El mercado del café en México tiene un nuevo y poderoso contendiente. Tras años de presencia discreta a través de máquinas de autoservicio y productos listos para beber, The Coca-Cola Company ha decidido dar el paso definitivo: abrir cafeterías físicas de su marca global Costa Coffee para competir directamente en el segmento premium.
Con una visión a 10 años, Costa Coffee busca posicionarse entre las tres marcas líderes de café en el país, un podio que hoy dominan gigantes como Starbucks (operado por Alsea) y Nescafé.
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La expansión comenzó con fuerza en zonas de alta visibilidad y tráfico, inaugurando su primera sucursal en Polanco (Masaryk) y una segunda en Mundo E, Estado de México.
Su propuesta de valor se centra en su mezcla exclusiva Signature Blend, que combina granos Arábica y Robusta tostados lentamente, ofreciendo un perfil de sabor europeo que busca diferenciarse del estilo americano predominante.
La marca apuesta por la especialización, con baristas que reciben más de 100 horas de entrenamiento para garantizar el «ritual del café» en cada taza.
A diferencia de otros competidores, Costa Coffee aprovecha la infraestructura de Coca-Cola para estar presente en todos lados: desde la cafetería de lujo y máquinas Costa Express hasta café soluble y cápsulas para el hogar.
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México es un mercado clave porque más del 70% de la población consume café y la categoría crece por encima del promedio global. Para Coca-Cola, esta incursión es parte de su estrategia de «Compañía Total de Bebidas», diversificando sus ingresos más allá de los refrescos y aprovechando que el consumo de café se ha vuelto un componente esencial del estilo de vida urbano.
Fuente: Elceo.com


