El comportamiento de compra de moda en España ha experimentado cambios significativos en los últimos años. En un escenario donde las decisiones de consumo se ven influenciadas por factores emocionales, digitales, y estratégicos, entender qué motiva verdaderamente a los españoles a adquirir prendas y accesorios se vuelve fundamental. La temporada de rebajas de verano, en particular, revela mucho sobre las tendencias, preferencias y nuevos hábitos en el consumo de moda en 2025.
Recientemente, el club de ventas privadas online Showroomprivé, especialista en moda y complementos con descuentos de hasta el 70%, divulgó los resultados de su última encuesta, ‘SRP Internal Survey 2025’. Este estudio aporta información valiosa para entender cómo compran los españoles en un mercado cada vez más influido por la digitalización, las emociones y la conveniencia.
La moda como parte de la rutina mensual
Uno de los cambios más destacados en los comportamientos de consumo en 2025 es la normalización de la compra de moda, belleza y accesorios como una actividad recurrente y habitual. La encuesta revela que la mitad de los encuestados realiza este tipo de compras al menos una vez al mes, mientras que un 23 % lo hace incluso con mayor frecuencia, semanalmente o más. Esta tendencia refleja un creciente énfasis en el autocuidado y el bienestar personal, que se han establecido como prioridades en los hábitos de consumo en España.
Este patrón, junto con la preferencia por invertir en uno mismo, se traduce en que el gasto en moda y cuidado personal ocupa una posición central en el presupuesto mensual de muchos españoles. Al mismo tiempo, una proporción significativa destina su dinero a la diversión y experiencias sociales, además de priorizar el ahorro para futuros gastos o imprevistos.
¿En qué gastan los españoles su dinero cada mes?
- Moda, belleza y cuidado personal: 46%
- Ocio y experiencias (restaurantes, viajes, conciertos): 32%
- Ahorro: 22%
Este reparto revela un cambio hacia un consumo más consciente y orientado al bienestar personal, donde la inversión en imagen y estética está claramente consolidada. La tendencia indica que en 2025, la satisfacción personal y la calidad de vida están estrechamente vinculadas con el gasto en moda y belleza.
Factores que impulsan la compra: la unión de necesidad y emoción
Uno de los aspectos más interesantes del comportamiento de los consumidores españoles en 2025 es la dualidad que existe en los motivos de compra. El estudio demuestra que los principales impulsores de adquisición son, en igualdad de condiciones, la funcionalidad (necesidad práctica) y el cuidado personal y emocional (autoestima y bienestar). Ambos factores reúnen un 43 % de las respuestas, lo que evidencia cómo las motivaciones racionales y emocionales convergen en el acto de compra.
A ello se añaden influencias externas y tendencias actuales, que motivan a los consumidores en menor medida pero con impacto importante: la inspiración en modas o estilos (25 %), y el refuerzo de la autoconfianza tras comprar (23 %). Estas cifras ilustran cómo las decisiones de compra en moda en 2025 están sustentadas en una combinación de necesidades funcionales y emocionales, en un contexto donde las tendencias y el sentirse bien con uno mismo cobran protagonismo.
¿Qué motiva realmente al comprar ropa, accesorios o productos de belleza?
- Autocuidado personal: 43%
- Necesidad práctica: 43%
- Inspiración en tendencias: 25%
- Mejora de la confianza y autoestima: 23%
Este comportamiento también se refleja en la percepción del momento ideal para realizar compras de moda. El precio sigue siendo un factor decisivo, especialmente durante los periodos de rebajas y promociones especiales, considerados los principales incentivos por un 56 % de los encuestados. La disponibilidad de descuentos y ofertas limita la indecisión y motiva compras espontáneas y planificadas.
La influencia del entorno digital en el consumo de moda
En la era de la transformación digital, el canal online emerge como el preferido para adquirir moda en España. La encuesta revela que un 58 % de los consumidores realiza sus compras principalmente a través de Internet, valorando la comodidad, el ahorro de tiempo y la posibilidad de acceder a una amplia variedad de productos y promociones. Este fenómeno refleja una tendencia consolidada en la que la conveniencia y la rapidez determinan el comportamiento del consumidor moderno.
Por su parte, solo un 6 % sigue prefiriendo mantener la experiencia física de compra, valorando la posibilidad de probar y ver en persona los productos antes de decidirse. La mayoría, un 28 %, combina ambas vías, aprovechando la flexibilidad que ofrecen las plataformas digitales y las tiendas físicas para una experiencia de compra enriquecida. Finalmente, un 8 % no sigue ninguna planificación específica, actúa más por impulso y en función de las oportunidades que se presenten.
¿Qué papel juegan las rebajas en la estrategia de compra?
Las rebajas y promociones especiales representan para los consumidores españoles en 2025 no solo una opción para ahorrar, sino también un momento clave para lanzarse a comprar con mayor seguridad y confianza. La posibilidad de acceder a descuentos de hasta el 70 %, sumada a la urgencia y la percepción de obtener el mejor valor por su dinero, genera picos de actividad en el comercio digital y físico durante estas campañas.
Además, el impulso de comprar en rebajas no solo responde a una estrategia de ahorro, sino también a la tendencia de compras espontáneas. Los consumidores aprovechan estas oportunidades para adquirir artículos que, en circunstancias normales, no habrían considerado, fortaleciendo la idea de que el precio es un factor decisivo en el proceso de elección.
La evolución del comportamiento del consumidor en los últimos años
El análisis de los datos de 2025 confirma que la compra de moda en España ha evolucionado hacia un modelo más impulsado por la conveniencia, las emociones y las tendencias. La incorporación masiva del comercio digital ha cambiado las reglas del juego: ahora, la compra se realiza desde cualquier dispositivo, en cualquier lugar y en cualquier momento, facilitando la realización de compras impulsivas y la planificación estratégica a largo plazo.
Asimismo, la tendencia hacia el autocuidado y el bienestar personal ha llevado a un aumento en el gasto en moda, belleza y accesorios como parte del cuidado personal habitual. La percepción de la moda como una rutina de autocuidado ha convertido estas compras en una práctica mensual común, en línea con otros hábitos cotidianos.
Por otro lado, la influencia de las tendencias, las redes sociales y los influencers sigue siendo un catalizador importante para inspirar nuevas adquisiciones, aunque en menor medida respecto a los factores emocionales y prácticos. La moda se ha consolidado como un canal de expresión personal y de refuerzo de la autoestima para la población española.
Perspectivas futuras: ¿Qué esperar del consumo de moda en España en los próximos años?
El comportamiento observado en 2025 sugiere un sector en constante adaptación, donde la digitalización, las promociones y la experiencia emocional seguirán siendo motores clave. La consolidación del comercio online hace prever que las marcas y tiendas que prioricen la facilidad de compra, la innovación en promociones y la personalización de ofertas tendrán ventajas competitivas.
Asimismo, las campañas de rebajas y las estrategias de marketing emocional seguirán siendo herramientas indispensables para captar la atención del consumidor y estimular compras espontáneas. La tendencia hacia el autocuidado y la búsqueda de bienestar continuará impulsando el gasto en moda y belleza, particularmente en segmentos asociados a la salud, la estética y la moda de tendencia.
A largo plazo, la clave será entender que el consumidor del futuro valora la experiencia integral: comodidad, inspiración, confianza y buen precio. Las marcas que logren integrar estos aspectos en su oferta y comunicación serán las que lideren el mercado en los años venideros.
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La compra de moda en España en 2025 se caracteriza por un equilibrio entre la espontaneidad y la planificación, impulsado por una combinación de factores emocionales, económicos y digitales. La tendencia hacia las rebajas y promociones, en conjunto con el auge del comercio online, configura un escenario en el que la velocidad, el precio y la experiencia de compra se vuelven determinantes.
El consumidor español ha cambiado su manera de comprar, mostrando una mayor apertura a las compras impulsivas en línea, pero también valorando la experiencia física y la inspiración que ofrece la moda. La sincronización perfecta entre oferta, promoción y experiencia será la estrategia ganadora para las marcas en los próximos años.

