El panorama laboral para la industria de la moda en México continúa enfrentando desafíos estructurales significativos. De acuerdo con los resultados más recientes de la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM), publicados por el INEGI, el sector ha cerrado el ciclo correspondiente a diciembre de 2025 con una marcada tendencia a la baja en sus niveles de ocupación, consolidando un periodo de ajuste que se extiende ya por varios meses.
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El reporte revela un comportamiento dispar entre la productividad y la fuerza laboral, destacando los siguientes puntos críticos en las diversas ramas del sector:
Confección de Prendas de Vestir: Este segmento sigue siendo el más afectado, registrando una caída anual del 4 % en su personal ocupado. Asimismo, las horas trabajadas experimentaron un descenso del 2 %, lo que refleja una ralentización en las líneas de producción nacionales.
Insumos y Acabados Textiles: La ocupación en esta área descendió un 2,9 %. Sin embargo, a diferencia de la confección, las horas trabajadas mostraron un ligero incremento del 1,5 %, sugiriendo una mayor carga operativa para la plantilla laboral remanente.
Curtido y Calzado: La fabricación de productos de cuero y piel no fue ajena a la tendencia, con una reducción del 2,1 % en el personal ocupado.
¿Cómo va el panorama laboral para la industria de la moda en México?
A pesar de la reducción en el número de plazas laborales, un dato relevante para el análisis macroeconómico es el incremento en las remuneraciones reales. En el ámbito general de la manufactura, estas crecieron un 5,8 %, mientras que en la confección el avance fue del 2,9 %. Este fenómeno sugiere que, aunque las empresas están operando con estructuras más esbeltas, el costo unitario de la mano de obra ha mantenido una trayectoria ascendente, posiblemente impulsado por ajustes al salario mínimo y la búsqueda de retención de talento especializado.
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La contracción sostenida del empleo en la moda mexicana responde a un entorno global complejo, caracterizado por la competencia de plataformas de comercio electrónico transfronterizo y la necesidad de modernización tecnológica. La industria se encuentra en una coyuntura donde la eficiencia operativa y la adaptación a los nuevos modelos de consumo serán determinantes para revertir la tendencia negativa y estabilizar los niveles de empleo formal en los próximos trimestres.


