladas por el Consejo Mexicano para la Investigación y Desarrollo de Normas de Información Financiera (CINIF), las NIS establecen 30 indicadores clave que abarcan aspectos ambientales, sociales y de gobernanza. Estas normas obligarán a las empresas a revelar información detallada sobre temas como la brecha salarial, la diversidad en los consejos de administración, las emisiones de gases de efecto invernadero y el consumo de energía.
Brasil: Hacia una mayor transparencia
Brasil también ha dado pasos significativos en esta dirección. Aunque las normas de divulgación de sustentabilidad del International Sustainability Standards Board (ISSB) se aplican de manera voluntaria desde 2024, a partir de 2026 se convertirán en un requisito obligatorio. Estas normas, alineadas con las mejores prácticas internacionales, buscan aumentar la transparencia sobre los riesgos y oportunidades relacionados con la sostenibilidad, facilitando así la atracción de inversiones globales.
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La sostenibilidad se ha convertido en un eje central de las operaciones
La creciente adopción de normativas en materia de sostenibilidad en Sudamérica refleja una tendencia global hacia una mayor transparencia y responsabilidad por parte de las empresas. Al exigir a las compañías que reporten sus desempeños ambientales, sociales y de gobernanza, estos marcos regulatorios no solo contribuyen a una mejor gestión de los riesgos, sino que también fomentan la innovación y la adopción de prácticas más sostenibles.
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La implementación de estas normativas representa un desafío significativo para las empresas, que deberán adaptar sus procesos y sistemas de información para cumplir con los requisitos establecidos. Sin embargo, también ofrece una oportunidad para diferenciarse en el mercado, atraer inversores conscientes de los riesgos ESG y fortalecer su reputación.
La rendición de cuentas en sostenibilidad se ha consolidado como un pilar fundamental de la gestión empresarial en Sudamérica. Los países de la región están adoptando cada vez más normas y estándares internacionales para promover la transparencia y la sostenibilidad en los negocios. Esta tendencia no solo beneficia al medio ambiente y a la sociedad, sino que también impulsa el crecimiento económico a largo plazo.

