En México existen más de 1.2 millones de negocios que son proclives a digitalizar sus pagos. En un panorama donde la digitalización de pagos representa una oportunidad económica cercana a los 500 mil millones de dólares en la región latinoamericana, la implementación de la automatización se erige como un factor crucial, generando beneficios tangibles para usuarios, empresas y emprendedores por igual.
Según un exhaustivo análisis elaborado por Mastercard, titulado «Transformando los pagos: soluciones digitales para el comercio tradicional en la industria de CPG», tan solo en México existe un universo de más de 1.2 millones de negocios que muestran una clara predisposición a adoptar la digitalización en sus procesos de pago.
En una entrevista concedida a La Razón, Irina Valassi, VP Consumer and Digital Lead del Norte de Latinoamérica en Mastercard, destacó que en un país con una arraigada tradición en el uso de efectivo, como lo es México, el principal desafío radica en comunicar eficazmente las numerosas ventajas que conlleva la adopción de los pagos digitales en beneficio directo de los consumidores.
1.2 millones de negocios son proclives a digitalizar sus pagos
La digitalización de pagos despliega un abanico de beneficios multidimensional. Para las empresas, la digitalización de sus procesos, incluyendo los pagos, impulsada por la experiencia y la tecnología de Mastercard, se traduce en un incremento exponencial de las ventas.
La capacidad de trascender las limitaciones geográficas del comercio tradicional, expandiéndose a nivel local, regional, nacional e incluso internacional gracias a la aceptación de pagos digitales, se convierte en un motor fundamental para el crecimiento económico y el desarrollo, desde pequeñas comunidades hasta el éxito de grandes corporaciones.
Si bien no existe una métrica precisa del avance en los últimos años, la pandemia de COVID-19 actuó como un catalizador significativo, acelerando la adopción de la digitalización a un ritmo sin precedentes. Aunque la transición hacia lo digital era un proceso en curso, la necesidad de supervivencia empresarial y la continuidad del consumo individual impulsaron un salto cualitativo en la digitalización tanto en México como a nivel global.
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México se destacó como uno de los países con un crecimiento notable de su comercio electrónico, cercano al 30%, manteniendo una tendencia de crecimiento de doble dígito.
Empresas que colaboran con Mastercard reportan que hasta un 60% de ellas lograron mantenerse operativas durante este período gracias a la implementación de soluciones de pago digital, accediendo a una base de clientes que antes consideraban inalcanzable, rompiendo así las barreras geográficas tradicionales.
En términos de digitalización de pagos, México exhibe fortalezas distintivas en comparación con otras economías. El país alberga un ecosistema vibrante de fintechs y startups, consolidándose como un semillero de ideas innovadoras en la aceptación de pagos digitales y soluciones financieras disruptivas.
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Mastercard, con su experiencia global y su capacidad para introducir tecnologías de vanguardia en el país, juega un papel crucial al facilitar la adopción de estas soluciones. El desafío actual consiste en fomentar la colaboración de todo el ecosistema para desarrollar e implementar estas tecnologías en beneficio de los consumidores finales.
La convergencia entre el efectivo y los pagos digitales en México y Latinoamérica representa una oportunidad significativa. La clave radica en replicar en el entorno digital las características que hacen atractivo al efectivo: rapidez, sencillez y seguridad. Mastercard se enfoca en diseñar experiencias digitales que cumplan con estas expectativas para fomentar la adopción por parte de los consumidores. Sin embargo, la adaptación tecnológica es un proceso gradual que requiere tiempo, conocimiento y confianza por parte de los usuarios.
Un caso de éxito ejemplar en México
Un caso de éxito ejemplar en México es la integración de pagos sin contacto en el sistema de transporte público de la Ciudad de México, como el Metrobús y el Metro. Esta implementación demuestra los beneficios tangibles para los usuarios, eliminando la necesidad de efectivo y las filas para recargar tarjetas, permitiendo pagos rápidos y seguros con tarjetas o dispositivos móviles.
Si bien el efectivo no desaparecerá por completo, el objetivo es ofrecer alternativas digitales que superen sus ventajas en términos de seguridad, practicidad y funcionalidad.
Los principales retos
Los principales retos para alcanzar una digitalización de pagos generalizada incluyen la necesidad de un mayor conocimiento y confianza en las tecnologías disponibles por parte de comerciantes y emprendedores, la alineación de todo el ecosistema y la educación de los tarjetahabientes sobre los beneficios y el uso de estas herramientas. La dependencia del efectivo limita el acceso al crédito y las oportunidades de crecimiento para los comercios.
En cuanto a la regulación, existe una alineación general con el objetivo de habilitar y facilitar la adopción de estas tecnologías. El panorama actual ofrece una amplia gama de soluciones y servicios accesibles para empresas de todos los tamaños, derribando la percepción de que la digitalización es costosa o inalcanzable.

