Uno de los principales desafíos es reducir la informalidad laboral, que sigue siendo un problema estructural en México. De acuerdo con el Coneval, la tasa de informalidad laboral se ubicó en 54.5% en 2022.
La desocupación se ubicó en 2.7% en noviembre de 2023, su menor nivel desde junio y el cuarto más bajo en registro. La población ocupada ascendió a 58.2 millones, aunque con una pérdida de 1.2 millones de personas con respecto al mes previo. Sin embargo, en comparación con noviembre de 2022, el incremento fue de 910 mil 874 personas. Con ello, el nivel de ocupación superó al registrado antes de la pandemia, ya que hay 2.3 millones más que en marzo de 2020.
El aumento del salario mínimo también ha contribuido a mejorar el poder adquisitivo de los trabajadores. En 2024, el salario mínimo pasará de 207.44 pesos diarios a 248.93 pesos diarios en la mayor parte del país, y de 312.41 a 374.89 pesos diarios en la Zona Libre de la Frontera Norte (ZLFN). Con este incremento, el salario mínimo cubrirá en 1.73 veces la Línea de Pobreza por Ingresos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).
Mercado laboral mexicano ha mostrado un fuerte desempeño
Otro desafío es mejorar la calidad del empleo. En México, el salario promedio es relativamente bajo, y los trabajadores suelen tener pocas prestaciones laborales.
Finalmente, es importante que el mercado laboral sea más inclusivo y que brinde oportunidades a todos los grupos de la población, incluyendo a los jóvenes, las mujeres y las personas con discapacidad.
El fortalecimiento del mercado laboral es una prioridad para el desarrollo de México. Sin embargo, es importante abordar los desafíos mencionados anteriormente para que esta tendencia se mantenga en el futuro y se beneficie a todos los sectores de la población.
Según publicó La Razón
