El panorama de la gran distribución alimentaria en España asiste a un punto de inflexión estratégico. Mercadona, la compañía líder en supermercados físicos y de venta online, ha elegido la Comunidad de Madrid, concretamente el municipio de Valdemoro, para materializar la puesta de largo de su concepto de vanguardia: la denominada ‘Tienda 9’. Este nuevo formato representa la evolución directa de sus centros actuales, superando las directrices de la ‘Tienda 8’ (el Modelo de Tienda Eficiente que la firma venía desplegando en los últimos años) con el firme objetivo de optimizar la experiencia de compra, consolidar la sostenibilidad medioambiental y potenciar la productividad operativa en cada metro cuadrado.
Ubicado estratégicamente en la calle Alfonso VI, número 64, este innovador establecimiento no es una simple apertura de barrio; constituye el laboratorio viviente y la punta de lanza de un plan macroeconómico que transformará la red de la cadena a nivel nacional. La inversión inicial ejecutada para este centro piloto ha ascendido a los seis millones de euros, una cifra que refleja la profunda reingeniería aplicada tanto a la infraestructura civil como a los sistemas tecnológicos integrados en el punto de venta.
La ambiciosa hoja de ruta de la compañía (2026-2033)
La inauguración en Valdemoro marca el pistoletazo de salida para una metamorfosis integral de la red de supermercados de Juan Roig. Este plan de transición estructural no será inmediato, sino que se ejecutará de forma progresiva a lo largo de un septenio, comprendido entre los años 2026 y 2033. Para llevar a cabo este colosal despliegue de modernización, la empresa ha consignado una dotación presupuestaria histórica de 3.700 millones de euros.
Esta colosal inversión financiera tiene como destino la paulatina reconversión de los supermercados actuales hacia los estándares de la ‘Tienda 9’. Con este movimiento, la enseña no solo busca mantener su indiscutible liderazgo en el mercado nacional frente al avance de competidores internacionales, sino asegurar de manera categórica la sostenibilidad económica de su modelo de negocio a largo plazo. La optimización y centralización de procesos que estrena esta tienda son las claves maestras para robustecer los márgenes comerciales en un contexto de costes fluctuantes.
El Obrador Central: El motor de los productos frescos
El núcleo revolucionario que diferencia a la ‘Tienda 9’ de todos los modelos precedentes radica en su concepción del espacio, la cual ha sido completamente reconfigurada para poner el foco prioritario en los alimentos frescos y perecederos, un segmento donde la fidelización del cliente es crítica. La respuesta de ingeniería a este reto es el Obrador Central.
Este espacio se constituye como una zona de operaciones unificada dentro del propio supermercado. Hasta la fecha, las tareas operativas vinculadas a las secciones de carnicería, pescadería, charcutería y panadería se gestionaban de manera fragmentada en diferentes puntos del establecimiento. El Obrador Central rompe este esquema al centralizar tres procesos logísticos esenciales:
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El corte de precisión: Adaptado a las demandas del formato de libre servicio.
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La cocción controlada: Garantizando la máxima frescura en platos listos para consumir y panadería.
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El envasado seguro: Con atmósferas protectoras que prolongan la vida útil del alimento.
Al unificar la manipulación y preparación de los productos frescos en un único núcleo de trabajo, se consiguen dos ventajas estratégicas inmediatas. En primer lugar, se libera una enorme cantidad de superficie comercial en la sala de ventas, traduciéndose en pasillos más amplios y una mayor comodidad para el usuario en la modalidad de libre servicio. En segundo lugar, se estandarizan los flujos de trabajo de los operarios, erradicando ineficiencias de tiempo y mermas de producto.
Sostenibilidad de nueva generación: Eficiencia de recursos
El diseño de la ‘Tienda 9’ de Valdemoro se ha desarrollado bajo estrictos criterios de arquitectura bioclimática y optimización de recursos energéticos, logrando hitos de reducción de consumos sin precedentes en el sector del retail. Las auditorías previas de la compañía estiman que la optimización de los nuevos flujos de trabajo e instalaciones supone un ahorro de hasta el 10% en energía eléctrica global y una drástica reducción de hasta el 40% en el consumo de agua corriente.
¿Cómo se consiguen estas métricas de ahorro? La respuesta se encuentra en la innovación técnica invisible instalada en la sala de ventas y los pasillos técnicos:
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Tecnología Aerofoil en refrigeración: Las neveras y murales de frío destinados a lácteos, carnes y platos preparados incorporan los revolucionarios deflectores Aerofoil. Inspirados en la aerodinámica automotriz y de aviación, estos dispositivos canalizan las cortinas de aire frío de forma ultraprecisa, impidiendo de forma drástica que la temperatura residual se disperse hacia los pasillos del supermercado. El resultado es doble: se mantiene la cadena de frío con un consumo eléctrico mínimo y se mejora el confort térmico de los clientes mientras compran.
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Refrigeración natural mediante CO2: La cadena ha sustituido de forma masiva los gases refrigerantes fluorados tradicionales por dióxido de carbono (CO2) en estado transcrítico como fluido refrigerante puro. El CO2 es un gas natural no contaminante que posee un impacto de calentamiento global prácticamente nulo en comparación con los compuestos químicos sintéticos. Además, sus propiedades térmicas facilitan una generación de frío industrial considerablemente más rápida y con menor esfuerzo mecánico de los motores.
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Renovación integral de salas de máquinas: La adecuación técnica ha conllevado la sustitución total de los antiguos equipos de climatización por unidades compactas inteligentes de alta eficiencia, controladas por algoritmos que adaptan el rendimiento de los compresores a la temperatura exterior y la afluencia de público en tiempo real.
Innovación digital y herramientas de autogestión colaborativa
La digitalización es el otro gran pilar de la ‘Tienda 9’. El centro de Valdemoro funciona mediante un ecosistema hiperconectado donde el personal dispone de dispositivos electrónicos móviles de última generación y plataformas colaborativas de software propio. Estas herramientas permiten una autogestión ágil de la tienda, optimizando de manera directa los procesos de reposición, el control de caducidades, la gestión de inventario en tiempo real y la comunicación interna.
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Esta simplificación radical de la cadena logístico-operativa disminuye la carga burocrática del equipo humano, permitiendo que los trabajadores concentren sus esfuerzos en la atención directa al cliente y en asegurar que la disponibilidad de producto en los lineales sea absoluta.
Experiencia del cliente y servicios complementarios
La orientación hacia la comodidad del cliente («El Jefe», en la jerga de la empresa) se refleja en los servicios e infraestructura urbana que completan el complejo comercial de Valdemoro. La tienda ha sido diseñada para ser un espacio habitable, incluyendo una zona de descanso específica equipada para que los usuarios puedan pausar su compra o esperar cómodamente.
El establecimiento opera en un horario extendido de lunes a sábado, desde las 09:00 hasta las 21:30 horas, adaptándose a los ritmos de vida urbanos. En lo que respecta a la movilidad y accesibilidad, el supermercado cuenta con un amplio aparcamiento en superficie con capacidad total para 158 plazas de estacionamiento. Anticipándose a la transición del parque automovilístico, la firma ha dotado a este aparcamiento con cuatro puntos de recarga rápida exclusivos para vehículos eléctricos, además de reservar ocho espacios acondicionados para el aparcamiento de bicicletas, fomentando así la movilidad activa y sostenible.



