A pesar de las intensas campañas promocionales y la expectativa de un cierre de año sólido, el motor principal de la economía mexicana —el consumo privado— ha mostrado señales de agotamiento. Según los datos más recientes publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el Indicador Mensual del Consumo Privado (IMCP) registró una contracción del 0.5% en términos reales, confirmando que el impulso del «Buen Fin» no fue suficiente para sostener el ritmo de gasto de las familias mexicanas.
Este retroceso rompe con una racha de estabilidad y pone sobre la mesa preocupaciones sobre el poder adquisitivo real y la confianza de los hogares frente a un entorno de tasas de interés que, aunque han bajado, siguen impactando el costo del crédito.
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El consumo privado en México tropieza y cae un 0.5%
La disminución del consumo no fue uniforme, pero refleja un cambio en las prioridades de los hogares. Los analistas señalan que, tras el pico de compras de bienes duraderos (como electrodomésticos y tecnología) durante noviembre, el consumidor entró en una fase de cautela.
Bienes de origen nacional: Fueron los más afectados, con una caída pronunciada en el consumo de servicios, lo que sugiere que las familias están recortando gastos en rubros no esenciales como recreación y restaurantes.
Bienes importados: Aunque suelen ser los protagonistas de las ofertas de fin de año, su dinamismo también se vio frenado por la volatilidad del tipo de cambio, que ha encarecido ciertos productos de consumo masivo.
Economistas de diversas instituciones financieras coinciden en que el «Buen Fin» pudo haber provocado un adelanto de consumo. Muchos hogares agotaron su presupuesto o alcanzaron el límite de sus tarjetas de crédito en noviembre, dejando un vacío en la demanda para los meses inmediatos.
«Vemos un consumidor más consciente y, en muchos casos, más endeudado. El gasto que vimos a finales del año pasado fue financiado en gran medida por crédito, y ahora estamos viendo el costo de ese apalancamiento», explican expertos del sector financiero.
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Perspectivas para el primer trimestre de 2026
La caída del 0.5% es una señal de alerta para el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del inicio de año. Para que el consumo recupere terreno, se identifican tres factores clave:
- Enfriamiento de la inflación: Una reducción sostenida en los precios de la canasta básica podría liberar flujo de efectivo en los hogares de menores ingresos.
- Remesas: El flujo de dólares desde el extranjero sigue siendo el «tanque de oxígeno» para el consumo en las zonas rurales y periféricas.
- Confianza del consumidor: La percepción sobre la situación económica futura será determinante para que las familias decidan realizar compras importantes en la primera mitad del año.
Un llamado a la cautela
El dato del INEGI sugiere que la economía mexicana está transitando por un periodo de normalización tras los excesos de la temporada de fiestas. Sin embargo, si la tendencia a la baja persiste, el Gobierno y el Banco de México podrían verse presionados a revisar sus estrategias de estímulo y política monetaria para evitar un estancamiento mayor en el mercado interno.
Fuente: La Razón


