Femsa continúa desprendiéndose de activos para enfocarse en su core business. La multinacional mexicana Femsa sigue adelante con su estrategia de desinversión, anunciando este lunes la venta de sus operaciones de soluciones plásticas a AMMI, una filial de Milenio Capital, por un monto de 3.165 millones de pesos. Esta operación se suma a otras realizadas en los últimos meses, con el objetivo de concentrar sus esfuerzos en aquellas áreas de negocio que generan mayor valor y rentabilidad.
Esta decisión se enmarca dentro de un plan más amplio de reestructuración que la compañía ha venido implementando desde hace tiempo. A mediados de julio, Femsa vendió sus operaciones de equipos de refrigeración y servicio de alimentos, Imbera y Torrey, a Mill Point Capital LLC por 8.000 millones de pesos. Posteriormente, en octubre, firmó un acuerdo con Grupo Traxión para la venta de Solistica, su división de logística, por aproximadamente 200 millones de dólares.
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Femsa continúa desprendiéndose de activos para enfocarse en su core business
Los resultados financieros de Femsa en el tercer trimestre del año reflejan el impacto de estas desinversiones, así como de otros factores externos como la inflación y las tasas de interés. La utilidad neta consolidada de la compañía disminuyó un 27,5% interanual, alcanzando los 9.243 millones de pesos. Sin embargo, los ingresos totales crecieron un 8,3% respecto al mismo periodo del año anterior, llegando a 196.771 millones de pesos.
¿Qué significa esto para Femsa?
Esta serie de desinversiones refleja la voluntad de Femsa de simplificar su estructura corporativa y concentrarse en sus negocios principales, como la embotelladora Coca-Cola Femsa y la cadena de tiendas de conveniencia Oxxo. Al deshacerse de activos no estratégicos, la compañía busca mejorar su eficiencia operativa, reducir su deuda y liberar recursos para invertir en áreas de mayor crecimiento.
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¿Cuáles son las implicaciones para el futuro de Femsa?
La estrategia de desinversión de Femsa podría tener un impacto positivo en el valor de la acción a largo plazo, al permitir a la compañía enfocarse en sus negocios más rentables y reducir su exposición a riesgos externos. Además, podría facilitar la toma de decisiones y agilizar los procesos internos.
Sin embargo, es importante tener en cuenta que la desinversión de activos también puede implicar la pérdida de sinergias y la reducción de la diversificación del negocio. Por lo tanto, será fundamental que Femsa ejecute esta estrategia de manera cuidadosa y transparente, comunicando claramente a sus accionistas los beneficios esperados a largo plazo.
Femsa está llevando a cabo una transformación estratégica que tiene como objetivo fortalecer su posición en el mercado y generar valor para sus accionistas.

