BBVA México ha revisado su pronóstico de crecimiento para la economía mexicana en 2025, elevándolo de 0.4% a 0.7%. Este ajuste, el segundo en el año, se debe al desempeño favorable de la actividad económica durante el primer semestre. Sin embargo, el grupo financiero mantiene una visión cautelosa, previendo una desaceleración en la segunda mitad del año.
El informe «Situación México», elaborado por BBVA Research México, explica que el impulso económico del primer semestre fue impulsado por un adelanto en los pedidos de exportación, un efecto que se considera transitorio. La institución financiera advierte que la moderación en la creación de empleo, especialmente en el sector industrial, y la pérdida de dinamismo en la inversión, podrían frenar el consumo privado en los próximos meses.
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BBVA México eleva su pronóstico de crecimiento para 2025
En cuanto a la inflación, BBVA México prevé que la inflación general cerrará 2025 en 3.8% y la subyacente en 4.1%. El banco central, Banco de México (Banxico), “sigue teniendo espacio para continuar normalizando su postura monetaria” y se espera que la tasa de referencia cierre 2025 en 7.0% y 2026 en 6.50%.
La institución también anticipa una ligera depreciación del peso mexicano en los próximos meses, proyectando un tipo de cambio de $19.40 pesos por dólar al cierre de 2025 y de $19.80 pesos por dólar para 2026. Este pronóstico se basa en la probable reducción del diferencial de tasas entre México y Estados Unidos y en la desaceleración económica del país.
Retos fiscales y el riesgo de la deuda pública
El grupo financiero también analizó las finanzas públicas de México, señalando que la consolidación fiscal propuesta para 2026 avanzará de manera lenta debido a la presión del gasto público.}
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BBVA México advierte que, de no implementarse una disciplina fiscal estricta, la deuda pública del país podría aumentar significativamente, lo que pondría en riesgo la calificación crediticia soberana. Por ello, destaca la necesidad de que el gobierno federal realice ajustes en el gasto para mantener los déficits públicos en niveles sostenibles y evitar que la deuda retome una trayectoria ascendente.


