Empresarios mexicanos en contra de reducir la jornada laboral a 40 horas. Un reciente estudio presentado por la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur) y la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) revela que siete de cada 10 empresarios mexicanos se oponen a la reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales.
Octavio de la Torre, presidente de Concanaco Servytur, informó en conferencia de prensa que, de los 1,200 empresarios encuestados a nivel nacional, un 67.2% se manifestó en contra de esta propuesta. Solo el 13.1% se mostró a favor, mientras que un 19.7% indicó no estar seguro.
Este estudio cobra relevancia en el contexto de las recientes declaraciones de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quien a principios de diciembre pasado se comprometió a iniciar la discusión de esta reforma constitucional en 2025, con una implementación «gradual» a lo largo de su mandato (2024-2030).
Empresarios mexicanos en contra de reducir la jornada laboral
A pesar de la propuesta de una implementación gradual, la investigación detalla que el 56.7% de los empresarios sigue sin apoyar la medida, en contraste con el 24.4% que respondió positivamente y el 18.9% que carece de información suficiente para decidir.
El sector empresarial encuestado enfatizó que, en caso de ser aprobada la reforma, es crucial ofrecer apoyos vinculados con la disminución de impuestos (66.72%), la deducción de gastos de nómina (54.3%), y subsidios o apoyo financiero para cubrir los nuevos costos laborales (46.7%).
De la Torre subrayó el impacto fiscal en la generación de empleo formal: “El segmento que más afecta a la generación del empleo formal es el pago de impuestos, como ISR (de la renta), que va del 25 al 30%, así como el costo que implica la seguridad social en conjunto representan el 20% (…) En promedio, el impacto que tiene un negocio familiar es entre el 45 al 50% de la generación de sus recursos”.
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Las principales preocupaciones manifestadas por los negocios son el aumento de los costos operativos (71.4%), la dificultad para cubrir turnos o mantener el nivel de servicio (58.85%), y una potencial disminución de la productividad (29.81%).
Impacto de la informalidad y recomendaciones para la reforma
Estas inquietudes reflejan el elevado costo de la formalidad en México, un país donde, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el 55% de la economía laboral es informal y representa cerca del 25% del Producto Interno Bruto (PIB). A este contexto se suma que “el 50% de los empresarios desconoce el marco regulatorio” para formalizar sus negocios, según las cámaras.
Para evitar que la reducción de la jornada laboral incremente la informalidad, De la Torre y Esperanza Ortega, presidenta de Canacintra, instaron al Gobierno mexicano a integrar tres ejes clave en la iniciativa:
- Gradualidad hasta 2030: Considerar la aplicación en función del sector, tamaño y ubicación de las empresas.
- Incentivos a la formalidad: Implementar esquemas de apoyo financiero, fiscal y tecnológico.
- Observatorio de Transición Laboral: Crear un organismo para evaluar y ajustar la implementación bajo criterios de legalidad, técnica y transparencia.
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Ambas cámaras reconocieron que la reducción de la jornada es un «avance», pero advirtieron que su aplicación debe ser uniforme; de lo contrario, “se podría comprometer la estabilidad de los negocios”.


