El panorama de la distribución alimentaria en España ha experimentado una transformación histórica al cierre de 2025. La consolidación del modelo de «surtido corto» y el crecimiento imparable de las marcas propias han permitido que Mercadona, Lidl y Aldi alcancen una cuota de mercado conjunta del 47,5%, una cifra récord que redefine las reglas de la competencia en el sector.
Radiografía del Mercado: Mercadona Lidera el Crecimiento
Según los datos más recientes de la firma especializada Algori, el comportamiento de los consumidores españoles se ha volcado masivamente hacia las cadenas que priorizan la relación calidad-precio.
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Mercadona: Se mantiene como el gigante indiscutible. No solo ostenta una participación del 37%, sino que es la cadena que más crece, sumando 0,9 puntos porcentuales en el último año.
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Lidl: Consolida su tercera posición con un 8% de cuota, tras un incremento de medio punto.
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Aldi: Continúa su ascenso constante con un 2,5%, acechando de cerca la posición de Alcampo.
En contraste, modelos más tradicionales como el de Carrefour han sufrido el impacto de esta tendencia. La cadena francesa ha visto reducida su participación en dos décimas, situándose en un 12,4%, evidenciando la dificultad de los hipermercados frente al empuje de los discounters.
La Paradoja de los Precios y el Récord de la Marca Blanca
Uno de los fenómenos más curiosos de este ejercicio es la estrategia de precios. Mientras los fabricantes han optado por la contención, reduciendo sus precios un 0,1% para no perder competitividad, las marcas blancas se han encarecido un 2,3%.
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A pesar de este incremento en el coste para el bolsillo del consumidor, la preferencia por la marca de distribución no deja de crecer. En el sector de la alimentación, estas marcas ya acaparan el 54% de la cuota, un hito histórico impulsado por la demanda de productos frescos y un cambio de hábito estructural en las familias españolas.
Factores Clave y Perspectivas para 2026
El crecimiento del consumo privado, el auge del turismo y los flujos migratorios han sido los motores que han permitido cerrar 2025 con datos positivos tanto en valor como en volumen. Sin embargo, las patronales del sector, como Anged, advierten de una moderación para 2026.
«El desafío de recuperar volumen y mantener la competitividad frente a la marca propia será la clave del próximo ejercicio», señalan los expertos de NIQ.
Se espera que el crecimiento del consumo de alimentación se ralentice ligeramente hasta el 2,9% el próximo año, tras haber alcanzado picos del 3,9% en el presente ciclo. La innovación y la eficiencia operativa serán las únicas herramientas capaces de frenar el avance de las marcas de distribución en un mercado cada vez más concentrado.
Fuente: Eleconomista


