Nude Project es una marca española nacida en el barrio barcelonés de Poble Nou, capitaneada por Bruno Casanovas y Álex Benlloch. Con apenas 25 y 27 años, estos dos emprendedores han llevado una firma de streetwear desde un modesto inicio hasta convertirse en un fenómeno global, impulsada por su prenda emblemática: la sudadera. Su crecimiento ha sido tan meteórico que cuentan con sedes en ciudades como Madrid, Barcelona, Milán, Miami y Berlín, y ya generan un volumen de negocio que, según estimaciones de la conversación, superó decenas de millones en años recientes. Su historia es, en esencia, una mezcla de intuición, cooperación entre jóvenes y una visión sin miedo a lo convencional.
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Un cuartel general convertido en laboratorio creativo
La sede de Nude Project se encuentra en una nave de cuatro plantas en Sant Martí, con cafetería saludable incluida y un ambiente que refleja el espíritu de la marca: descomplicado, práctico y orientado al resultado. Allí, Bruno y Álex facilitan la dinámica de un equipo joven, con una media de edad cercana a los 27 años, que transforma ideas en productos tangibles y campañas que resuenan con la Generación Z. Las paredes están decoradas con imágenes que capturan una filosofía de origen: una foto de los fundadores a una edad temprana, rodeados de elementos simples como leche de avena y cereales, que ilustra el ADN de la marca: juventud, cercanía y autenticidad.
De la idea al mercado: un viaje lleno de aprendizajes
Los inicios de Nude Project fueron humildes y caseros. Con apenas 300 euros aportados por cada uno, Bruno y Álex lanzaron la primera tanda de camisetas desde un taller de Barcelona. Crearon una tienda online en Shopify y produjeron las prendas con inversión mínima, entre risas y dudas. El primer gran impulso llegó con un primer Black Friday que superó cualquier expectativa: en cinco minutos consumieron 150 prendas gracias a un pedido aumentado de 70 sudaderas, después de haber invertido todo su ahorro en la producción. Aquella experiencia les dio confianza y les mostró que estaban en el camino correcto.
Con el tiempo, el equipo creció y se sumaron personas clave para sostener la expansión. Mateo Quindos, actual director de arte, comenzó atendiendo a clientes y hoy es una pieza fundamental del desarrollo creativo de la marca. La naturaleza intuitiva de sus comienzos dejó paso a una estructura más profesional, sin perder el espíritu audaz que caracteriza a Nude Project.
La visión: sentido común y crecimiento sostenido
Bruno, quien ejerce como director creativo, y Álex, el director general, articulan una estrategia basada en la claridad de propósito y una ejecución ágil. Más allá de las cifras, su filosofía se centra en la simplicidad: “empezar con la filosofía y luego aterrizar la idea” es la pauta que guían en cada lanzamiento. Este enfoque les ha permitido gestionar un crecimiento que los llevó a mudarse varias veces para acomodar talento y operaciones, siempre buscando un entorno de trabajo que les emocione y motive a innovar.
La marca ha crecido sin depender de capital externo. Sus ganancias se reinvierten para sostener la libertad creativa y el ritmo de la empresa. Este modelo financiero les ha permitido mantener la velocidad de decisión y la capacidad de asumir riesgos que, desde fuera, podrían parecer temerarios. “Lo principal es que venir a la oficina nos emocione”, dicen, señalando que el entorno laboral es un motor de creatividad y cohesión del equipo.
Colaboraciones que elevan la marca
A lo largo de su trayectoria, Nude Project ha establecido colaboraciones que destacan en el panorama de la moda contemporánea. Sus alianzas con marcas venerables como Sebago y Playboy no solo aportaron visibilidad, sino que también reforzaron la idea de que la marca no se limita a una prenda; propone una actitud y una narrativa. Las colaboraciones se tratan como oportunidades para explorar contrastes: la estética clásica de una firma ligada a la vida al aire libre se encuentra con la frescura irreverente de Nude Project, creando productos y campañas que sorprenden y desafían las expectativas.
Una de las experiencias más recordadas fue una oportunidad con Madonna, cuando un equipo creativo de la cantante exploró la posibilidad de vestir prendas Nude Project para un viaje a Barcelona. La posibilidad de ver a la artista luciendo su ropa no solo representó una campaña efectiva, sino una validación simbólica de la propuesta de la marca: ropa que rompe moldes y que puede, a la vez, acomodar una visión estética de alta repercusión.
La mujer y el hombre Nude Project: una oferta de productos que trasciende tendencias
Aunque empezaron con la línea masculina, la marca amplíó su portafolio para incluir líneas femeninas, así como bolsos y joyería, ampliando su alcance y reforzando su posición en la industria. Las consumidoras, según señalan los fundadores, aportan un nivel de exigencia mayor y una perspicacia estilística que eleva el rendimiento creativo de la firma. En la visión de Nude Project, la moda es una filosofía que va más allá de vender sudaderas: es un estilo de vida para una generación que conjuga moda, cultura y libertad de expresión.
El poder de la voz propia y la conexión con la audiencia
La comunicación de Nude Project está fuertemente influenciada por las plataformas y la capacidad de conectar con la Generación Z. Bruno controla de cerca las redes sociales, con un tono que combina ironía, vitalidad y una dosis de audacia. Esta presencia digital se acompaña de iniciativas de contenido, como un podcast que reúne a figuras del deporte, la música y el entretenimiento, con la finalidad de intercambiar ideas, historias y aprendizajes sin caer en la búsqueda de notoriedad.
El objetivo es claro: crear una comunidad que aprenda juntos. En 2026, la marca plantea avances significativos, con proyectos en desarrollo que prometen ampliar su alcance y reforzar su influencia en el mercado global. Aunque el equipo opera con un ritmo acelerado, mantienen la convicción de que las ideas deben ser sostenibles y bien pensadas antes de ejecutarlas.
Mirando al futuro: más allá de las fronteras
Con sedes en Berlín, Milán, Miami, Barcelona y Madrid, Nude Project continúa su expansión internacional durante 2026. La apertura de tiendas y la consolidación de colaboraciones indican un plan estratégico centrado en fortalecer presencia en mercados clave y construir una red de distribución que sostenga el crecimiento a largo plazo. La visión de Bruno y Álex es seguir evolucionando, manteniendo la filosofía de la marca y preservando su identidad frente a las presiones de la industria de la moda, siempre con el objetivo de sorprender a su audiencia con propuestas que combinen estilo, autenticidad y accesibilidad.
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Nude Project demuestra que es posible convertir una idea simple —una sudadera como emblema— en un fenómeno global cuando se combina talento, empatía con el público y un enfoque práctico para la gestión del negocio. Bruno Casanovas y Álex Benlloch encarnan, en su juventud, una mentalidad empresarial que no teme a equivocarse, aprende de los errores y reinvierte para crecer. Su historia inspira a nuevas generaciones a apostar por proyectos con personalidad y visión, sin perder de vista la necesidad de sostenerse con una base sólida y una estrategia de marca clara.
Fuente: El Mundo


