La importación de vehículos pesados usados a México está disparando las alarmas en el sector automotriz. Entre enero y mayo de 2024, han ingresado al país 13 mil 743 unidades de este tipo, lo que representa un incremento del 152.5% respecto al mismo período del año pasado.
Rogelio Arzate, presidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT), ha calificado esta situación como «preocupante» y ha advertido sobre las serias consecuencias que podría tener para la industria nacional.
Los principales motivos de preocupación son:
Falta de cumplimiento de normas: Muchos de estos vehículos usados no cumplen con las normativas de seguridad y tecnología vigentes en México, lo que representa un riesgo para la vida de los conductores y otros usuarios de las vías.
Impacto ambiental: Estos vehículos suelen ser más contaminantes que los nuevos, lo que va en contra de los esfuerzos del país por combatir el cambio climático.
Daño a la industria nacional: La llegada masiva de vehículos usados afecta directamente a la producción y venta de vehículos nuevos en México, lo que podría generar la pérdida de empleos y la descapitalización de las empresas del sector.
La importación de vehículos pesados usados a México
Ante este panorama, la ANPACT ha hecho un llamado a las autoridades para que tomen medidas urgentes para regular la importación de vehículos pesados usados. Entre las medidas propuestas se encuentran:
Actualizar el Acuerdo Ambiental: Se requiere actualizar el Acuerdo Ambiental entre la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Secretaría de Economía (SE) para establecer estándares más estrictos para la importación de vehículos usados.
Vea también: Mercado Pago aumenta su tasa de inversión en México
Fortalecer los controles aduaneros: Es necesario implementar controles aduaneros más rigurosos para garantizar que los vehículos usados que ingresan al país cumplan con todas las normas.
Promover la renovación del parque vehicular: Se deben implementar políticas públicas que incentiven la renovación del parque vehicular existente con unidades nuevas y más eficientes.
Rogelio Arzate ha expresado su confianza en que el nuevo gobierno, encabezado por Claudia Sheinbaum, tomará en serio las preocupaciones del sector automotriz y trabajará en conjunto para encontrar soluciones a este problema.
Vea también: Las tiendas de conveniencia: Gigantes del consumo mexicano
Además de la problemática de los vehículos usados, Arzate también ha destacado la importancia de fortalecer la colaboración entre el sector público y privado para impulsar el crecimiento de la industria automotriz en México.
En este sentido, ha propuesto establecer un diálogo abierto y constructivo con las autoridades federales, estatales y municipales, así como con las demás cámaras y asociaciones del sector.

