Por décadas, las tiendas de abarrotes, mercados y minimercados independientes han constituido el corazón del comercio minorista en México, sirviendo como puntos de encuentro esenciales para que los ciudadanos adquieran los productos necesarios para su vida cotidiana.
A pesar del avance constante del canal moderno y el auge del comercio electrónico, estos negocios tradicionales continúan siendo un pilar fundamental en el país. Su proximidad a los hogares, la confianza depositada en los tenderos y su notable capacidad de adaptación a las cambiantes necesidades de los consumidores son factores clave de su persistente relevancia.
Vea también: Nu México será un banco
Un estudio reciente de Nielsen NIQ revela que el canal tradicional en México experimentó un crecimiento del 3.4% en los últimos cinco años. Este dato subraya la importancia de los canales de compra que ofrecen precios competitivos y cercanía, demostrando su impacto positivo en el aumento del gasto en productos de consumo masivo.
La digitalización revoluciona el canal tradicional en México
De hecho, un significativo 73% de los hogares mexicanos considera que la proximidad y los precios bajos son factores igualmente importantes al momento de elegir dónde realizar sus compras. Estas cifras reflejan una realidad cotidiana para muchos: las tiendas de abarrotes siguen siendo el lugar de confianza para el abastecimiento familiar.
Actualmente, México cuenta con más de 1.05 millones de tiendas de abarrotes. De este total, el 15.65% son micronegocios que atienden al 52% de la demanda nacional, aportando un significativo 1% al Producto Interno Bruto (PIB), según datos proporcionados por la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec).
Desafíos y la Necesidad de Digitalización
A pesar de su solidez, el canal tradicional enfrenta desafíos inherentes a su naturaleza granular, la aún limitada digitalización y la necesidad de optimizar la reposición de inventarios. Estos factores impulsan a fabricantes, mayoristas y distribuidores a buscar nuevas estrategias para mejorar su gestión operativa.
Andrei Tchira, vicepresidente de Canal Tradicional en Teamcore, una empresa especializada en análisis de consumo masivo en Latinoamérica, explica que «el canal tradicional es esencial para el consumo masivo, pero su administración eficiente requiere tecnología para mejorar su productividad».
Evolución y Adopción Tecnológica en el Canal Tradicional
Para superar estos desafíos, el canal tradicional en México y en toda Latinoamérica está experimentando una rápida evolución. «Estamos viendo un canal que está cambiando hábitos en términos de entendimiento y tecnología, que adopta billeteras digitales para competir mejor y que aprende cada vez más sobre su comprador y sobre cómo abastecerse de maneras más eficiente”, detalla Tchira.
Vea también: México es de los países con más horas trabajadas en el mundo
Además, Tchira anticipa una transformación generacional en la gestión de estos establecimientos: “en los próximos años, esperamos una nueva generación de dueños de establecimientos que, además de atender bien, entiendan al shopper, la dinámica del mercado y cómo mejorar su ejecución”.
Esta nueva camada de comerciantes, con una mayor comprensión del consumidor y las herramientas tecnológicas disponibles, será clave para la futura competitividad del canal tradicional.


